Los aragoneses en el exterior abrazan sus raíces y bailan una Jota de Alcañiz de récord

FOTOGALERÍA. Más de 1.100 personas celebran el XLV Encuentro de Comunidades Aragonesas en el Exterior en dos días de festivales, ofrendas y la entrega de medallas Aragoneses de Mérito, una de ellas, para Julián Casanova
Publicado por Beatriz Severino el 5 de agosto de 2025

"Somos los aragoneses de fuera... Los embajadores vivos de esta tierra". De esta manera se reivindicaron las 1.100 personas que este fin de semana viajaron a Alcañiz desde sus lugares de origen para vivir el Encuentro de Comunidades Aragonesas en el Exterior. La cita cumple 45 años y por delante quedan, como mínimo, otros tantos. Solo hubo que darse una vuelta por cualquiera de los actos que organizaron para ver la entrega con la que viven este evento que les vuelve a conectar con sus raíces y cómo las generaciones más jóvenes continúan aunque ya hayan nacido lejos de Aragón. Lo cierto es que nunca dejan de estar en contacto y eso es en buena parte gracias a las Casas de Aragón que hay por media España y más allá. La de Toulouse, por ejemplo, es una de las más señeras y este año tampoco faltaron a la cita en Alcañiz y han vivido este fin de semana de una manera más emotiva si cabe tras el fallecimiento en 2022 de Fernando Lanuza, su presidente durante muchos años. Al oscense se le recordó en varias ocasiones en los actos más destacados.

El primer recuerdo fue el sábado a las cinco de la tarde en un acto multitudinario en la plaza de España. La corporación municipal recibió a la expedición y, uno a uno, un representante de cada Casa fue subiendo al escenario para recibir el corbatín que anudaron a sus estandartes junto a los anteriores. Las castañuelas ya iban sonando en ese momento de forma esporádica o en forma de aplauso cuando se iba nombrando a cada Casa para que subiera a escena. De colocar los corbatines se encargaron los ediles municipales encabezados por el alcalde Miguel Ángel Estevan; el presidente de la Comarca del Bajo Aragón, José Miguel Celma; y el director general de Desarrollo Estatutario del Gobierno de Aragón, el alcañizano José María Fuster. Ellos también recibieron un corbatín como regalo a la institución a la que representan; así como también recibieron los suyos las agrupaciones folclóricas locales que se sumaron a la fiesta aragonesa en Alcañiz como Malandía y José Antonio Pedrós. Más tarde, en el teatro, recibió el suyo el Minigrupo del Bajo Aragón. Durante el fin de semana estuvieron representadas las casas o centros de Aragón en Álava; Albacete; Alcalá de Henares; Alquerías del Niño Perdido; Badalona; Barcelona ‘Goya’; Barcelona ‘Sarrià’; Benicarló; Berga; Bilbao; Blanes y comarca; Castellón; Cerdanyola del Vallés; Elche; Esplugues de Llobregat; Gavá, Viladecans y Castelldefels; Hospitalet de Llobregat; La Coruña; Lleida; Madrid; Mollerussa; Mollet y comarca; Navarra; Palma de Mallorca; El Prat de Llobregat; Puerto de Sagunto; Rubí; tarragona; Terrassa; Toulouse; Tres Cantos; Valencia; Valls y Vinaròs.

Todas las fuerzas que se sumaran en la tarde del sábado eran más que bienvenidas para sacar adelante el gran reto que se habían propuesto desde las casas regionales: bailar la Jota de Alcañiz. El desafío era hacerlo al unísono más de 150 personas por parejas representando a más de una veintena de agrupaciones diferentes de las casas llegadas a Alcañiz, lo que definieron como un "momento de récord Guiness". Unos vestidos de baturros, otros de calle y luciendo las coloridas camisetas de sus casas regionales, las parejas lo dieron todo y su logro quedó registrado desde diferentes puntos de la plaza de España. "Se va a filmar desde varias zonas", advertían desde la organización, y los cámaras -todos ellos voluntarios de la federación- saludaron desde sus balcones donde esperaban su momento de forma paciente. El final lo pusieron los confeti, globos y serpentinas que los grupos se habían guardado a petición de la dirección con el fin de mantener el suelo limpio y evitar resbalones de los joteros en alpargatas en el momento del baile de la Jota de Alcañiz. "Era el abrazo que queríamos dar a Alcañiz, una ciudad que ha dado una de las jotas que no faltan en ningún repertorio y que es parte fundamental del folclore aragonés", dijo el presidente, que también ensalzó la defensa que realizan de Aragón desde las casas en el exterior como buenos "embajadores de la tierra".

De conducir el acto y dar todas estas indicaciones y directrices se ocupó el presidente de la Federación de Comunidades Aragonesas en el Exterior, José Antonio Lázaro, y también el vicepresidente y locutor de radio, Cosme García i Mir, que ejerció de presentador y quien invitó a grabarlo todo y compartir en las redes sociales. También recordó que fue desde Aragón desde donde instó en primer lugar a solicitar que la jota sea protegida por la Unesco. Tras marcar un hito con la Jota de Alcañiz, el personal se repartió y acudió al acto que mejor le cuadró: unos subieron al anfiteatro Piu Pinos a la primera parte del festival de jota a cargo de todas las agrupaciones, y otros marcharon al Teatro Municipal donde se celebró el nombramiento de Aragoneses de Mérito.

Julián Casanova, Mª Josefa Yzuel y la Fundación Bodas de Isabel, premiados

La solemnidad se apoderó del Teatro Municipal poco más tarde de las 18.15, la hora fijada como inicio del acto. El cumplimiento de los horarios ha sido una de las constantes durante el fin de semana en cada evento propuesto. En este caso, la sobriedad dejó espacio para las risas y sonrisas porque nombrar a los Aragoneses de Mérito no deja de ser algo serio pero muy entrañable. También muy necesario por aquello de el aragonés es pesimista consigo mismo: este acto es un recordatorio de todo el talento que desprende esta tierra. En este caso se entregaron tres medallas en tres categorías. La medalla al Mérito en Ciencias fue para la jaquesa María Josefa Yzuel Giménez, científica y catedrática. La medalla al Mérito en Letras se otorgó a Julián Casanova Ruiz, catedrático de Historia Contemporánea y escritor e investigador. Estuvo arropado por varios amigos de su pueblo, Valdealgorfa, así como de la alcaldesa, Reyes Gimeno. La medalla al Mérito en lo Social recayó en Fundación Bodas de Isabel, que recogió su directora, Lorena Muñoz. Desde el público siguieron el acto también Aragoneses de Mérito de otros años como el escritor y etnógrafo José Antonio Adell, y el padre mercedario e hijarano Joaquín Pina.

Del cierre se encargaron los componentes del Mini Grupo del Bajo Aragón, que incorporan a la jota otros instrumentos como el tambor y la flauta travesera. Lo demostraron pero, para terminar, hicieron partícipe al público para entonar todos juntos 'La Palomica' del Pastor de Andorra. El respetable no se hizo de rogar y la entonó con ellos, que tampoco se negaron a la última petición por parte de la organización de cantar juntos el himno de Aragón. "Es una costumbre para nosotros cantar la jota de 'Los labradores', que es nuestro himno de Aragón", sonrío el presentador. Joteros, autoridades, premiados y público se despidieron del teatro entonando esta despedida que relata la alegría de los labradores al ver "el fruto de sus sudores".

La expedición se unió al festival de jota que seguía en Pui Pinos y que se alargó hasta las once de la noche, antes del recorrido jotero por las calles y antes de que empezara la orquesta que animó la verbena de la plaza. Autoridades y premiados descubrieron una placa en conmemoración de este encuentro. Al mismo anfiteatro regresaron los que viajaron desde tan lejos el domingo para vivir la segunda parte de este festival que condujo José Antonio García Barranco. Actuaron las casas que quedaron pendientes del día anterior y también actuaron ambos días grupos de Alcañiz. La sesión dominical la cerraron con una multitudinaria comida en el recinto ferial antes de poner rumbo a sus lugares de origen. Los autobuses volvieron cargados de mucho cansancio pero también de mucha satisfacción, de alegría, de cámaras llenas de fotos y vídeos y con el hueco que dejaron las cestas de alimentos y flores que por la mañana depositaron a los pies de la Virgen del Pilar antes de la misa baturra que arrancó a las 9.30, bien temprano para apurar el día y para no interferir en la celebración del Corpus Christi y su procesión.