Feher aseguró que lleva desde septiembre en España pero podría haber llegado antes
Una de las hipótesis que se está afianzando y sobre la cual los investigadores italiano están haciendo más averiguaciones es que, como ha comentado un confidente, el asesino de Andorra, Robert Feher, huyó de Italia en un autobús de peregrinos (turismo religioso). Según Corriere della Sera el paso de Francia a España pudo hacerlo con un camionero. Según este mismo medio, Feher tiene contactos con una red de documentos falsos vinculados a bandas del norte de África que manejan la venta de carnés necesarios para proporcionar nuevas identidades a criminales e inmigrantes ilegales. La hipótesis de un pasaje en un autocar que se dirige a un lugar sagrado también coincide con una alerta a la asociación Amici di Davide Fabbri que recibió un correo electrónico de un chico italiano en Madrid en julio: «Estoy seguro de que vi a Igor en el aeropuerto de Madrid bajarse de un autobús de peregrinación y tomar el metro ».
El triple asesino de Andorra aseguró el domingo en su declaración por videoconferencia con la jueza de la Audiencia Nacional Carmen Lamela que llevaba desde el mes de septiembre en España. Sin embargo, no se tienen pruebas fehacientes de cuándo llegó y cómo. Según pudo saber el periódico Las Provincias, las policías locales de dos localidades cercanas a Valencia, Manisses y Quart de Poblet ya buscaban a Feher en el mes de julio. De hecho, un chico italiano también lo vio en Madrid ese mismo mes.. Entonces la jefatura de la Policía Local de Manises divulgó la foto de Feher en una nota de alerta para que todas las patrullas policiales extremaran las precauciones si localizaban al fugitivo debido a que identificaron en la localidad a un delincuente italiano relacionado con el serbio. Los agentes también fueron avisados de que el asesino siempre iba armado y llevaba documentación falsa porque tenía pendiente una orden internacional de búsqueda y captura por homicidio. La búsqueda no consiguió resultados.
Amplio despliegue de la policía italiana
La policía italiana siempre sospechó que Feher podía estar en España porque en una de las casas de campo en las que estuvo se encontró un diccionario de español y había expresado su interés por las zonas de playa. Por ello tanto la costa de Málaga y la de Valencia estaban en las «líneas rojas» que los carabinieri habían marcado y trasladado a las autoridades españolas. Varios agentes estuvieron haciendo viajes entre las citadas zonas e Italia para seguir las pistas tal y como publica El Corriere della Sera. Otros equipos se desplazaron a Serbia, Austria y Francia. En la ciudad natal de Feher, Subotica, las hermanas, la madre y los otros familiares estuvieron bajo control durante meses. Aunque nunca tuvieron mucho contacto con él cuando estaba en la cárcel, se sospechó que podrían haber tenido relación indirecta a través de un emisario. Hubo un pariente que fue repetidamente a Austria en los últimos meses después de recibir un mensaje de WhatsApp de una tarjeta austríaca anónima que se estaba investigando por parte de las autoridades del país.
El serbio Feher llevaba desde 2006 en Italia cuando fue arrestado durante 8 años (le descontaron 21 meses por buena conducta). A su salida en 2010 continuó con los robos en fincas aunque sustituyendo el arco con flechas que utilizaba antes de entrar en la cárcel por un hacha. Tras varios robos vuelve a ser enviado a prisión, hasta 2015.
Según el periódico El Mundo, cuando sale de prisión se asocia con los eslovacos Ivan Pajdek y Patrik Ruszo y el rumano Constantin Fiti. La banda pegó una paliza a un hombre de 45 años mientras aparcaba por los 70 euros que llevaba y su tarjeta de crédito. Días más tarde entraron a la casa de una mujer de 93 años y la amordazaron y golpearon mientras dormía. También secuestraron a una pareja durante cinco horas en una casa de campo. Este año, Pajdek, Ruszo y Fiti fueron condenados por el asesinato en 2015 de Pier Luigi Tartari, un jubilado de 73 años a quien secuestraron para robarle aunque en este caso no hay evidencia de que Feher participara en ese golpe según relata el citado diario.
El 1 de abril de este año mató al propietario de un bar de Budrio (Italia) y el 8 de abril, a un guardia provincial en Portomaggiore e hirió a su compañero. La policía italiana le perdió la pista en mayo. Desde entonces estaba prófugo. Según apunta la prensa internacional, el asesino tenía varios contactos en España. Durante su estancia en la cárcel habría escrito a dos chicas de Valencia y tenía contacto con una mujer cubana que vivía en España. También, hay otra relación más reciente con un traficante de drogas de Málaga que suele recurrir a guardaespaldas serbios.
Pese a perderle la pista, la policía italiana no solo no abandonó su búsqueda sino que la incrementó aunque con muchas noticias falsas y misterios por el camino. También se buscaron a personas que lo podían haber ayudado a esconderse e incluso se llegó a investigar a cinco personas. Era tal psicosis en Italia que hasta varias mediums se ofrecieron a la policía para aportar pistas. Incluso vecinos de granjas aisladas dejaban ropa y comida en las puertas de sus casas para que si el criminal pasaba por la zona se abstuviera de entrar en sus hogares.
A finales de junio llegó una nota confidencial del Servicio Central de Policía desde Roma al Ministerio Público en Bolonia que asegura que «una fuente confidencial confiable» tendría importantes noticias sobre la presencia de Feher en un país de América del Sur. Se pidió un informe detallado aunque no se averiguó gran cosa pese a que Italia incluso envió a un agente a Brasil para profundizar en los descubrimientos de la fuente. Sin embargo, cuando el agente llegó esta fuente ya había sido arrestada por la policía local. A partir de ese momento todo fueron suposiciones e informes de fuentes dudosas. La última alarma fue el 23 de noviembre, cuando alguien que se encontraba en la estación de Rimini (Roma) aseguró haberle visto subido a uno de los trenes, lo que movilizó a 60 carabinieri y agentes de la policía especial rodearon la estación. Sin embargo, el supuesto Feher era otra persona.