La astrofísica Clàudia Soriano Guerrero, descendiente de Valderrobres, ha sido distinguida con el Premio Sant Jordi de la Sección de Ciencias y Tecnología de Ciencias Físicas del Institut d’Estudis Catalans (IEC), uno de los reconocimientos más prestigiosos en el ámbito de la investigación física en Cataluña. El galardón, que se convoca cada tres años, ha premiado un trabajo que se centra en el estudio de las atmósferas de exoplanetas gigantes gaseosos, conocidos como Hot Jupiters, mediante simulaciones magnetohidrodinámicas tridimensionales.
La tesis doctoral MHD atmospheric simulations of Hot Jupiters to study non-ideal effects and turbulence («Simulaciones magnetohidrodinámicas atmosféricas de Júpiteres calientes para estudiar los efectos no ideales y la turbulencia») analiza el papel de los campos magnéticos, los efectos no ideales y la turbulencia atmosférica en la dinámica y el transporte energético de estos planetas extremos.
Soriano, actualmente investigadora postdoctoral en la Universidad de Southampton (Reino Unido), desarrolló su trabajo doctoral en el Institut de Ciències de l’Espai dentro del proyecto IMAGINE. Su investigación utiliza simulaciones magnetohidrodinámicas tridimensionales para estudiar cómo influyen los campos magnéticos, la turbulencia y otros fenómenos físicos en las atmósferas de estos planetas situados fuera del Sistema Solar. «Estudio las atmósferas de los exoplanetas, es decir, de planetas que están más allá del Sistema Solar», señaló. Actualmente se han confirmado alrededor de 6.000 exoplanetas, aunque los científicos estiman que existen millones de ellos en el universo.
Dentro de esa enorme diversidad planetaria, Soriano centra su trabajo en los llamados Hot Jupiters, planetas similares a Júpiter en tamaño pero que orbitan extremadamente cerca de sus estrellas. «Si nosotros tardamos 365 días en dar una vuelta alrededor del Sol, estos planetas en un par de días ya completan esa órbita», explicó. Esa proximidad provoca temperaturas extremas y atmósferas especialmente dinámicas, convirtiéndolos en laboratorios naturales para comprender mejor la física planetaria.
La investigadora mantiene una estrecha relación familiar con Valderrobres, ya que tanto por parte paterna como materna cuenta con raíces en la localidad. Su padre y su abuela materna nacieron en la capital del Matarraña, donde conserva familia por las dos ramas.
La pasión por el espacio la acompaña desde la infancia. «Desde que tenía tres o cuatro años me ha gustado todo lo relacionado con el universo», relató. Aquella curiosidad inicial terminó convirtiéndose en una vocación científica que la llevó a graduarse en Física por la Universitat Autònoma de Barcelona y posteriormente a especializarse en Astrofísica.
Investigación internacional pero con intención de regresar
Tras finalizar el doctorado, Soriano se incorporó a la Universidad de Southampton, donde ha ampliado sus líneas de investigación para estudiar no solo los Hot Jupiters, sino también otros tipos de exoplanetas. Su objetivo es adaptar herramientas desarrolladas para analizar la atmósfera terrestre al estudio de mundos muy diferentes al nuestro.
A pesar de su actual etapa internacional, la investigadora tiene claro que su intención es regresar cuando terminen los dos años. «Quiero volver lo antes posible para poder hacer ciencia en España, es donde tengo mi vida», afirmó. La científica explicó que el sistema académico exige acumular experiencia internacional antes de optar a numerosas convocatorias y plazas de investigación en España.
Divulgación y nuevas vocaciones científicas
Además de su labor investigadora, Soriano participa activamente en iniciativas de divulgación científica y promoción de las vocaciones STEM. Considera fundamental que el conocimiento generado en universidades y centros de investigación llegue a toda la sociedad. «Lo que hacemos en los laboratorios no debe quedarse ahí. Hay que acercarlo a la gente para generar curiosidad y crear nuevas vocaciones entre los jóvenes», defendió durante la entrevista.
Preguntada por los retos de desarrollar una carrera científica, especialmente en ámbitos todavía muy masculinizados como la física y la astrofísica, animó a las nuevas generaciones a seguir sus inquietudes. «Que se hagan preguntas y traten de responderlas; seguro que entonces aparecerán muchas más», señaló.
El Premio Sant Jordi se suma a otros reconocimientos obtenidos recientemente por la investigadora, entre ellos la mención Aeroespacial de los Premis Dona TIC 2024 de la Generalitat de Catalunya y su condición de finalista en los STEM Congress Awards 2026. Distinciones que, según reconoce, suponen «pequeños empujones» y una forma de sentirse valorada tras años de trabajo y dedicación científica.