ATADI Valderrobres bate su propio récord de papel triturado con 10.484 kilos

La producción ha crecido un 35,3% y en su mayoría se destina a cama para lechones recién nacidos en explotaciones ganaderas del Matarraña y el Maestrazgo
Publicado por M.J. Salvador el 20 de enero de 2026

Atadi Valderrobres ha batido su propio récord de producción en papel triturado con 10.484 kilos vendidos durante 2025, lo que supone un incremento del 35,3% respecto al año anterior. Este crecimiento consolida un proyecto que no solo promueve la economía circular, sino que también genera ocupación y autoestima entre las personas usuarias del centro ocupacional, que se sienten parte de un proyecto de reciclaje, en el que aportan su granito de arena.

Buena parte del papel triturado se utiliza como cama para lechones recién nacidos en explotaciones ganaderas del Matarraña y el Maestrazgo. «Los granjeros han visto que la celulosa es muchísimo mejor que la paja o el serrín. Se deshace, no emboza las rejillas y da bastante poder calorífico», explica Esther Bernard, directora de ATADI Valderrobres.

Los sacos, de 8 y 20 kilos, se adaptan a las necesidades de manejo de cada cliente. La empresa Guco absorbe prácticamente toda la producción disponible: «Si les digo que tengo 80, se llevan 80. Funciona muy bien», apunta Bernard; aunque los granjeros que siempre les han comprado, siguen manteniendo sus pedidos, como en años anteriores.

Iniciativa con doble impacto

El centro ocupacional mantiene activas a tres personas de forma continuada en esta tarea, con apoyo puntual de otras dos o tres. «Uno tritura, otro revisa, otro pesa. Cada uno se ha especializado en su labor», afirma la directora. Algunos usuarios del centro de día también participan, motivados por el interés que despierta la actividad.

La materia prima procede en su mayoría de prensa escrita reciclada, entre ellas La COMARCA, aunque de forma ocasional se tritura también papel blanco en proporciones reducidas. «Es una proporción muy pequeñita, un 10% como mucho. No absorbe igual, pero también se recicla», detalla. Llega de toda la comarca y también del resto de la provincia de Teruel e incluso desde Morella, lo que implica una importante logística.

Compromiso con la sostenibilidad

Para mantener el flujo de entrada de papel, ATADI emplea estrategias de proximidad: campañas en redes sociales, cajas de recogida repartidas por los pueblos y rutas semanales. En palabras de Bernard, «hacemos uso de la comunidad» para alimentar un ciclo que combina ocupación, reciclaje y concienciación.

«Los muchachos son conscientes de su trabajo y del resultado. Ya no solo ellos: familiares, trabajadores, compañeros... todos están muy concienciados con el reciclaje», concluye. Por ahora, no se plantean nuevas líneas de trabajo. «Una vez se especializan, acaban siendo auténticos genios. Creemos que tenemos que seguir esta línea», sentencia Bernard.