Un ataque vandálico deja importantes daños en las cristaleras del bar Rokelin de Alcañiz

El propietario calcula que el precio de sustituir los dos ventanales podría a ascender hasta los 1.500 euros a los que habría que sumar las perdidas derivadas del cierre del establecimiento y la reducción del número de mesas situadas junto al ventanal para evitar algún corte a los clientes
Publicado por Marina Monreal el 5 de agosto de 2025

El bar Rokelin de Alcañiz ha sido víctima de un acto vandálico. El suceso ha ocurrido durante la madrugada de miércoles al jueves cuando supuestamente un hombre en evidente estado de embriaguez ha lanzado una mesa de la terraza de un establecimiento cercano contra la cristalera del Rokelin. Según relata el dueño del local, Rubén Boltaña, los hechos ocurrieron en torno a la 1.30 de la madrugada después de cerrar el establecimiento al público.

"Después de cerrar fui junto a unos amigos a tomar una última consumición al Pub Mood (antigua Gruta) y allí nos encontramos con que había un señor muy borracho que se negaba a irse", relata Boltaña. El empresario alcañizano conocía a las camareras que en ese momento estaban trabajando en el pub, por lo que junto a sus acompañantes ayudaron a las jóvenes a sacar al individuo del local.

"Cuando terminamos seguía por allí y cuando me dirigía hacia el bar para recoger el casco y volver a casa me siguió", continua Boltaña. Minutos después y ya subido en la moto el propietario cuenta que "una corazonada" le obligó a pasarse por el local de nuevo y fue entonces cuando volvió a pasar por delante de su local para encontrarse con los grandes agujeros en las cristaleras.

Imagen desde el interior del local de uno de los ventanales roto./ R.B.

El empresario se dirigió rápidamente hasta las dependencias de la Policía Local donde los agentes le confirmaron que, aunque la cámara de la Lonja no pudo grabar el incidente al estar situada en dirección al centro de la plaza de España, el presunto autor, un hombre de origen marroquí, ya había sido detenido por una patrulla de agentes. "Después de formalizar la denuncia volví hasta el bar y limpié la calle y todo el interior para que nadie pudiera hacerse daño y allí he pasado la noche para que nadie pudiera colarse", concluye Boltaña

El propietario calcula que el precio de sustituir los dos ventanales podría a ascender hasta los 1.500 euros, a los que habría que sumar las perdidas derivadas del cierre del establecimiento y la reducción del número de mesas situadas junto al ventanal para evitar algún corte a los clientes. Aun así, Boltaña se mantiene positivo y asegura que su objetivo es que el establecimiento recupere la plena actividad lo antes posible para poder seguir trabajando y atendiendo a sus clientes.

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