La joven sevillana Teresa Galán que volvía a su domicilio en Alcañiz permaneció atrapada durante más de diez horas en un tren AVE detenido en mitad de la vía a la altura de Plasencia de Jalón, debido a un apagón eléctrico que afectó al sistema de propulsión y a los servicios del convoy. Teresa Galán, que volvía a casa tras pasar unos días en compañía de su familia en Sevilla, quedó incomunicada junto a decenas de pasajeros, sin poder avisar de su situación hasta las 20.05, momento en el que logró recuperar la cobertura móvil desde las 13.30 aproximadamente que quedó completamente incomunicada.
El tren AVE RENFE 03943 había partido de Sevilla a las 8.00 con destino Zaragoza Delicias. Sin embargo, alrededor de las 12.30, y a tan solo 40 kilómetros de su destino final, todos los sistemas del AVE se apagaron, dejando a los viajeros sin luz, sin comida, sin aire acondicionado y con los aseos inutilizables. Desde megafonía se informó de que se trataba de un "apagón a nivel nacional", aunque, pasadas las horas, no se ofreció más comunicación oficial ni asistencia inmediata.
«El tren se quedó parado en medio de la nada. No había luz, ni aire. Los baños estaban desbordados y era imposible utilizarlos», explica Galán. Los aseos del convoy, al funcionar de manera mecanizada, dejaron de operar tras el apagón y se saturaron rápidamente, lo que obligó a improvisar estas medidas de emergencia. La situación se agravó por la falta de alimentos. Los productos de la cafetería se agotaron en las primeras horas, dejando a los pasajeros sin posibilidad de adquirir comida durante el resto de la espera. Además, la falta de cobertura móvil dejó incomunicados a los pasajeros desde las 13.30 hasta las 20.05, cuando se pudo recuperar la señal.
La primera ayuda llegó sobre las 17.00, cuando agentes de la Guardia Civil comenzaron a repartir agua embotellada y organizaron con ayuda de los bomberos un descenso controlado a las vías para que los viajeros pudieran salir a hacer sus necesidades. En estas maniobras, contaron con la colaboración de un grupo de bomberos de la central nuclear de Ascó, que viajaban en el mismo tren tras pasar unos días en Sevilla por ocio. Con cuerdas y mosquetones, garantizaron la bajada segura de las personas y su posterior regreso al interior del convoy. Sobre las 18.00, la Guardia Civil autorizó la salida generalizada de pasajeros para aliviar la saturación en el interior.
Algunas personas, como una concejala y un enfermo, fueron evacuadas durante las horas más críticas. El resto de los pasajeros permaneció en el tren a la espera de una solución. A las 20.00 llegó un tren de infraestructuras con la intención de trasladar a los afectados, aunque finalmente no fue necesario. La luz regresó sobre las 22.00 y el AVE reanudó la marcha, aunque limitado a una velocidad de 40 kilómetros por hora. El tren llegó a Zaragoza Delicias a las 23.43, completando una jornada que dejó exhaustos a los viajeros. Quienes tenían como destino final Barcelona tuvieron que pasar la noche en la estación, ya que el servicio no se reanudó tras el incidente.
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luego cuando se llega a Zaragoza viene el auténtico apagón porque entonces si que no hay trenes ni autovías ni nada. Y ese da mucho miedo
Pero hay tren hasta Alcañiz, hace muchos sí que había, la torica.