Calanda recibe 226.000 euros para la obra de acceso a la ampliación del Polígono de la Fuensalada

Esta inversión permitirá ejecutar una conexión estratégica que unirá el acceso desde la carretera N-232 con la nueva fase de ampliación
Publicado por La COMARCA el 11 de agosto de 2025

El Ayuntamiento de Calanda ha recibido una importante ayuda económica de 226.000 euros procedente del Fondo de Inversiones de Teruel (FITE), destinada al impulso del Polígono Industrial de la Fuensalada. Esta inversión permitirá ejecutar una obra clave para el desarrollo del municipio: el Eje 2, una conexión estratégica que unirá el acceso desde la carretera N-232 con la nueva fase de ampliación del polígono industrial.

La ejecución de este eje facilitará el acceso y la movilidad dentro del polígono, lo que no solo mejorará las infraestructuras existentes, sino que también generará condiciones óptimas para la llegada de nuevas empresas. Desde el consistorio se considera esta actuación como un paso fundamental para consolidar la proyección industrial y económica de Calanda.

Una de las empresas que se implantará en esta nueva fase es BIOYANARA, una planta de biometano que supondrá una inversión de 20 millones de euros y la creación de 50 nuevos puestos de trabajo. Este proyecto innovador, que dará solución a los ganaderos locales mediante el tratamiento de purines, posicionará a Calanda como «referente en economía circular y sostenibilidad energética», según apuntan fuentes del Consistorio.

El alcalde de Calanda, Alberto Herrero, ha mostrado su satisfacción por la concesión de esta ayuda y ha destacado la importancia de continuar ejecutando infraestructuras que potencien el crecimiento económico del municipio. «Estamos trabajando intensamente para ofrecer oportunidades de desarrollo a nuestras empresas y a nuestros jóvenes. Esta actuación sobre el Eje 2 es una muestra más de nuestro compromiso con el empleo y el futuro de Calanda», ha declarado.

Además del proyecto BIOYANARA, el alcalde ha recordado otras iniciativas estratégicas que están en marcha, como la puesta en marcha de un laboratorio de I+D+i, orientado a la innovación tecnológica, y la futura construcción de una nueva planta de deshidratación de fruta. Ambas iniciativas contribuirán a diversificar el tejido industrial local y reforzar la posición de Calanda en sectores como la agroindustria y la investigación aplicada.

El impacto de estas actuaciones ya se deja notar también a nivel demográfico. «Calanda está viviendo una clara tendencia ascendente. Hemos superado ya los 4.000 habitantes, un dato que nos anima a seguir apostando por el crecimiento ordenado y sostenible del municipio», ha señalado el primer edil.

Con esta nueva ayuda del FITE, el Ayuntamiento de Calanda reafirma su apuesta por un modelo de desarrollo basado en la mejora de infraestructuras, la atracción de inversiones y la generación de empleo. La colaboración entre administraciones y el sector privado sigue siendo clave para lograr que Calanda se consolide como uno de los polos industriales emergentes de la provincia de Teruel.

Ver comentarios (8)

  • A las contaminantes, apestosas y peligrosas plantas de biometano que no quieren en ningún sitio, siempre les quedará Calanda.

    • pero que ganas de armar, cuando se ve claramente como Calanda va mejorando, después de una época difícil para todos, vivamos pues con más ganas de futuro , por favor.

    • Desde el desconocimiento suele opinar muy bien. Este no es al uso una planta de tratamiento de purines. Eso es obsoleto y además de no ser rentable. Ésta es una planta que absorbe entre otros muchos productos de carbono, se incluye también un porcentaje del total de un 10% de purínes. Ni sabe, ni conoce lo que es hoy, una planta de Biometano. Su hermetismo, disposición y nueva tecnología es un proyecto óptimo para la producción de biogás. Olé por el Ayuntamiento.

  • 1. Olores desagradables
    La digestión anaerobia de residuos (estiércoles, restos agrícolas, materia orgánica) puede generar malos olores o incluso gases sulfurosos. Aunque las instalaciones modernas incluyen sistemas de tratamiento, estos no siempre eliminan completamente los olores, especialmente con vientos desfavorables.

    2. Ruido y tráfico
    El transporte de materias primas (como estiércol o residuos) y vehículos de servicio pueden aumentar el tránsito, ruido y vibraciones en zonas cercanas, especialmente en constantes logísticas.

    3. Riesgo de fugas o emisiones
    Aunque controlados, hay un riesgo inherente a fugas de metano o biogás en procesos de manipulación, especialmente durante la purificación o almacenamiento. Esto puede generar impacto ambiental o incluso potenciales riesgos de explosión en casos extremos.

    4. Paisaje y percepción visual
    Dependiendo del diseño y tamaño, una planta puede alterar notablemente el entorno visual de una zona rural o poblada. Algunas personas lo perciben como un impacto negativo para el paisaje local.

    5. Impacto en la salud y bienestar
    Si bien no existen evidencias de riesgos sanitarios graves, molestias por olores pueden afectar la calidad de vida (dolores de cabeza, estrés, irritación). También podría haber preocupaciones sobre la contaminación indirecta del aire o agua por fugas no detectadas

  • Manolo, explíqueselo a los vecinos de Socuéllamos, Pinarejos, Milagros o Hervías, entre tantos otros, que se han echado a la calle contra plantas “modernas y herméticas” como la que defiende. Miles de personas, firmas y recursos dicen lo contrario. No es desconocimiento, es experiencia ajena que advierte de la realidad. A algunos, probablemente les iría muy bien, pero Calanda no necesita ser el próximo experimento.

    • Qué manera de targiversar y expandir opiniones engañosas. Algún vecino del polígono ya ha visto lo que es la planta de Burgos. No hace falta que nadie diga lo que es, ya sabemos. Incluso su implantación en el polígono la cual está alejada a 4 kms del municipio la hace todavía más atractiva.

      • Manolo, es increíble que use la distancia como argumento. Si no hay ningún problema ni peligro, ¿que más da que la planta esté 4 km, a 2 Km o a 500 metros? ¿Acaso el gas se vuelve tímido y se aleja de la gente? Es una pura y evidente contradicción. El riesgo para la población es real. El demostrado efecto llamada, de las plantas de biometano, a las colosales macrogranjas para instalarse junto a ellas, es otro regalo envenenado más.
        En todos lados donde aparece una planta de biometano, la gente se echa a la calle, monta protestas y no traga el cuento. Pero en Calanda parece que tenemos la capacidad milagrosa de aplaudir la amenaza, y además con entusiasmo. O no quiere ver la realidad, o le han colado un cuento de hadas tóxico.

        • Usted es de los de “estar contra todo” sin aportar nada. Todo es malo, nada es bueno. Pero usted no pone ni empleo ni proyectos encima de la mesa que generen riqueza. Déje a los que vivimos aquí, menos hablar y más proponer.