El Bajo Aragón-Caspe recibirá 602.431 euros procedentes del Pimed 2024 de la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ) para la financiación de un total de 9 actuaciones en Caspe, Chiprana, Fayón y Nonaspe. La línea de subvenciones está dotada con 1,3 millones lo que significa que la comarca caspolina tiene asignado cerca del 50% del presupuesto. El Pimed de este año se ha aprobado este miércoles, en el pleno ordinario de octubre de la institución provincial.
Las actuaciones demandadas para Caspe se centran en la renovación de pavimentos y redes de la calle Valimaña (tramo II), con una ayuda concedida de 285.524 euros, y de la calle Teruel (tramo III), con 131.307 euros asignados.
En Chiprana, el Ayuntamiento ha solicitado una subvención para la ejecución de un muro y pavimentación de la calle Templarios (tramo II) que podrá financiar con 55.347 euros.
En el caso de Fayón, se han aprobado 4 solicitudes para la modificación aislada número 2 del plan general de ordenación urbana (17.696 euros), la señalización vial (3.991,28 euros), el proyecto de transformación digital y dinamización del área comercial de la localidad (63.025 euros) y la reparación de las aceras de la calle Constitución (21.006 euros).
Por último, Nonaspe costeará la construcción de nichos en el cementerio municipal (13.690 euros) y una intervención en la vía de acceso al núcleo de población por el Sot (10.841 euros).
El Pimed es un plan de ayudas que se convoca cada año y que va destinado a 28 ayuntamientos de la provincia zaragozana que sufren afecciones por contar con infraestructuras de producción de energía eléctrica u otros servicios de interés general, en su término municipal. Las actuaciones totales contempladas en esta convocatoria son 33 y las ayudas oscilan entre la mayor de 416.000 euros que recibe Caspe y los 662 euros que le corresponden a Piedratajada.
La mayor parte de los proyectos están dirigidos a la pavimentación de calles, renovación del alumbrado público, abastecimiento de agua potable y saneamiento de las aguas residuales. No obstante, también hay otras inicitaivas para mejorar otros servicios básicos municipales como la señalización vial, parques y jardines, seguridad, recogidas de residuos o cementerios.
En el pleno también se han aprobado los proyectos de las 19 actuaciones en carreteras planificadas para 2025 dentro del programa de la institución provincial para 2024-2031. Estas intervenciones darán continuidad al paquete de 20 nuevas obras que ya se está ejecutando. Entre este año y el que viene, la DPZ habrá mejorado 25 vías que suman 152 kilómetros con una inversión de 20 millones. Por el momento, ninguna en el Bajo Aragón-Caspe.
Adopción de medidas para la sanidad rural
Por su parte, Partido Socialista (PSOE) y Chunta Aragonesista (CHA) han presentado una moción para instar al Gobierno de Aragón, al Gobierno de España y a su Consejería de Sanidad a adoptar medidas que mejoren la sanidad en el medio rural ante la "crítica situación" en algunas zonas de la provincia como Ejea y Caspe. El texto ha salido adelante con los votos a favor de PSOE, CHA, VOX y En Común-IU y el voto en contra del PP.
La moción, defendida por el portavoz del grupo provincial de CHA, José Manuel Latorre, indica que los habitantes del medio rural no pueden comprender que otros servicios públicos básicos se presten adaptados al medio rural, con el personal y los medios necesarios, en todos los rincones del territorio, y que no resulte posible hacerlo con la sanidad rural. En este sentido, los grupos apuntan que la cartera de servicios que se oferta en las zonas de salud rurales se va recortando, concentrándose en unos centros ubicados en municipios de mayor tamaño, e incluso en la capital provincial, en detrimento de otros más pequeños, obligando a sus habitantes a trasladarse a distancias superiores a los 30 minutos, distancia de referencia promovida desde el Gobierno de coalición progresista en su política de reto demográfico.
Como ejemplo de esta situación, se ha señalado que las zonas de salud de Ejea de los Caballeros y Caspe están viviendo "una situación verdaderamente crítica. Varios centros de salud ya no se están atendiendo y los pocos médicos que todavía resisten tienen que atender a casi 18.000 tarjetas sanitarias. Todo ello pone de manifiesto que la atención sanitaria en el medio rural no es una prioridad para el actual Gobierno de Aragón", exponía Latorre.
Por todo ello, además de demandar medidas "urgentes y extraordinarias" en estas zonas de salud, la moción exige que se continúe impulsando la formación de Medicina y Enfermería Familiar y Comunitaria en medicina y enfermería rural, así como aumentar los períodos de rotación de residentes de Medicina y Enfermería, durante sus años de formación, en los equipos de Atención Primaria rural.
Además, ambos partidos piden adecuar las plazas de diferentes formaciones universitarias de Ciencias de la Salud a las estimaciones de las necesidades de personal sanitario, atendiendo no solo al número de plazas, sino a una formación pregrado que incluya formación específica en Atención Primaria, Medicina y Enfermería en el ámbito rural y salud comunitaria. También exigen que se adopten las medidas necesarias para limitar las consultas telefónicas y telemáticas a una actividad asistencial complementaria para evitar la discriminación de las personas mayores con dificultades para acceder a las nuevas tecnologías.
Asimismo, a través de la moción se reclama impulsar medidas que eviten que los centros de atención primaria en el medio rural queden desatendidos por falta de personal, garantizando la cobertura de forma estable de dichas plazas y mejorando las condiciones laborales para la fijación de personal en dichos equipos de atención primaria; apoyar las reivindicaciones de los profesionales sanitarios de los centros de salud del medio rural; consensuar decisiones con el sector sanitario para tratar de acabar con la precariedad laboral y redimensionar los equipos multidisciplinares con el objetivo de cubrir las necesidades de salud de la población.
Por eso, los grupos proponen poner en marcha procesos de desarrollo y de acción comunitaria en el medio rural, estableciendo mecanismos de participación entre ciudadanía e instituciones para mejorar los determinantes de la salud y con una base municipal y tratar de establecer un plazo máximo para atender desde la Atención Primaria la petición de cita de un paciente con la menor demora posible.
La moción también insta al Gobierno de España a incluir en la Estrategia de Atención Primaria del Ministerio de Sanidad, siguiendo las propuestas señaladas en el dictamen de la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica, el objetivo de destinar hasta el 30% de los recursos sanitarios a Atención Primaria con carácter finalista.
En relación a otras mociones, el pleno de la Diputación de Zaragoza ha rechazado una propuesta presentada por el Partido Popular para que los alumnos que estén ultimando los estudios de medicina y enfermería puedan realizar en la provincia de Zaragoza prácticas tuteladas. El texto ha contado con los votos a favor de PP y VOX y los votos en contra de PSOE, CHA y En Común-IU.
Por otro lado, en el pleno de este miércoles, ha tomado posesión la nueva diputada del grupo En Común-Izquierda Unida, Nerea Marín, que sustituye a Rubén Estévez tras su dimisión por motivos personales. Marín es concejala en el Ayuntamiento de Morata de Jalón desde el pasado mandato y como diputada provincial seguirá llevando las delegaciones que ostenta su grupo dentro del equipo de gobierno: Memoria Democrática y Solidaridad y Cooperación al Desarrollo. Por su parte, Estévez continúa como concejal en el Ayuntamiento de Utebo.