Las localidades del territorio honraron de la mejor manera a la Virgen del Pilar y adornaron su manto con flores.
Una historia por cada traje regional en Calanda
Pocas horas están pasando los calandinos dentro de sus casas. Solo hay que darse una vuelta por las calles a cualquier hora del día o noche de las fiestas patronales para verlo. Ayer también estaban todos en la calle pero con sus mejores galas y la gran mayoría, con sus trajes regionales.
A través de cada accesorio y de cada prenda se podía adivinar la historia del pueblo y la de cada familia. «La parte de arriba que llevo ya era de mi bisabuela», señalaba ayer María Sánchez antes de depositar sus flores. Iba con familia. Junto a ella, las hijas de las hermanas Belén y Pilar Milián, primas entre ellas, también presumían del arte de sus madres. «Básicamente todo excepto el mantón, es hecho a mano», explicaban mientras ya pasaban de las doce en el reloj y la ofrenda estaba en su momento álgido.
Al otro lado de la plaza, con sus enormes ojos claros de escasos meses de edad, la pequeña Elena miraba todo desde los brazos de su primo mayor. Desde el suelo, su hermano Miguel, tampoco perdía detalle sin soltarse de las manos de los adultos. «Es su primera vez, nos ha costado un poco vestirla pero se ha portado fenomenal», decía Carmen Fraga, tía-abuela de la niña. «Todo está hecho a mano, los trajes de todos y los accesorios, también», añadió señalando al resto de familia. Su hermana Mari Cruz, abuela de la niña, lució además un bobiné de bolillos de fabricación propia. Gran parte es fruto de cursos de indumentaria y de las ganas de estrenar de las dos hermanas apasionadas de la costura. «El año que viene habrá que hacerle otro a la pequeña», dijo.
Algunas de las manos prodigiosas ensayan o han aprendido en la Asociación de Amas de Casa, una organización que también depositó su gran centro de flores en representación de las más de 500 socias. Siempre lo lleva alguien que sale de la Junta el próximo mes de febrero y esta vez le tocó a Pili Benito. Lo llevó arropada por sus hijos que, por supuesto, lucieron impecables gracias a su buen hacer. «Hacemos muchas labores. Yo misma he hecho todo esto en los cursos de corte», añadió.
Especial fue el día para Rafa Lacueva, un hombre que demostró que no hay edad para estrenar y lució un elegante traje con chaqueta. La autora, Modesta de nombre, andaba por allí haciéndole fotos a él y a Carolina, su nieta de seis años a la que también vistió.
El manto de la Virgen pronto quedó blanco por delante y rojo por detrás. En el centro se colocó la Cruz de Lorena y por debajo se reprodujo la bandera de España como ya se hizo el año pasado. «Siempre es lo mismo pero nunca es igual. Apenas recuerdo una ofrenda con un clima tan bueno y eso hace que todo brille más», valoró el alcalde, José Ramón Ibáñez, con las jotas del Cachirulo de fondo y que acompañaron toda la mañana. Ayer comenzó con el canto de los Despertadores a las seis de la mañana. Tras la ofrenda, y una vez superados los toros, al caer la noche salió el Rosario en procesión con la imagen de Miguel Pellicer, el cojo al que le obró el Milagro.
La Virgen seguirá brillando en el centro de la plaza, lugar de peregrinaje durante el fin de semana porque la programación festiva continúa hasta el domingo.
Numerosa afluencia de baturros en Alcañiz
El manto de la Virgen del Pilar de Alcañiz se quedó pequeño y no pudo acoger todos los ramos que le brindaron los alcañizanos. A pesar de la espesa niebla con la que amaneció el día en la localidad, cientos de vecinos no dudaron en vestirse con sus trajes regionales y salir a la calle para honrar a la Virgen en uno de los días más emotivos de todo el año.
A las 10.00 tuvo lugar la tradicional misa en la Excolegiata de Santa María La Mayor. Poco antes de las 11.00 los baturros empezaron a desfilar calle Mayor abajo, y crearon una estampa icónica tiñendo todo a su paso de multicolor con las tonalidades de los trajes, mantones y ramos. Como no podía ser de otra manera, todo el recorrido desde la Excolegiata hasta el Muro de Santiago tuvo las jotas como banda sonora.
Una vez llegados a los pies de la Virgen del Pilar comenzó la ofrenda de flores. Las Reinas de Alcañiz fueron las primeras en depositar sus ramos, y después llegó el turno de todos los grupos de familiares y amigos que honraron a la Pilarica.
Cientos de alcañizanos se congregaron en torno a la imagen de la Virgen, y todos los grupos esperaron pacientemente su turno para ver la imagen de la Virgen de cerca y hacerse la foto de rigor. Merece la pena resaltar la multitudinaria afluencia de baturros, que estuvieron llenando el manto de la Pilarica de flores durante más de una hora sin descanso.
También hubo una numerosa presencia de niños en la ofrenda. «Yo tengo hasta una bisnieta», confesó una de las baturras. Unos con más ganas que otros, algunos más contentos y otros algo más despistados, pero todos rindieron su particular homenaje a la Virgen y se empaparon de la tradición del día del Pilar.
Aunque el día amaneció oscuro cientos de alcañizanos se encargaron de llenar de luz y engalanar a la Virgen, que terminó ataviada con un precioso manto floral multicolor.
Jotas para la Virgen en Caspe
Caspe celebró ayer la festividad de la Virgen del Pilar como merece la ocasión. En una mañana en la que la niebla también quiso unirse a la fiesta, decenas de caspolinos de todas las edades, ataviados con el traje regional y algunos vestidos con el traje regional de su comunidad, festejaron a la «Pilarica».
Como un juglar anunciador, las voces de los joteros más emblemáticos de la Ciudad del Compromiso presidieron una larga comitiva que salió desde la Plaza de las Monjas a las once y media de la mañana. Al son de la ronda y acompañados por guitarras y bandurrias de la Rondalla San Antonio, los participantes caminaron en procesión por las calles más céntricas de la localidad hasta llegar a la emblemática Colegiata de Santa María la Mayor. Antes en la Plaza Portal de Valencia donde hay instalada una pequeña capilla con la figura de la Virgen del Pilar, interpretaron varias jotas que fueron muy aplaudidas por los presentes.
Una vez llegados al templo, tras pasar por la calle Santa Lucía, Plaza de España y calle Mayor; aquí tuvo lugar la misa y la ofrenda de flores y de frutos a la Patrona de la Hispanidad.
Antes de comenzar la eucaristía todos aquellos que habían participado en la procesión entregaron sus ramos de flores al párroco que a su vez los depositaba en las manos de las personas encargadas de confeccionar el multicolor manto floral de la pequeña figura que presidía el altar.
El acto contó con la presencia de las autoridades locales así como también con miembros de la Guardia Civil del cuartel de Caspe.
Hogueras en el Matarraña
En el Matarraña, se celebraron también varias hogueras durante la víspera de la fiesta nacional. En Torre del Compte y Mazaleón se prendieron sendas hogueras en honor a la Virgen del Pilar y en Valdeltormo decenas de personas asistieron ayer a los tradicionales tiradós, en las que las cuadrillas concurren en torno a una decena de hogueras.
Los andorranos ofrecen sus ramos a la Virgen
Cuerpo de la Guardia Civil, la Asociación de Viudas y El Cachirulo de Andorra arrancaron la mañana del Día del Pilar a ritmo de la rondalla para ofrecer sus ramos a la Virgen en la Iglesia de la Natividad. Tras finalizar la ceremonia se reunieron en una comida popular. La Puebla de Hijar se sumó también a la tradición con una procesión.
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