La banalización en torno a la salud mental está provocando que aquellos que de verdad sufren patologías graves-y que requieren de largos procesos de tratamiento-se estén viendo afectados por la falta de recursos. Así lo especificó este martes Isabel Irigoyen, psiquiatra y presidenta de MovEnRed, durante el VII Curso de Periodismo Especializado de Alcañiz, en la ponencia 'Visibilizar lo invisible. Iniciativas sociales valiosas'. "Es importante entender que el malestar también forma parte de ella, y que no podemos ir al psicólogo esperando que nos solucione la vida. Esa publicidad banal y superficial que se hace hoy en día de la salud mental está provocando que tengamos nuestras consultas llenas de personas que realmente no lo necesitan, y que no nos dejan atender bien a quienes verdaderamente requieren tratamientos", afirmó.
La profesional participó en la mesa redonda moderada por Santiago Gascón, psicólogo e investigador principal PROSAM, y estuvo acompañada por Ana López, gerente de ASAPME, y Javier Ibáñez, fundador de PSICARA, Atención de necesidades psicosociales en Zaragoza, Teruel y Vila-real, quienes compartieron esa misma preocupación ante esa forma de "patologizar el malestar de la vida cotidiana". De hecho, esa es la misma causa que ha provocado que España esté liderando la lista de países donde se consumen más benzodiacepinas. "Si no queremos sufrir, ni estar angustiados, lo más fácil es tomar un tranquilizante. Hay una demanda entre la población por solucionar problemas de la vida cotidiana con estos fármacos. Quienes de verdad los necesitan, en cambio, tienen esa falta de conciencia de estar realmente enfermos, y los rechazan. Necesitamos mucho tiempo para que cambien de opinión", añadió Irigoyen.
Todo ello parte de la "inmediatez que afecta a la sociedad en todos los aspectos", incluido el médico. "Lo que queremos es quitar cuanto antes el molestar, vivir de espaldas a ello. Se buscan soluciones inmediatas para evitarlo, y muchas veces es ahí cuando aparecen los problemas de verdad", concretó Ibáñez. Además, también sigue vigente la estigmatización del lenguaje. "Tenemos que abordar con seriedad y rigor los mensajes que damos en torno a la salud mental. Desde la pandemia hemos visto un cambio de paradigma, pero hay muchos trastornos que siguen estigmatizados", alertó López.
Ante ello, apuntaron los expertos, resulta fundamental la formación, así como el dejar de "psiquiatrizar la vida diaria". Las redes sociales, además, deben forman parte del proceso, siempre y cuando sean empleadas de forma correcta. "Hay que llegar a los jóvenes, pero con los mensajes correctos. Ahora mismo se priorizan ideas como que 'con esfuerzo se puede conseguir cualquier cosa', pero eso no es cierto. Solo se venden los resultados, no los procesos. Tenemos que emplearlos de una forma en que lleguen mensajes saludables y no tóxicos", puntualizó Irigoyen.
Alertaron, asimismo, de los posibles efectos de esa falta de educación unida al desarrollo de la Inteligencia Artificial. "Hay chavales que están recurriendo a ello para recibir apoyo psicológico. La IA no les va a confrontar, sino que les dará la razón y siempre estará disponible, y eso es peligroso", dijo Ibáñez.
Los profesionales, además, reclamaron más investigación e inversión por parte de las administraciones. "Necesitamos una mira no cortoplacista. Se legisla en virtud de las próximas elecciones, pero necesitamos adelantarnos a los problemas, con inversión en salud a largo plazo", concluyó López, a lo que Ibáñez y Irigoyen añadieron: "hacen falta más psicólogos en la Seguridad Social, así como psiquiatras en toda Aragón".