El belén de Alcañiz que comenzó con un portal y ya mide casi ocho metros

VÍDEO. Jesús García prepara cada año con gran cariño un nacimiento diferente de gran tamaño que visitan sus familiares y amigos
Publicado por Laura Castel el 23 de diciembre de 2023

Fue cuando tuvo a su hijo mayor, que ahora tiene 16 años, cuando Jesús García comenzó a montar un pequeño belén en casa. Aquel portal que contaba solo con el tradicional nacimiento fue creciendo con los años hasta llegar a los casi ocho metros actuales. Y el alcañizano calcula que terminará ampliando porque actualmente tiene más figuras que espacio para colocarlas.

La del belén es una de las numerosas aficiones de García y la que le ocupa el último tramo de cada año. Lo comienza a montar en el puente de la Constitución y le dedica de seis a siete horas diarias durante cuatro días. El mes anterior ya lo va ideando porque cada año lo prepara diferente para sorprender a la familia y a los amigos que en estas fechas pasan por el patio de su casa para visitarlo. «Siempre intento que nunca sea igual y que tengan que buscar a las figuras más icónicas como el meón o el cagón. Lo voy cambiando, de aquí a que lo desmonte lo habré cambiado 20 veces», precisa.

Las figuras tienen 12 centímetros de altura y colores apagados. La composición del belén, aunque siempre diferente, se basa en la historia religiosa. A fecha de hoy no tiene portal y no será hasta el 25, coincidiendo con el nacimiento del niño Jesús, cuando lo coloque. María y José aún se encuentran de viaje y los Reyes Magos están colocados en una orientación contraria a la del portal porque por estas fechas no saben a dónde van.

El belén muestra distintos oficios con especial atención a la agricultura con figuras que muestran la labranza o la cosecha, un leñador y un pequeño huerto, entre otros. También tiene especial protagonismo una escuadra romana a la que Jesús le tiene especial cariño. Para su creación emplea materiales de la zona. El suelo es de cáscara de oliva verde que se va oscureciendo con los años junto al caolín, gravilla y tierras naturales y vegetales. «Tengo amigos de los que tiro para que me consigan materiales dependiendo de dónde trabajan. Otros se acuerdan de mí cuando visitan ferias navideñas y me traen alguna figura que, aunque no coincida con el estilo de las mías igual la incorporo. Unos amigos estaban en Barcelona y como me gustan las setas encontraron una cesta para belén y me la trajeron», explica.