Belén Álvarez: «Correr me salva. Eso, y abrir mi tienda, es mi día a día»

GENTE CON D.O. La albalatina Belén Álvarez Fuentefría (1975) corrió en 2018 su primera maratón y acaba de volver de la cuarta. Completar esos 42 kilómetros supone entrenar sin dejar de abrir su comercio de lunes a domingo
Publicado por Beatriz Severino el 24 de febrero de 2024

Con varias medias distancias en sus piernas, Belén Álvarez retomó su afición por correr tras años en blanco. En 2018 hizo su primera maratón en Valencia y ahora acaba de regresar de Sevilla y sigue mejorando tiempos en estos 42 kilómetros. Como ella incide, son sus tiempos y retos y "no hay que comparar con nadie cuando una no es profesional". Casi todos los días de la semana sale a entrenar, tenga o un reto en el horizonte, y todos los días abre su tienda de ultramarinos en Albalate del Arzobispo por la que pasa todo el pueblo en algún momento. El comercio nunca cierra, de hecho en fines de semana y festivos es cuando más repunta la faena, y ella lo combina con salir a correr: a mediodía o antes de abrir o a la tarde-noche en verano. Acaba de regresar de la última maratón y dice que quiere hacer una al menos cada dos años.

¿Cómo empezó a correr? Dicen que si se hace bien, engancha.

Para mí es una terapia. Corría de niña y lo aparqué. Pero cuando a mis hijos Eduard y Joaquín les empezó a gustar, los llevaba a Alcañiz al Club Tragamillas y me apunté yo también y así volví. Nos va bien la disciplina y tener retos cada cual con sus posibilidades.

No siempre se reconoce esto último.

Totalmente, y yo me conozco. No voy a ganar, voy a cumplir mi reto. No soy profesional y si consigo el tiempo que me he fijado me doy por satisfecha.

A veces los medios de comunicación pecamos con insistir con clasificaciones y no siempre es lo principal.

No siempre lo es. Hay que ser realista con los retos personales y no pasarse porque eso te lleva a la frustración o a problemas de salud. Yo la anterior maratón la hice en 4 horas 7 minutos porque no había entrenado mucho y la última me propuse hacerla en 4 horas y lo hice. Estoy más que contenta.

¿Cómo han sido estas cuatro maratones que lleva hasta la fecha?

En 2018 fui a Valencia con mi hermano, que también corre y me picó. La hice en 3 horas 58 minutos, me vi bien, me gustó y dije que haría otra. Esa fue Sevilla en 2020 con mis hijos e hice 3 horas 44 minutos. Cualquiera que lea esto pensará que no es nada pero para mí, bajar más de diez minutos ya es mucho. En 2022 corrí San Sebastián con mi hijo pequeño y, acabarla sin haber podido entrenar todo lo que hubiera querido, me motivó para mejorar y es lo que pasó el domingo en Sevilla, que la hice en 3 horas 56 minutos. Además de que pude entrenar mucho más y mejor, fui en muy buena compañía con mi hermano y mi hijo mayor que me apoyaron y eso vale mucho.

¿Piensa en algo cuando corre?

¡Sí, sí! Piensas en todo (ríe). Lo primero, en el esfuerzo de entrenar y trabajar cada día, en el dinero invertido para el viaje y en haber cogido una semana de vacaciones para poder ir, en la gente que te acompaña y que también ha hecho el esfuerzo… Eso motiva. Yo estoy súper contenta con mis cuatro medallas de maratones.

¿Cómo combina el entrenamiento con una tienda de ultramarinos?

Abro de lunes a domingo, todos los días. Para ir a Sevilla cogí vacaciones cinco días y las últimas fueron en noviembre de 2022, que tuve tres días. No me quejo porque me gusta mi trabajo y ya estaba deseando abrir. Ir a una maratón es correr todo el año. Abro la tienda a las 7.00 y en invierno corro a mediodía una hora. En verano voy al final del día o a las 5.00 antes de abrir. Salgo cinco días o seis pero el plan varía si tengo carrera. Con la maratón las últimas semanas salía cuatro porque hacía tiradas diarias más largas. La semana que más kilómetros hice fueron 102, no me da para más. Me gusta, y es que si no, no haría otra cosa que trabajar.

¿Hay recorridos en Albalate?

Sí, unos cuantos. Yo voy mucho por camino y las últimas semanas antes de carrera hago asfalto. Te cruzas con gente que te anima y se agradece. Salgo sola, porque entre mis horarios y que cada uno se prepara a unas cosas, no es fácil coincidir. En la maratón me veo con tanta gente que aún me motivo más.

Ha dicho que correr es una terapia para usted. ¿Cómo le ayuda?

En todo, ordeno la cabeza de inquietudes personales y me desestresa. En una hora corriendo le restas importancia a algo que te ha pasado esa mañana y a lo que le dabas mil vueltas a la cabeza. Para correr hay que estar bien físicamente, con buenas analíticas, y yo me cuido pero no excesivamente. Trato de comer sano pero como se recomienda a cualquier persona. Y además, también ayuda a sobrellevar mejor cuestiones de una mujer de mi edad como es el paso a la menopausia. Creo que es importante hacer ejercicio a todas las edades, y en las mujeres que pasamos los 40, también por muchas cosas. Ya sea correr o salir a caminar…Algo.

Quien elija correr, ¿debe iniciar con calma?

Sí. Yo cuando retomé, en 5 kilómetros me tenía que parar tres o cuatro veces, y si tenía que acabar andando acababa andando. Cuesta, pasará un mes, un tiempo… Y no te puedes comparar con nadie. En cuanto a una maratón, la puede hacer todo el mundo, pero todo el mundo que haya entrenado, si no, no acabas. Yo llevo cuatro y en las cuatro sufrí.

¿Ya tiene próximo reto fijado?

No, pero quiero continuar hasta que me jubile y si puedo, seguir más allá. Me gustaría la maratón de Madrid, Barcelona, Zaragoza y, desde luego, Nueva York (ríe). Son palabras mayores pero no lo descarto. Y también quiero la Invernal o la Carrera de San Jorge de Albalate a Urrea, que son aquí pero domingos y festivos es cuando más faena hay en la tienda. Al día siguiente cuando salgo a entrenar las hago yo sola, que también cuenta.