Entre las calles estrechas de Belmonte de San José se empezaban a asomar las decenas de puestos medievales. Al final de ellos, la plaza del pueblo, ambientada en pleno siglo XIII para recrear uno de sus acontecimientos más importantes: la Concesión de la Carta Puebla que tuvo lugar en 1232 a manos del Comendador de la Orden Calatrava, Alvar Ferrández.
Esta vez el tiempo respetó y aunque con algo de viento -que no condicionó ni a los asistentes ni a los propios actores- empezó con fuerza la obra. Bajo su iglesia aguardaba desde hacía unos minutos el público entregado y encabezado por pequeños medievos en primera fila, más atentos que nunca.
A las 18.30 fue el momento en el que el Comendador, Alvar Ferrández, junto al resto de protagonistas llegaron a la plaza para empezar con el espectáculo. Este es el personaje principal y desde hace más de 20 años lo representa el propio alcalde del municipio, Alberto Bayod, quién confiesa que «es un personaje que tiene sus puntos positivos y negativos y que es la gente la que debe decidir si es bueno o malo».
Con ello dio inicio la lectura de la Carta Puebla, el primer documento histórico del año 1232 que se conserva del devenir de la localidad, en el que además, se estipulaban las condiciones de vida de aquellas personas que decidieran quedarse en el municipio. Este otorgaba la soberanía municipal a Belmonte de San José y de la mano de Alvar Ferrández se entregó a la villa para lograr la independencia de la ciudad condal de Alcañiz.
La lectura y la posterior independencia no fue tan fácil como podría parecer y hasta lograrlo tuvieron que pasar por algunas vicisitudes. Este año, y como novedad, con la presencia de ‘Juana’ que casi acaba con la vida del propio Comendador al engañarlo desde un primer momento con sus encantos. «La lectura de la Carta siempre se lee porque es el documento original y el que queremos que se conozca, pero los elementos y movimientos van variando», explicaba Bayod.
Pasados los problemas con éxito, la lectura pudo finalizar, lo que significaba el triunfo del pueblo y su independencia. En total, participaron unos 20 voluntarios y la asociación Amigos del Mezquín y Calatravos y Mesnada de Alcañiz. «Esta edición han venido con una representación importante y cuando entra el Comendador con sus acompañantes llama mucho la atención y es bonito de ver», recalcaba Bayod.
La representación se ha convertido en una tradición para el pueblo que cada Sábado Santo la espera con muchas ganas. Además, esta edición se han podido ver nueva indumentaria y elementos. Al finalizar, los protagonistas recorrieron el municipios encabezados por el sonido de las gaitas para que que el público pudiera ver con más detalle los trajes y los elementos más destacables de la escena.
Más de 20 años de historia
La celebración de esta cita histórica de hace casi 800 años lleva desarrollándose desde el año 2001 y durante este tiempo ha ido cambiando y evolucionando. De hecho, al principio el Ayuntamiento contrataba un grupo de teatro para realizar la representación, hasta que después los vecinos se convirtieron en los personajes principales de la obra.
Un viaje en el tiempo
La representación de la obra ‘Los Secretos de la Carta Puebla’ no fue lo único que pudieron ver todos los vecinos y visitantes que se acercaron hasta Belmonte. De hecho, el pueblo lucía medieval desde primera hora de la mañana en el que además los mismos belmontinos también se vestían de época durante la jornada. El día se estrenó con con almuerzo y pregón público por parte de los jóvenes de la localidad, exhibición y vuelo de aves rapaces, un taller sobre cómo se viste y nombra al caballero a cargo de la Asociación de Calatravos y Mesnada de Alcañiz, animación musical de la mano de los Gaiteros del Sur y cierre con la Quema de Brujas por segundo año consecutivo. A todo ello, se le unieron los más de 30 puestos medievales en los alrededores del casco urbano del municipio.