Las bodegas del Bajo Aragón y Matarraña actúan como referente para la recuperación de viñedo en la provincia

El proyecto ACTIVIté coordinado por el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón. Se están buscando cepas de viñedos singulares y se trabaja en la creación red de intercambio de conocimientos con bodegas y expertos del sector
Publicado por Sofía Fondevilla el 5 de agosto de 2025

El proyecto ACTIVIté, coordinado por el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón, busca revertir la reducción de viñedo que ha sufrido la provincia de Teruel desde el año 2000. Los investigadores apuntan que la merma ha sido "drástica", con la pérdida de un 56 % de la producción, de forma desigual en el territorio. El Bajo Aragón y el Matarraña se erigen como la zona vitivinícola más pujante, mientras que Jiloca y el área cercana a la capital apenas conservan vides.

La búsqueda de cepas singulares es uno de los primeros pasos que se han dado en esta iniciativa. Para los investigadores son de interés las variedades desconocidas, minoritarias, resistentes a enfermedades o con propiedades especiales, productivas o sensoriales.

El valor estratégico de las vides está enfocado a la preservación de la diversidad genética, crucial para la producción vitivinícola y la sostenibilidad a largo plazo, en un cultivo que se ha sustituido en la provincia por otros más rentables. Los interesados pueden ponerse en contacto a través del teléfono 626133038 o a través de un formulario.

Intercambio de conocimientos

Pese a la escasez de bodegas, todavía persisten algunos proyectos vitivinícolas en Rubielos o Albarracín, que se pretenden conectar con la zona del Bajo Aragón y Matarraña, donde la cultura del vino tiene una mayor presencia. "El cultivo ha perdurado gracias a un clima más mediterráneo y la dinámica comercial y turística es mucho mayor", explica la técnica de investigación, Marta Estopiñán. El intercambio de conocimientos se realizará a través de la creación de una red que involucrará a los viticultores, bodegas y expertos del sector.

Se facilitará así la transferencia de tecnología y buenas prácticas, permitiendo a los actores del sector adoptar innovaciones que mejoren la eficiencia y la calidad de la producción vitivinícola. El proyecto va a permitir realizar un diagnóstico detallado del estado del viñedo en la provincia, por medio de entrevistas con bodegas y viticultores, que han hecho su "marca propia".

Aprovechando esta estructura, se realizará un estudio socioeconómico para determinar qué factores influyen en la sostenibilidad y competitividad del sector, y para diseñar estrategias que impulsen el desarrollo de este.

Los resultados esperados incluyen la conservación de la biodiversidad vitícola, la mejora de la sostenibilidad y productividad del viñedo y el fortalecimiento de la resiliencia frente al cambio climático, en línea con las nuevas políticas agrícolas.

Parcelas piloto

La zona piloto en la que se va a experimentar con las cepas será en el Jiloca. Se acondicionarán varias estaciones experimentales donde se probarán distintas técnicas regenerativas, que permitan aportar conocimiento científico a las estrategias de manejo de suelos. "Los agricultores ya lo han empezado a hacer, como puede ser con las cubiertas vegetales, los mínimos laboreos o, incluso, la reproducción de microorganismos para incrementar la biología del suelo", señala Estopiñán.

Las acciones clave del proyecto incluyen la caracterización genética y sanitaria del viñedo a través de técnicas avanzadas de secuenciación de ADN y análisis fenotípicos. Se creará un banco de germoplasma para conservar el material vegetal singular, lo que garantizará la preservación de las cepas autóctonas en riesgo de desaparición.

Las parcelas han sido cedidas por la Asociación para la Recuperación del Viñedo y el Patrimonio Vitícola del Valle del Jiloca, que colabora activamente en este proyecto. Las zonas en las que se va a trabajar están ubicadas en Baguena, San Martín del Río y Gea de Albarracín.

El proyecto está financiado por el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática del Gobierno de España y por el Gobierno de Aragón, con cargo al Fondo de Inversiones de Teruel (FITE) 2023. Para este año, se han asignado más de 92.000 euros y todavía está por cerrar la financiación de los años siguientes.

Los investigadores experimentan con las vides en parcelas piloto./ ACTIVIté