De pequeña, yo siempre brindaba por la salud de Franco. Bien alto, de pie, con toda la familia sentada a la mesa y mientra alzaba mi vaso lleno de quina Santa Catalina".
Pues bien amigos, con esta piedra de toque -comenta Guillermo Mestre- inicia ANA ALCOLEA su nueva novela: "EL BRINDIS DE MARGARITA", en la cual pone a prueba nuestra memoria colectiva y la suya propia a la hora de recordar, de afrontar el pasado. Y así, con una escritura luminosa, sensible y teñida de humor, nos irá acompañando, durante su lectura, a nuestra propia esencia: a lo que fuimos y a lo que somos.
Casi recién concedido el Premio de las Letras Aragonesas, la zaragozana ANA ALCOLEA vuelve a demostrar con esta obra que es una de las voces imprescindibles de la actual literatura española.
El lector juvenil, a quien ha dedicado gran parte de su esfuerzo, ya la conoce bien: son muchísimos los jóvenes enganchados a sus irresistibles tramas; y por ello ha recibido un buen número de galardones nacionales e internacionales. Y ahora nos regala, al lector en general, una deliciosa novela: un viaje lleno de sutileza e intimidad, un viaje valiente al pasado de una mujer obligada a enfrentarse a sus viejos fantasmas familiares.
Margarita es una escritora de éxito que vuelve a su ciudad natal para vaciar el piso de sus padres fallecidos: un piso de los años 60 en un humilde barrio obrero. Mientras, los medios de comunicación retransmiten la exhumación del cadaver de Franco, que marcó la vida de tantas generaciones de españoles.
Ella es hija única y debe realizar la tarea sola. Ni su marido ni su hijo la acompañan en ese viaje tan extremo que es el de recorrer los vacíos personales. La oscuridad del pasillo al entrar, cuyo tránsito tanto la asustaba de niña; el olor que percibe al abrir la puerta, ese que le dice que ya está en casa y que algo de sus antiguos habitantes se ha quedado allí dentro para siempre…
Conforme vacía cajones y armarios, Margarita se va reencontrando con los vestigios arqueológicos de su personalidad: el viejo pasaporte, los libros, el disco de "Te recuerdo Amanda" de Víctor Jara.., que la van transportando a diferentes momentos de su pasado vividos en el piso. De este modo, va trenzando un relato que la lleva desde el tardofranquismo a la actualidad y desde la infancia a la madurez.
Sus recuerdos van llenando la casa vacía, y a través de ellos entiende mejor las actitudes de su familia y de ella misma hacia todo lo que estaba pasando en aquellos años de la Transición.
La combinación tragicómica entre lo grave y lo trivial, que tanto nos recuerda a la Ginzburg de "Todos nuestros ayeres", será una constante en toda la novela. Y así, con gran maestría, ANA ALCOLEA nos narra medio siglo de historia personal y de España: un mosaico de vida que no pretende concluir nada, sino tan solo dar cuenta del misterioso transcurrir del tiempo y de cómo ese transcurrir trastoca nuestro cuerpo, nuestro pensamiento…, nuestra vida: y nada más acertado que brindar por ella.
Miguel Ibáñez - Librería en Alcañiz