El sistema de recogida de residuos 'Porta a Porta' contará con la participación de un municipio más del Matarraña. Calaceite comenzará el próximo mes de septiembre a separar la denominada fracción orgánica de sus residuos urbanos con la instalación del denominado quinto contenedor.
El Ayuntamiento de la capital cultural del Matarraña decidió en un pleno convocado hace varias semanas que incluyó este punto, aprobar por unanimidad de todos los grupos políticos sumarse al sistema de reciclaje comarcal a través de esta variante del Porta a Porta. La diferencia sustancial con otros municipios, que reciclan en origen, es que a través del quinto contenedor los propios usuarios depositan la materia orgánica en un contenedor de color marrón.
El vidrio, los envases y el cartón y papel se continuará depositando, como hasta ahora, en sus respectivos contenedores. El ya citado sistema de reciclaje en origen funciona en Peñarroya de Tastavins, Fuentespalda, Monroyo, Torre de Arcas, Fórnoles, Ráfales, La Portellada, Torre del Compte, Valjunquera, Valdeltormo,Lledó y Arens de Lledó. En estos municipios son los vecinos los que separan las diferentes fracciones en sus hogares y los operarios comarcales recogen, casa por casa, los diferentes residuos ya separados. Con este sistema se están alcanzando porcentajes de reciclaje del 70%.
Desde Calaceite pensaron que este sistema de quinto contenedor se adaptará mejor a la idiosincrasia del entramado urbano y al volumen de población, que ronda los 1.000 habitantes. La extensión, estrechez y desniveles del casco histórico hicieron al consistorio calaceitano decantarse por esta opción de reciclaje. «Decidimos sumarnos al Porta a Porta y creemos que el quinto contenedor es la mejor solución. Además de ahorrar costes, pensamos que es el más viable por nuestra población y por el entramado urbano tan complejo con el que contamos», explica Juan Miguel Monclús, alcalde de Calaceite.
No obstante, reconocen que será necesaria una intensa campaña de concienciación para llegar al mínimo de residuo urbano reciclado que exige la Unión Europea y que se establece en, al menos, un 51%. En la vecina localidad de Cretas, que fue la primera en apostar por este sistema, pese a que el porcentaje de residuo orgánico reciclado y depositado correctamente va aumentando, lo cierto es que las cifras actuales todavía no llegan a lo requerido. «Pensamos que si la gente se conciencia podemos lograr la tasa de reciclaje que nos impone Europa. Vamos a tener que trabajar en los vecinos pero especialmente en los segundos residentes y visitantes», añade el alcalde.