El Ayuntamiento de Calanda ha denunciado públicamente en redes sociales y en el cuartel de la Guardia Civil, los últimos destrozos que han causado los vándalos en el patrimonio municipal. El último blanco fue la ermita de Santa Bárbara y San Marcos, donde durante tres noches seguidas se cebaron con las cristaleras, la imagen y alumbrado, además de dejar varias pintadas en algunas paredes. «No es novedad y eso me preocupa. Hay gente que se dedica a destrozar el patrimonio y el calvario o los lavaderos ya sufrieron estas acciones», lamenta el alcalde, Alberto Herrero.
Todos estos destrozos se han denunciado desde el Ayuntamiento ante la Guardia Civil, con la intención de «ir hasta las últimas consecuencias» dentro de la ley. «No entendemos que alguien se dedique a causar daño y deben pagar lo que destrozan. Lo denunciamos públicamente para que se tome conciencia de la magnitud de sus acciones», añadió.
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Hay mucho tonto suelto... Espero que les metan buen puro...