El apagón masivo del pasado lunes paró en seco a los cientos de trenes que circulaban en toda España, incluyendo al convoy con 25 viajeros que pudieron llegar hasta la estación de Chiprana gracias a la inercia. Desde la vuelta del suministro eléctrico, Renfe está trabajando en la recuperación de la normalidad de la circulación, aunque todavía no se ha restablecido al completo.
En el caso del Bajo Aragón-Caspe, este martes ha salido el primer tren de la mañana desde Caspe hacia Zaragoza, a las 6.53. El vehículo es el mismo que quedó parado en Chiprana y que esta mañana se ha llevado a la Ciudad del Compromiso para continuar con el servicio. También ha salido el tren Zaragoza-Caspe de las 11.21 y, cuando ha llegado ese tren, ha hecho el servicio Caspe-Zaragoza de las 12.30. Por la tarde, sí han circulado los trenes entre Caspe y Barcelona, tanto el Zaragoza-Caspe-Barcelona de las 16.30 como el Barcelona-Caspe-Zaragoza de las 15.45h y el Barcelona-Caspe de las 17.15h. Los dos últimos, con retraso, pero en servicio. La previsión es que mañana el servicio pueda prestarse con normalidad.
Además, en la propia estación caspolina se quedó parado un tren con mercancías peligrosas que está custodiado por Guardia Civil y guardas jurados de Renfe. En este caso se está transportando ácido y otras sustancias corrosivas, mercancías que habitualmente discurren por esta vía. En torno a las 11.30 el tren estaba la espera de la llegada de un maquinista que pudiera llevárselo hasta Reus, donde, al parecer, sí habría servicio.
Se trata de una situación "excepcional" y sin precedentes. Para normalizar el servicio ferroviario es necesario reubicar a todos los trenes que ayer se quedaron parados en las vías. La información se está actualizando conforme los trabajos van avanzando y cabe esperar retrasos, cambios de horarios y suspensiones de los trayectos habituales.