Sustos, teatro y unos disfraces escalofriantes suelen ser los ingredientes de la noche más terrorífica de Caspe con su esperada Fantasmada. Sin embargo, este año, La Casa Bosque ha suspendido su recorrido del terror para solidarizarse con las víctimas y afectados de la que ya se considera la peor DANA del siglo. Carla Orecilla es una de las voluntarias que hacen posible este evento en el que participan unas 100 personas.
Carla Orecilla: «La suspensión de la Fantasmada ha sido chocante pero lo entendemos»
Carla Orecilla es voluntaria desde hace 4 años en la Fantasmada./ S.F.
¿Cómo has recibido la noticia de la suspensión de la Fantasmada?
Estaba en el descanso de clase, el pasado jueves, cuando hemos recibido en el grupo de Whatsapp de la organización la noticia de que se cancelaba. Ha sido un poco chocante porque teníamos todo preparado pero las circunstancias son las que son y lo entiendo perfectamente.
¿Hay posibilidad de que se celebre en otra fecha?
No se ha comentado nada al respecto y por lo que tengo entendido ya directamente se organizará el año que viene. Es complicado celebrarla en otra fecha porque la gente trabaja teníamos todo organizado para el jueves.
¿Cuál ha sido la reacción de la gente que tenía previsto acudir?
La gente, en general, ha sido comprensiva con la situación. Se va a devolver el importe de las entradas -se habían vendido cerca de 1.500 en la preventa-, es una pena que se cancele pero es lo que hay.
¿Cuánto tiempo hace que participas como voluntaria?
Cuatro años. Tengo 16 años, mi primera edición fue con 12 años.
¿Por qué decidiste empezar?
Veía a mis primos que participaban en La Fantasmada y, en realidad, yo habría querido empezar antes pero por el Covid no pude. Cuando se volvió a retomar decidí apuntarme. Me gustaba mucho la idea pero nunca la había visto en realidad.
¿Y te gustaría disfrutarla desde el lado del espectador?
Sí pero me lo paso tan bien participando que no me importa.
Eres la responsable de tu grupo, ¿cuántas personas sois?
Somos 16. En general, todos los grupos tienen entre 10-16 personas.
Teníais una escena preparada, ¿la vais a guardar para el año que viene?
Sí. Teníamos todos los disfraces y materiales comprados. Además, como las escenas son secretas hasta que empiezan los pases de público, podremos utilizar la idea el año que viene.
Además de participar con el teatro de terror también colaboráis en la organización...
Este año se ha cambiado la forma de organizar el trabajo. En otras ediciones, pedíamos el material que necesitábamos y las personas que coordinan nos lo facilitaban. Ahora teníamos las tareas distribuidas entre los grupos. En nuestro caso, nos encargábamos de las luces, es decir, buscar los puntos de luz que necesitaban todas las escenas y pedir a los vecinos su colaboración. Después, se les da un detalle por dejarnos conectar las máquinas. También teníamos solicitadas las máquinas de humo que hacían falta y ayer, de hecho, hubiéramos ido ya a por ellas si no se hubiera suspendido.
¿Cómo es la iluminación en la Fantasmada?
Las farolas se apagan todas para que el recorrido esté a oscuras pero para las escenas se distribuyen antorchas. Cada grupo comunica las que va a necesitar. Nosotros, por ejemplo, habíamos pedido 6 y con eso ya se ilumina bastante y también da ambiente. El año pasado, con mi grupo hicimos una escena de hospital y necesitábamos una luz más blanca y también solicitamos algún foco pequeño para iluminar algo específico.
Al dirigir a tu grupo, ¿has vivido el proceso de organización con más responsabilidad?
Es una responsabilidad pero tampoco es mucho trabajo. Nos reunimos una vez a la semana o cada dos semanas para ir apuntando lo que necesita cada grupo. Sí que es verdad que hay que estar centrada pero no ocupa demasiado tiempo.
¿Animarías a la gente a que participe como voluntaria?
Sí, sí. Yo noto que los jóvenes no están por la labor de participar pero, por ejemplo, en mi grupo somos todo jóvenes menos dos adultos que necesitábamos como responsables. Vemos muchos niños y adultos pero no tantos jóvenes voluntarios y yo les animo a que prueben.