Caspe recuperará su antiguo conjunto de cárceles de su partido judicial a través de un proyecto que impulsa el Ayuntamiento con el objetivo de rehabilitarlas y ponerlas en valor como elemento patrimonial. Sobe los restos de estas prisiones, que se encuentran en el edificio anexo al Castillo del Compromiso, se está realizando una documentación geométrica para contar con todos los datos necesarios de cara a la redacción del proyecto.
Los trabajos han consistido en el escaneo interior y exterior de los bajos del Castillo y el procesamiento de los datos obtenidos para formar el plano de plantas con imágenes, planos y modelos tridimensionales con propiedades geométricas y gráficas de muy alta calidad. Esto permitirá al Ayuntamiento trabajar en el proyecto de su futura rehabilitación, recuperación y musealización.
El importe de la actuación es de casi 5.000 euros y la empresa a cargo de estas labores ha sido Scanner Patrimonio e Industria -entidad Spin Off de la Universidad de Zaragoza- que cuenta con un equipo científico surgido de la investigación. El presupuesto que requerirá toda la actuación de adecuación de las cárceles todavía no se conoce.
Muchos vecinos de la localidad recuerdan todavía estas cárceles que se cerraron hace más de 40 años por motivos de seguridad. «Cuando el Castillo todavía estaba en ruinas, se podía acceder y eran como una cueva. Es un sueño que tras tantos años vayamos a poder verlas de nuevo», apunta la alcaldesa, Ana Jarque.
Con este proyecto, se incluirá al catálogo patrimonial de la ciudad una nueva parada de interés. La primera edil asegura que será un reclamo turístico que completa el epicentro histórico de la capital comarcal: la plaza del Compromiso donde se ubica La Colegiata, el Castillo, la tumba de Miralpeix y las cárceles.
Unas 5 mazmorras conservadas
Con la rehabilitación de la bodega del Castillo en 2010, la planta de las cárceles se dividió y se tuvo que sacrificar alguna mazmorra. Actualmente, quedan unos 5 habitáculos originales del siglo XIX, época en la que comenzó el uso carcelario de este espacio. «La estructura es de la Edad Media, se ve en los sillares y en los arcos de diafragma pero no fueron empleadas como mazmorras en ese periodo», matiza el historiador y presidente del Cecbac, Amadeo Barceló.
La recuperación del conjunto de prisiones y los sótanos del Castillo eran la primera actuación que contemplaba el anteproyecto de rehabilitación del Castillo, en el siglo XX, al ser una planta con mucho espacio. Sin embargo, al final se aceleraron las actuaciones en otras partes de la fortaleza.
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Otro gran acierto para la conservación del patrimonio. Esperemos que no se quede solo en un proyecto.