La tradicional subida del chopo de Castelserás celebrada este domingo congregó a más de 300 vecinos y visitantes en uno de los actos señalados en el calendario local. El tronco de 22 metros de altura, lo máximo permitido, fue colocado con destreza y buena coordinación en la emblemática plaza del Ayuntamiento ante una gran expectación. Aguarda desde ahora para la noche más mágica del año, la del 19 de enero vísperas de San Sebastián, cuando arderá en la Monumental Hoguera. En principio el árbol tenía una altura de 23,6 metros, pero los vecinos lo dejaron en 22 para su adecuada colocación, con previa preparación del Rollé, las cuñas y las cuerdas.
La "plantada del chopo" en el Rollé implicó a unos 30 vecinos en las labores más específicas, aunque esta cifra llegó al centenar si se tiene en cuenta toda la logística, desde que se va a buscar el álamo al río por la mañana, pasando por su desplazamiento y su colocación a golpe de fuerza humana en el centro de la plaza. El levantamiento duró poco más de media hora y todo salió según lo previsto, entre los aplausos de la multitud. "No cabe duda de que es un momento en el que tenemos que estar todos muy atentos porque el chopo puede virarse. Hay mucha gente en la plaza que observa la izada y manejamos todo con previsión y conciencia", explicó Gregorio Paricio, vecino de Castelserás, y un habitual en la puesta del álamo.
No hay mejor materialización del sentimiento de unión que vive el pueblo que con la puesta puesta del chopo, recalcó Nacho Sodric, otro de los vecinos de Castelserás. Desde hace unos años es el encargado de dar las instrucciones a sus paisanos para que nada falle, aunque se considera "uno más". "Ha costado un poquito porque los tiros estaban muy abajo, pero todo ha salido bien. La coordinación es clave. Todo el pueblo está unido y va a una"; recalcó.
La preparación de las fiestas de San Sebastián siempre atrae a más gente y el pueblo se va llenando conforme se acerca la fecha. Ya sea segundos residentes o visitantes, se unen a los vecinos, como una "garantía de que la tradición continúa", en palabras de la alcaldesa, Pilar Arellano. La Comisión de Fiestas, junto a vecinos del pueblo a sorteo y colaboradores se encargan de la organización, con el apoyo del Ayuntamiento. "Es realmente un trabajo conjunto de Castelserás. Las tradiciones son la esencia y el alma de los pueblos, la base de nuestra convivencia", aseguró la primer edil. Tras la subida del chopo en la plaza del Ayuntamiento se realizó la de los quintos de menos tamaño.