La preocupación por los robos crece en Fabara debido a un segundo allanamiento en el centro de día de la localidad, en menos de dos meses. Los hechos ocurrieron la noche del viernes al sábado, cuando los delincuentes entraron al edificio a través de una pequeña ventana del baño que no estaba completamente cerrada y que pudieron forzar. Desde allí, accedieron al despacho del edificio, donde robaron unos 40 euros en efectivo pero no sustrajeron ningún otro artículo de valor, como el ordenador portátil que había, algo que llamó la atención del Ayuntamiento. Los ladrones también registraron las instalaciones del centro de día pero no encontraron nada más de su interés. Más allá del dinero hurtado, el alcalde, Juan Jesús Villalba, lamenta que lo peor son los daños ocasionados en la ventana y las puertas forzadas. Aún así, las reparaciones no supondrán un coste «cuantioso».
El Ayuntamiento ha interpuesto este lunes la denuncia, en el cuartel de la Guardia Civil de Maella, y espera iniciar las reparaciones cuanto antes. Sobre los sospechosos no ha trascendido ningún dato ni información. El Consistorio desconoce si se trata de la misma persona o personas que entraron tanto en el centro de día como en el ayuntamiento, el pasado 5 de diciembre. En ese caso, los ladrones robaron un portátil, un móvil y una tarjeta prepago de la casa consistorial, y varias botellas de licor, dinero en efectivo que estaba guardado en una caja en el despacho del centro y las monedas de la máquina expendedora de café, del centro de día. Todo ello sumó un valor económico que rondó los 1.000 euros. A su paso, los delincuentes dejaron tres cerraduras rotas en el ayuntamiento y otras dos forzadas en el centro de día. En ambos casos, «los daños han sido superiores a lo que se han llevado, no entendemos por qué vuelven a entrar», incide Villalba.
Estos sucesos han generado preocupación en la localidad, aunque no es la primera vez que los vecinos afrontan una oleada de delitos. El alcalde recuerda que en el municipio ha habido distintas temporadas en las que se producían varios allanamientos en comercios y viviendas. Asimismo, también se habían registrado robos en el ayuntamiento, en años anteriores.
Cabe recordar que ni el centro de día ni el ayuntamiento tiene un sistema de alarma. Asimismo, el municipio tampoco cuenta con cámaras de videovigilancia en las calles. Tras los hechos de diciembre, el alcalde reconoció que pese a no suponer una garantía, desde el Ayuntamiento se iba a estudiar la posibilidad de instalar algún sistema de videovigilancia.
Precisamente, el pasado mes de septiembre, la Diputación de Zaragoza convocó una nueva línea de ayudas para la colocación de este tipo de cámaras. El Consistorio fabarol no solicitó esta subvención que, ahora, sí valorará demandar si se vuelve a publicar esta línea de ayudas a lo largo del 2025.