A Carlos Izquierdo siempre le fascinó la complejidad de la alfarería, y más concretamente del arte de la cerámica. En cuanto vio la oportunidad, este profesor nacido en Escatrón (Zaragoza) decidió formarse en las técnicas a través de cursos y talleres impartidos en muchos lugares de España. Ya son 30 años desde que comenzó y ha logrado fabricar entre 150-200 esculturas de tamaño mediano.
«Cuando pensamos en la cerámica seguramente nos viene a la mente un objeto decorativo para colocar encima de una mesa, sobre una estantería o colgado en la pared, con una finalidad esencialmente utilitaria, pero es mucho más que eso», afirma el artista. En sus esculturas utiliza los mismos materiales y técnicas que para este tipo de objetos decorativos, y todas las piezas que las componen pasan por un proceso de cocción similar, necesario para garantizar su dureza.
Sin embargo, van mucho más allá: Izquierdo busca con su estilo «constructivista» un valor añadido que va más allá de esa utilidad o valor decorativo. El artista busca un juego de materiales, de formas y color. Se nota constantemente su predilección por la arquitectura, ya que muchas de sus piezas toman formas circulares y geométricas. Busca hacer reflexionar, despertar algún tipo de sensación o sentimiento.
Izquierdo aprendió técnicas cerámicas en varios cursos impartidos en Esplugues de Llobregat (Barcelona) donde vivió unos años, y también asistió a seminarios de Olot (Gerona) y cursos con Leach en Muel (Zaragoza), Emidio Galassi y Erich Haberling en Gijón (Asturias).
Después de ejercer como profesor de primaria y secundaria en varios centros educativos, pasó a la enseñanza de personas adultas. De 1990 a 1998 se dedicó a formar en alfarería y cerámica a decenas de personas en el Centro de Educación de Adultos «Joaquín Costa» de Caspe, ciudad en la que vive actualmente.
«En ese entonces la alfarería en general y la cerámica estaban muy de moda y se apuntaba mucha gente a los cursos, había gente muy interesada, es una pena que ya no continúen este tipo de actividades en el centro», señala. A pesar de ello, El artista celebra que se haga algo similar en la Casa Bosque de Caspe, donde actualmente se están impartiendo varios talleres de restauración tradicional y artesanía, entre los que hay uno dedicado a la cerámica.
«Los beneficios de tratar la cerámica son muchos: supone un momento de introspección, de creatividad, el trabajo con las manos siempre es muy recomendable para relajarse y sentirse realizado, no hay nada mejor que ver como puedes crear una obra de principio a fin, siempre será especial y única», afirma.
Exposiciones y reconocimientos
Carlos Izquierdo posee numerosas piezas en instituciones como en el Servicio Pal. de Educación y Ciencia de Zaragoza, los ayuntamientos de Burgos y Tauste, Museos como el de Alcora, o en la Banca Reig y Comú de Sant Julià de Andorra La Vella. Tiene varios reconocimientos: L´Alcalaten de Alcora (Castellón) y Mención Honorífica, I premio de la villa de Tauste (Zaragoza), I Premio Ciudad de Burgos y Mención honorífica en la Bienal Internacional de Vic (Barcelona).
Ha expuesto individualmente en lugares como Logroño, Zaragoza, Andorra La Vella, Castellón, en la Escuela Superior de Cerámica de Manises (Valencia), y por supuesto, en dos de sus localidades de residencia y nacimiento: Caspe y Escatrón. Colectivamente, ha exhibido también en Zaragoza, Barcelona, Toledo, Guipúzcoa, Valencia, Castellón o Gerona.
Sus experiencias vitales están plasmadas en muchas de sus obras, y también los lugares que le inspiraron y que significaron algo para él. Así, ha fabricado una escultura con la forma de la Colegiata Santa María La Mayor de Caspe (la cual tuvo que elaborar en varias ocasiones como encargo para el Ayuntamiento) y las cinco torres de su pueblo natal, Escatrón.
«Estas últimas obras las realicé porque me parece muy curioso que una localidad tan pequeña cuente con ese número de torres», explica Carlos Izquierdo. Estas son las más nuevas que ha realizado hasta la fecha, y que todavía no han podido ver la luz por la crisis del covid- 19. Espera que en breve puedan exponerse en algún lugar del municipio para que los escatroneros puedan identificarlas y contemplarlas.