182 escolares de Alcañiz aprenden sobre el ciclo del agua con una gincana educativa

FOTOGALERÍA. La jornada, organizada por El Ayuntamiento de Alcañiz y Aquara en colaboración con Oceano Atlántico, busca concienciar sobre el buen uso del agua a través del juego y la experiencia directa
Publicado por Sara Cubero el 23 de mayo de 2025

Una mañana diferente, educativa y con diversión al aire libre han vivido este viernes 182 escolares de cuarto de Primaria de Alcañiz gracias a la gincana organizada por Aquara y Ayuntamiento de Alcañiz en colaboración con Océano Atlántico. La actividad El viaje del agua se enmarca en el proyecto educativo que la empresa desarrolla para acercar a los más pequeños la importancia del ciclo del agua y fomentar el consumo responsable.

Han participado en esta actividad personal municipal, voluntariado de Aquara y alumnado de cuarto de Primaria —además de un grupo de tercero— de los colegios Palmireno, Juan Sobrarias, La Inmaculada, Escolapios y Concepción Gimeno. La jornada, de carácter educativo y colaborativo, ha contado también con la presencia del alcalde de la ciudad, Miguel Ángel Estevan.

«Espero que aprendan divirtiéndose y tomen conciencia, además de la importancia del ciclo del agua», explicaba Ignacio Heredero, director de Aquara. Cada año, esta empresa lleva a cabo actividades para concienciar a los más pequeños sobre el medioambiente. «El año pasado fuimos a la estanca e hicimos una limpieza de residuos, basuraleza la llamamos. Además, les enseñamos el entorno natural», ha explicado Heredero, cuyo objetivo es sensibilizar sobre la necesidad de cuidar el medio ambiente.

La jornada se desarrolló en el entorno natural de los alrededores de Alcañiz en la Fuente de los 72 caños con pruebas diseñadas para enseñar conceptos como la condensación, la precipitación o los estados del agua. El evento ha sido posible gracias al trabajo conjunto de 25 monitores, entre voluntariado de Aquara y personal de Océano Atlántico, que han coordinado las distintas pruebas.

La implicación del alumnado ha sido total: curiosos, participativos y con ganas de aprender, no han dudado en lanzarse a cada reto, preguntar y compartir todo lo que sabían sobre la buena gestión y uso del agua.

«Los niños lo ven mucho más cercano y entonces lo entienden muchísimo más», explica Noelia Crespo, una de las docentes del Colegio de la Inmaculada. Para ella, este enfoque participativo resulta clave en el proceso de aprendizaje, ya que permite a los estudiantes asimilar los contenidos de forma natural, divertida y significativa.

Desde el Ayuntamiento de Alcañiz, el alcalde Miguel Ángel Esteban quiso poner en valor la actividad: «Me parece una iniciativa muy importante. Detrás de abrir un grifo hay muchas personas que trabajan para que el agua llegue tratada y en condiciones. Y es fundamental que entiendan esto desde pequeños».

El edil avanzó además que el próximo lunes se celebrará una sesión especial con alumnado de Primaria en la que se tratará el impacto de las toallitas en el sistema de saneamiento. Esta propuesta ha partido de los propios centros escolares y se traducirá en una declaración institucional que se elevará al pleno del Ayuntamiento el próximo 3 de junio.

Fases de la gincana

La actividad ha comenzado con una presentación del ciclo del agua. Los alumnos, muy entusiasmados, levantaban las manos cada vez que escuchaban a los voluntarios de Aquara lanzar una pregunta. Con un contenido ya de base y a través de una historia narrada, las niñas y niños se han convertido en gotas que han llevado a cabo un viaje educativo por las diferentes fases de esta actividad. Al finalizar todas las fases, ha tenido lugar una actividad final llamada "La Ola del Compromiso" en la que todos los participantes han recreado mediante movimientos sincronizados y en cadenas las distintas fases del ciclo del agua. Para terminar la jornada ha habido una animación en directo por parte del equipo dinamizador, además de un pequeño picoteo y una entrega de un detalle a los alumnos.

Evaporación

La primera parada ha tenido lugar en la Fuente de los 72 caños, donde niñas y niños han imaginado ser gotas de agua que se transforman en vapor gracias al «calor» de una monitora disfrazada de sol. Movimientos suaves y una música ambiental los han acompañado.

Condensación

Junto al antiguo molino alto del río, una cámara de condensación ha recreado el paso del vapor a gotas y los alumnos han participado.

Precipitación

Ha consistido en un ejercicio de puntería con gotas simuladas por pelotas o bolsas para acertar en cubos que representan distintos ecosistemas. Los alumnos han descubierto que la lluvia no siempre cae igual ni en todas partes. La reflexión final aborda sequías, lluvias torrenciales y la desigualdad hídrica.

Infiltración

En la zona rápida bajo el puente, las capas del suelo se han convertido en piezas de un puzzle tridimensional. Al encajarlas, el grupo han construido un recorrido para que gotas simbólicas llegasen al acuífero.

Escorrentía

La última parada, en la Fuente de Santa Lucía, ha convertido a los participantes en corrientes de agua. Han atravesado un túnel de telas azules mientras sonaba el sonido del agua.