Mikel Erentxun actuará el sábado a las 22.30 en el anfiteatro. El cantautor español, vocalista de Duncan Dhu en sus inicios, ha despertado un gran interés y la venta de entradas, a 15 euros, va a «muy buen ritmo». Pueden adquirirse en la web municipal mediante la plataforma 4tickets; y presencialmente en la taquilla del Teatro Municipal de Alcañiz los días 10 y 11 de septiembre de 11.00 a 13.00 y de 19.00 a 21.00 y en el propio anfiteatro dos horas antes del concierto en el caso de quedar disponibles (el aforo son casi 370 personas).
La casualidad hizo que naciese en Venezuela (Caracas, 23 de febrero de 1965), pero con apenas un año Erentxun se instaló en San Sebastián. Desde allí, primero como líder de Duncan Dhu y más tarde en solitario, echó a rodar una de las trayectorias más apuntaladas del pop-rock escrito en español.
A mediados de los 80 en San Sebastián y ajeno a la escena musical vasca del momento surge Duncan Dhu, un grupo de pop acústico con cierto poso rockabilly. Antes de que esto ocurriera, Erentxun ya había fundado en el Colegio Francés junto a su amigo Luis Fuentes su primer grupo, los Hillbilly Cats. Con apenas doce años ganan el premio del concurso de las fiestas de Amara, el barrio de San Sebastián donde residen. Más tarde llegan Los Aristogatos, su segunda banda, con la que graba su primer tema en estudio: «Visita al hospital». Y al poco de disolverse Los Aristogatos, Mikel sienta las bases de lo que será su siguiente proyecto.
Junto a Diego Vasallo y Juan Ramón Viles (en ese momento parte de Los Dalton) da vida a una banda que se acabará convirtiendo en uno de mayores referentes del pop en castellano de las últimas décadas: Duncan Dhu. Ataviados como escoceses, llegan a Madrid con una maqueta y un pergamino que recogía una declaración de principios. ¿Cuántas veces habrán quedado quebrantados? Apostaría a que muchas, y es que, Mikel Erentxun es –sobre todo- un creador en constante proceso de reciclaje.
Su talento no pasa desapercibido para Grabaciones Accidentales (GASA), que apuesta por ellos incluyendo dos temas en un recopilatorio de nuevas bandas llamado La única alternativa. Por Tierras Escocesas (1985), Canciones (1986), El Grito del Tiempo (1987) y Grabaciones Olvidadas (1988) están repletos de melodías sencillas y efectivas sin excesivo barniz, en las que, sobre sencillas bases rockabilly de escobillas y pandereta, las guitarras acústicas dibujan con libertad. De esa etapa han quedado auténticos himnos como Cien Gaviotas, Esos Ojos Negros, En Algún Lugar o Una Calle de París.
1992 es su año cero. Mikel se encuentra con un material que no tiene cabida en la dirección artística que está tomando Duncan Dhu. Eso le empuja a grabar Naufragios e iniciar –al margen de la banda- su carrera en solitario. El ensayo le supone 250.000 copias y algunas canciones que han quedado para la historia, como A un minuto de ti o Esta Luz Nunca se Apagará (adaptación del There is a light that never goes out de sus venerados The Smiths).
En 1994 vuelve Duncan Dhu. Ese año se edita Piedras, que supone un retorno a lo acústico, y precede a una gira con maneras de superproducción –con siete músicos sobre el escenario- que acaba con un disco en directo: Teatro Victoria Eugenia.
Un año después publica su segundo álbum en solitario, Naufragios, seguramente, el gran incomprendido de su colección. En los años sucesivos combina discos en solitario con un CD recopilatorio de grandes éxitos de Duncan Dhu 1985-1998. El grupo se despide en 2001 oficialmente con Crepúsculo, un radiante adiós que se traduce en sus últimas 21 entregas; aunque durante 2005 aparecerán Cien Gaviotas Dónde Irán (disco tributo) y una nueva recopilación de éxitos y rarezas, 20 años de canciones, que conmemora el vigésimo aniversario de la banda. Los discos de Erentxun se suceden hasta Corazones, en 2015, último trabajo de Erentxun hasta la fecha y el primero en el que todos los textos están firmados por él.
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