El Instituto Aragonés del Agua finaliza de este modo la construcción de las 5 EDAR proyectadas en la comarca del Matarraña tras una inversión total de 7.751.000 euros
Comienza a funcionar la Estación Depuradora de Aguas Residuales de Cretas. El Instituto Aragonés del Agua finalizó los trabajos a principios de este mes después de haber sido adjudicados en 2014 y han contado con un presupuesto de 1.130.000 euros.
Con el inicio de actividad de la EDAR de Cretas, se completa la puesta en marcha de todas las depuradoras proyectadas en el Matarraña en la denominada zona 10-A que comprende además las de los municipios de Beceite, Valderrobres, Peñarroya de Tastavins y La Fresneda y cuya empresa adjudicataria gestionará el funcionamiento y mantenimiento de las 5 depuradoras.
De este modo la instalación lleva ya varios días depurando los vertidos y aguas fecales de la localidad, sin embargo y al igual que en el resto de municipios de la zona 10-A , el IAA dejará sin embargo unas semanas más para declarar la instalación como oficialmente en fase de explotación para confirmar que los análisis siguen siendo favorables.«La EDAR es una obra del IAA y desde el Ayuntamiento poco podemos decir; tan solo apuntar que algunos cretenses estaban preocupados de que pudiese producir ruidos u olores, pero estamos tranquilos porque no está siendo así», explicó Fernando Camps, alcalde de Cretas. Lo cierto es que en los 5 municipios no ha habido, hasta el momento, ninguna incidencia de este tipo.
Asimismo, el IAA invirtió en la EDAR de La fresneda 1.309.000 euros, 1.082.000 euros en la de Peñarroya de Tastavins, Valderrobres 2.200.000 en la EDAR de Valderrobres y 2.030.000 en la de Beceite, lo que sumado a la cretense arroja un total de 7.751.000 euros. Precisamente la de Beceite, que entró en funcionamiento hace un mes, fue la que mayor dificultad técnica presentó y fue necesario instalar hasta 3 bombeos. Los proyectos de EDAR del resto de municipios de están actualmente paralizados.
Controversia en el modelo de EDAR
Cretas fue uno de los dos municipios del Matarraña, junto con la localidad de La Fresneda, en los que hubo controversia con el modelo de depuración propuesto en su día por el IAA. En Cretas varios vecinos, a través de la Asociación de Vecinos y Vecinas de Cretas, manifestaron su rechazo a este tipo de EDAR demandando que se construyese una de tipo biológico o «verde». Además denunciaron que la instalación no cumplía con la distancia mínima respecto al casco urbano y llevaron el caso ante la fiscalía, que investigó al alcalde por presuntas irregularidades.
Sin embargo, al no encontrar ningún indicio, la Fiscalía archivó el caso. Camps siempre mantuvo que la ubicación y todos lo referente a la EDAR fue decisión del IAA y que el consistorio ni tomó, ni era competente para tomar ninguna decisión, como así vio después la Fiscalía. En el caso de La Fresneda todos los grupos se opusieron a este tipo de depuradora argumentando los «elevados costes» de mantenimiento.
Al margen del modelo de depuración la mejoría en el río Matarraña es ya evidente, con una menor presencia de algas asociadas a la contaminación