Comienza en Alcañiz un estudio contra las enfermedades transmitidas por mosquitos

VÍDEO. Se trata de una prueba piloto que quiere estudiar la transmisión de la fiebre del Nilo Occidental. Se ha elegido la ciudad por la detección de casos en zonas cercanas
Publicado por Marina Monreal el 5 de agosto de 2025

Alcañiz cuenta desde este jueves con una trampa para controlar mosquitos del género Culex, que son vehículo de enfermedades como la fiebre del Nilo Occidental. Se trata de una prueba piloto que se desarrolla desde el Departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón en colaboración con profesores e investigadores de la facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza. El objetivo de estas actuaciones es que sirvan de base para elaborar protocolos de acción y respuesta rápida en la Comunidad Autónoma, en el marco del 'Plan de Prevención, Vigilancia y Control de Enfermedades Transmitidas por Vectores de Aragón', que está en fase de elaboración.

El jefe del Servicio de Seguridad Alimentaria y Sanidad Ambiental del Departamento de Sanidad, Antonio Español, y el profesor titular de Sanidad Animal de la Facultad de Veterinaria de la Unizar, Ignacio de Blas, asistieron a una simulación de la colocación de una de estas trampas como la que empezará a trabajar de forma inmediata en Alcañiz. Según Español, el plan en el que se trabaja es una respuesta para la peligrosidad que pueden causar las enfermedades de transmisión por vectores. «Es un trabajo con vocación de continuidad y que tiene un carácter preventivo para casos que puedan llegar en un futuro», explicó. La idea es que, si llegado el momento se produce una situación de riesgo ante la población, se pueda ofrecer una respuesta rápida y efectiva.

Alcañiz ha sido elegido por ser zona cercana a los límites con Tarragona y Castellón, ya que en ambas provincias se han detectado casos de la enfermedad en caballos, una especie que actúa como reservorio para el virus. Así, la trampa a través de una pequeña luz atrae a los insectos que son succionados por un ventilador hasta una malla de tul donde permanecen hasta el momento de la recogida. Se pondrán en marcha de forma quincenal hasta el mes próximo mes de octubre -momento en el que la población de mosquitos empieza a reducirse-, se colocará al atardecer y se recogerá a la mañana siguiente, permaneciendo así activa durante un periodo de unas 12 horas aproximadamente. Se enviarán las muestras recogidas en las trampas a los laboratorios de la Universidad de Zaragoza para su análisis. En concreto, se identificará las especies presentes y, a través de las hembras, se hará un diagnóstico de los posibles patógenos.

El profesor de Sanidad Animal de la Facultad de Veterinaria, Ignacio de Blas, manifestó que estos planes piloto son un ejemplo de la perspectiva 'Una Sola Salud', que conecta la salud de las personas, los animales y el planeta. Además, De Blas precisó que desde la institución académica se da apoyo técnico a estos planes piloto, que van a permitir poner en marcha la metodología de control de estos vectores y las enfermedades que transmiten, así como perfilar la elaboración de protocolos para todo Aragón. De la misma forma también especificó que, en caso de detectarse positivos de la enfermedad durante las pruebas piloto, habrá actuaciones para limitar su dispersión entre la población.

Uno de los investigadores de Unizar durante la simulación de la colocación de la trampa./ M.M.R.

El Ayuntamiento celebra la prueba

Desde el Consistorio, su alcalde, Miguel Ángel Estevan, quiso agradecer la elección de Alcañiz como espacio donde instalar esta primera prueba piloto. «El Gobierno de Aragón ha querido tener en cuanta a alcañizanos y bajoaragoneses en esta prueba, este tipo de iniciativas es positiva para protegernos y anticipar lo que pueda pasar en un futuro», explicó el primer edil, que recordó que potenciar este tipo de pruebas «mejora la calidad de vida en la ciudad».

Precisamente, fue en una reunión con el alcalde y técnicos del Ayuntamiento, junto a los investigadores de Unizar y técnicos en la dirección general de Salud Pública de la DGA en la que se determinó los lugares en los que se colocará la trampa. Para evitar que los ciudadanos estén en contacto con esta maquinaria, la ubicación será secreta.

Se trata de un proyecto en el que participan otras cuatro ciudades en Aragón y en cada una de ellas se buscan animales diferentes para estudiar diversas patologías. El parque Delicias de Zaragoza, Utebo, Binéfar y la Sierra de Albarracín son el resto de espacios en los que se están llevando a cabo trabajos. Cada una de las pruebas tiene sus propias trampas y estudia sus propias enfermedades, pero aun así, se espera que los resultados sean generales y que todos los avances se puedan aplicar para todas las patologías.

Transmitidas por vectores

Las enfermedades transmitidas por vectores, como son la leishmaniosis, el dengue, el paludismo, la fiebre del Nilo Occidental y la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, constituyen el grupo de enfermedades que más está creciendo en el mundo. Numerosos vectores, capaces de transmitir estas enfermedades, están presentes y extendidos en gran parte de la geografía de España: mosquitos de los géneros Culex, Aedes y Anopheles; garrapatas de la familia Ixodidae y Argasidae; y flebótomos.

La finalidad principal de la vigilancia de estos vectores y de las enfermedades que transmiten es detectar precozmente su presencia y disponer de un circuito prioritario de respuesta rápida con el fin de establecer las medidas necesarias para evitar la aparición de casos secundarios y brotes autóctonos, sobre todo en áreas con presencia del vector competente, y notificar la transmisión activa del virus en el lugar donde se ha adquirido la infección. En cuanto a la fiebre del Nilo Occidental se trata de una enfermedad que comúnmente es asintomática y, por tanto, muy difícil de diagnosticar. Aun así, en porcentajes bajos esta enfermedad puede terminar en cuadros graves.