Concluye la restauración del Torreón de Lanuza del Castillo Calatravo y se suma a la oferta turística de Alcañiz

Se han limpiado las pinturas de la Torre del Homenaje y se han añadido más recursos de vídeo. Se sigue trabajando en la elaboración del Plan Director para las futuras actuaciones
Publicado por Marina Monreal el 12 de enero de 2026

Subiendo por una muy estrecha escalera de caracol, teniendo mucho cuidado de no chocar con el frío techo de piedra, los visitantes pueden acceder desde hace unos días al Torreón de Lanuza del Castillo de los Calatravos de Alcañiz. La conclusión de las obras de restauración del enclave se traducen en la ampliación de la oferta turista de la ciudad, ya que hasta ahora la torre de origen medieval no era visitable.

Es uno de los cambios que se incluyen en el Castillo de los Calatravos donde, durante los últimos 11 meses, se han hecho las restauraciones previas y necesarias antes de la elaboración del Plan Director. «Se han limpiado y acondicionado todas las plantas y se han colocado ventanas para que podamos tener un mirador con el que poder ver toda la zona del vivero de Alcañiz», explica el alcañizano Jorge Martín, doctor en Historia del Arte y uno de los especialistas que trabaja en la redacción del ya citado Plan Director.

Tanto las obras que se han desarrollado como la elaboración del Plan Director han tenido un presupuesto que supera los 2 millones de euros aportados por Turespaña y financiado a cargo del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Unión Europea. En cuanto a los profesionales que han participado, hay especialistas de la zona para garantizar la correcta ejecución de los trabajos.

Así, tras la restauración y consolidación de la estructura, ahora se puede ver la cúpula, de forma similar a una pirámide y una de las únicas que de este estilo que se pueden ver en Aragón e incluso en España. «Hablamos de una bóveda de piedra que está muy bien trabajada y que data de la época del Comendador Juan de Lanuza, es decir, las primeras décadas del siglo XVI. Además, la primera planta, diáfana, deja ver restos de inscripciones de distintas personas que pasaron por el edificio durante la guerra civil española», añade.

A la consolidación de la Torre se suman también la limpieza y restauración de los restos de varias pinturas que se encontraban a la intemperie en la zona del patio y sobre las que se ha colocado un tejado de protección. También se han limpiado las pinturas de la Torre del Homenaje y se han cubierto las ventanas para que no se dañen por la exposición solar.

Además, la visita se ha modernizado con la instalación de varias maquetas con luces y audiovisuales con los que poder explicar mejor el contexto del imponente edificio defensivo. «Te va explicando las diferentes fases constructivas del castillo, cada parte, de cada época, tiene un color y se va iluminando. En la parte superior de Torre hay una sección que nos permite ver y comprender mejor cómo se articula arquitectónicamente esta obra», añade Martín.

En la zona exterior, se han consolidado los sillares en la parte más baja de las murallas y las fachadas que se encontraban muy deterioradas por el paso del tiempo. Para evitar los problemas de humedad, también se han instalado tubos de drenaje. En este caso, todas estas actuaciones suponen solventar los problemas que el Castillo arrastra desde las obras para convertirlo en Parador que se desarrollaron durante la década de los 60.

Durante los meses en los que las obras han estado activas, las visitas guiadas han tenido que limitarse. A partir de ahora, las excursiones que ofrece tanto la oficina de turismo del Ayuntamiento como las que oferta la empresa Turismo Alcañiz también vuelven a estar disponibles e incluyen los espacios que se han recuperado.

1º fase del Plan Director, entregada

Simultáneamente, se está trabajando en la elaboración del Plan Director del cual ya se ha entregado la primera fase. Este documento permitirá conocer todos los detalles del edificio y servirá como manual para trabajar en las próximas restauraciones.

En el caso de Jorge Martín, su aportación llega a la hora de contextualizar la época y el desarrollo arquitectónico que vivió el edificio. «Es muy importante conocer el patrimonio que tenemos para que las restauraciones que se hagan sean lo más fieles a la realidad. Conocer el contexto nos ayuda a saber qué materiales se utilizaban, de que forma y con qué técnicas», explica el doctor en Historia del Arte.

Las obras y el trabajo que se está realizando sirven también para «ser mucho más precisos en el conocimiento que tenemos sobre el Castillo». «Si hay algo que no está bien estudiado, no se va a difundir bien y tampoco se va a actuar bien», concluye Martín.