El concurso Jóvenes Promesas del Violoncelo «Jaime Dobato Benavente» llega este año a su décima edición y se inauguró este viernes por todo lo alto en la sala Juan de Lanuza del Parador de Alcañiz. 34 niños y adolescentes amantes de este instrumento de cuerda participan durante el fin de semana en el certamen, que poco a poco se hace hueco en el panorama nacional ya que los participantes proceden de 21 provincias distribuidas en ocho comunidades autónomas.
Las eliminatorias se celebran este sábado de 10.00 a 13.45 y de 17.00 a 20.00 y las fases finales tendrán lugar el domingo por la mañana. Además, este sábado a partir de las 20.15 algunos de los jóvenes saldrán a la calle Alejandre acompañados de sus cellos para tocar en directo de manera informal ante los viandantes, actividad que se realizó por primera vez en 2017 y que se recupera en esta edición tras un año de ausencia.
Más allá del concurso en sí, la inauguración sirvió para presentar una novedad dado que la asociación Cabriante sumará un componente cultural a la ciudad a partir de 2020. Además del concurso de jóvenes promesas del violoncelo, cada año habrá una exposición paralela de pintura con la firma de artistas emergentes. «Las actividades que realizamos son en memoria de mi hijo, Jaime Dobato, y sus pasiones eran dos: el violoncelo y la pintura, ese es el germen», explicó el presidente de la asociación Cabriante, Vicente Dobato.
La incorporación de las artes plásticas se hará efectiva a partir del próximo año y ya se han confirmado los dos primeros artistas que expondrán: Juan Francisco Casas y el francés residente en Zaragoza Yann Leto. La intención es hacer coincidir la muestra con el concurso de violoncelo y ya han comenzado los trámites pertinentes con el Ayuntamiento.
Además, de cara al futuro en la asociación se plantean miras más altas y quieren conseguir su propia colección de arte. «Queremos adquirir en propiedad una obra de cada pintor que venga cada año para, con el tiempo y cuando logremos cierta entidad, crear una exposición permanente», destaca Dobato, quien recuerda que para ello se necesita una notable cantidad de dinero.
Abanico para recaudar fondos
Uno de los artistas que expondrá en 2020, Juan Francisco Casas, ya visitó Alcañiz en 2018 con motivo del concurso y para esta edición ha pintado un abanico (un clásico de Cabriante) valorado en 2.000€ con el que pretende ayudar a la asociación en la recaudación de fondos; por ello, se hará una rifa entre todo aquel que desee participar donde se venderá cada boleto por cinco euros.
«Me invitó Raquel Vicente Dobato y el concurso de violoncelo me pareció una iniciativa fascinante, que revitaliza muchísimo la vida cultural de un pueblo. La confección del abanico es una forma de poner mi granito de arena en algo tan interesante», explicó Juan Francisco.