Continúan las inspecciones técnicas de los daños de las casas de la A-224 en Samper

El Ayuntamiento confía en llegar a un entendimiento con DGA sobre la titularidad de la vía antes de acometer obras. Solicitarán una reunión en cuanto estén todos los informes técnicos
Publicado por Beatriz Severino el 8 de noviembre de 2026

Los problemas que sufren en sus casas varios vecinos de la carretera de Samper de Calanda siguen en espera de solución mientras continúan las valoraciones de los técnicos. Peritos del seguro municipal ya han visitado dos viviendas para analizar las grietas, movimientos de tierra y otros problemas causados por la humedad y agravados por el tránsito de tráfico pesado.

Los informes que emitan se unirán a los ya redactados por las aseguradoras particulares y expertos a los que han recurrido los afectados y que señalan directamente al tráfico. Se añadirán al que emita la empresa que el 14 de octubre realizó el sondeo con un robot con cámara de toda la red de aguas de la zona afectada.

El Ayuntamiento, desde donde mantienen que «se está haciendo todo lo posible» por su parte, ha anunciado que solicitará una reunión con el Gobierno de Aragón una vez tengan todos los informes técnicos. Desde el autonómico aseguran que la responsabilidad del mantenimiento de la red de abastecimiento es municipal, mientras que desde el Consistorio insisten en que la carretera es propiedad autonómica y que no existe ninguna cesión al pueblo.

Conversación pendiente con DGA

El asunto se trató en el pleno municipal de inicio de noviembre en ruegos y preguntas a petición de la oposición. El equipo de gobierno expresó su deseo de alcanzar un entendimiento con el gobierno autonómico. Recordó que la voluntad es solventar el problema, y que eso pasa porque queden las competencias definidas. En caso de que se determinase que debe ocuparse el Ayuntamiento, el proceder sería «el de una calle más del pueblo» con intervenciones por fases.

Por otro lado, desde el Consistorio esperan que la concentración parcelaria salga adelante «sin más esperas». En este sentido, se incidió en que las obras llevan aparejada una variante que bordea el casco urbano. Esta infraestructura ayudaría a aliviar el tráfico de la travesía principal de la A-224 y a no cortar la circulación en caso de que hubiese que realizar obras. No obstante, las decisiones se tomarán en cuanto exista una contestación acerca del futuro de la titularidad de la carretera y, sobre todo, de los informes.

Los vecinos valoran de forma positiva los análisis que se están realizando, pero insisten en que la solución es una reparación integral de la carretera y de la red. También piden que se abran dos arquetas que siguen cerradas para examinarlas. Avanzan que continuarán con sus reivindicaciones juntos, e insisten en la necesidad de continuar por la vía del diálogo y que se produzca el encuentro entre Ayuntamiento, Gobierno de Aragón y afectados.