De Europa a Alcañiz para plantar un huerto

25 jóvenes de entre 20 y 30 años han participado en el programa Erasmus + para aprender plantar, practicar el inglés y hacer nuevos amigos
Publicado por Laura Castel el 19 de abril de 2019

25 jóvenes de entre 20 y 30 años han participado en el programa Erasmus + para aprender plantar, practicar el inglés y hacer nuevos amigos

Desde Dinamarca, Hungría, Italia, Túnez y España hasta Alcañiz para conocer qué deben hacer para tener un huerto ecológico. 25 jóvenes europeos realizan una estancia de una semana en el campin municipal La Estanca para participar en el proyecto internacional «Veggies Take the City». Financiado con fondos de la Unión Europea gracias al programa Erasmus +, la iniciativa la coordina el Equipo Mandrágora de Zaragoza. El objetivo es que los jóvenes aprendan a plantar un huerto urbano ecológico para que estos espacios verdes cada vez sean más visibles en las grandes ciudades europeas.

Los jóvenes de entre 20 y 30 años llegaron el día 7 a Alcañiz y se marcharon el sábado pasado. Atrás quedará una estancia en el campin que va mucho más allá de conocer los secretos de un huerto ecológico. Han practicado el idioma inglés y han conocido nuevas culturas gracias a la convivencia con otros jóvenes y a las actividades que les han propuesto los monitores. Por ejemplo, las noches culturales en las que los representantes de cada país mostraban sus curiosidades.

No era necesario ser universitario o tener una licenciatura aunque a la hora de aceptar las solicitudes se tuvo en cuenta experiencias previas en huertos, redes horizontales de consumo, sostenibilidad o herboristeria. En cuanto a los idiomas, se exigía «un poco de soltura» con el inglés.

¿Un huerto en una terraza?

Durante toda la semana los participantes han aprendido cómo construir un huerto en una terraza, en un terreno en plena ciudad o en un espacio que se pueda mover. Eso sí, con un denominador común: han cultivado alimentos sin pesticidas ni productos químicos fomentando el consumo local de km 0.

«Estamos haciendo una agricultura no solo ecológica sino que ahorra muchísima agua. Para los participantes está siendo toda una experiencia muy positiva», explica José Manuel Calvo, coordinador del proyecto Mandrágora y trabajador del campin de Alcañiz.