«Los delitos telemáticos han aumentado un 50%, ya suponen la mitad de los robos»

Con motivo de la festividad de su patrona La COMARCA entrevista al capitán de la Compañía de Alcañiz, Julián Cebrián, quien lleva un año en el puesto y conoce la zona tras 15 años asentado en la capital bajoaragonesa trabajando en Tráfico
Publicado por Laura Castel el 12 de octubre de 2021

Julián Cebrián es el capitán de la Compañía de la Guardia Civil de Alcañiz, una zona que conoce muy bien ya que estuvo 15 años en el destacamento de Tráfico de la capital bajoaragonesa, localidad en la que está asentado junto a su familia. Es natural de Constantina (Sierra norte de la provincia de Sevilla) y el de Alcañiz es su primer destino como capitán. Está al mando de 12 puestos: Albalate del Arzobispo, Ariño, Andorra, Híjar, Calanda, Mas de las Matas, Alcorisa, Alcañiz, Valderrobres, Valdealgorfa, Monroyo y Calaceite. La Guardia Civil celebrará este martes la tradicional misa por su patrona pero no el acto posterior. En una entrevista con La COMARCA desgrana sus objetivos, los números de la compañía y sus necesidades

¿Cuál ha sido su trayectoria antes de acceder al cargo de capitán de Alcañiz?

Empecé en la Guardia Civil a los 18 años y he estado destinado en Cataluña, en San Sebastián y después hice el curso de Tráfico y me vine a la provincia. Ya llevo 23 años. Estuve de guardia y de cabo en Sarrión, de sargento en Teruel y cuando ascendí a alférez me vine a la Compañía de Alcañiz. Aquí he estado en Tráfico 15 años y mi último puesto ha sido de teniente jefe de destacamento.

¿Por qué decidió ser Guardia Civil?

Siempre me llamó la atención la Guardia Civil. Tengo tradición familiar, aunque no en el cuerpo. Uno de mis tíos era Policía Nacional y otro militar. Siempre te relacionas más con ese sector y cuando cumplí los 18 años me presenté. Ya llevo 30 años.

¿Cuáles son sus objetivos para la compañía de Alcañiz?

Tengo dos. Uno de ellos es intentar mejorar la seguridad ciudadana, lo que considero que poco a poco se va consiguiendo. El principal objetivo va relacionado y es nuestro trabajo interno. Si decimos que queremos que los agentes se queden más tiempo para tener más personal y mejorar la seguridad ciudadana tienen que trabajar en unas condiciones buenas. La Guardia Civil está muy jerarquizada pero dentro de mi capacidad intento mejorar la conciliación familiar, el trabajo, los medios… si una persona de fuera está aquí a gusto personal y profesionalmente creo que tardará más tiempo en cambiar de destino. Una cuestión que considero que también es importante es que intenten integrarse en el territorio en el que trabajan, no cerrarnos a los cuartees como hace 20 años. Yo llevo viviendo aquí 15 años y es fácil integrarse. Quiero intentar fomentar la integración no solo en Alcañiz, que es una ciudad más grande sino en todos los cuarteles.

¿Cómo?

Quizá fomentando nuestra participación en todos los actos que se organicen no como miembros de la Guardia Civil sino como personas que colaboran. Evidentemente si un agente es nuevo en la zona es más fácil que comience relacionándose con la sociedad por trabajo para que después surjan los lazos personales. Que no sea solo a nivel profesional porque así trabajarán más a gusto y su vida será mejor.

¿Ya ha comenzado?

Sí, no me gusta que nos cerremos al cuartel, que seamos un gueto. Es verdad que no es lo mismo estar en Alcañiz, Alcorisa o Calanda que poblaciones más pequeñas como Monroyo o Ariño. Cuando los cuarteles son más pequeños es más fácil que se creen grupos y nos cerremos. Intentamos que sea también a través de los sargentos, ahora tengo la suerte de que todos los puestos tienen sargentos y ellos se relacionan más con alcaldes y asociaciones.

Usted ha estado 15 años trabajando en el subsector de Tráfico de esta compañía, ¿en qué le beneficia que ya la conozca?

Porque conozco la demarcación, a su población y sus problemáticas. A mí también me conoce todo el mundo tanto internamente como fuera. En Alcañiz por ejemplo estoy totalmente integrado en la ciudad. Participo en el fútbol, en el tambor y en la Semana Santa. Siempre he querido integrarme allá donde he estado. No es que sea mejor o peor pero es más fácil acceder a un capitán que ya conoces que a alguien que viene de fuera, no te ven como una figura más distante

¿Le gustaría quedarse muchos años como capitán de Alcañiz?

Sí. Cuando ascendí a capitán tenía claro que mi principal objetivo era estar aquí y en caso de que no hubiera podido ser me habría ido a una población cercana como Caspe o Fraga pero con la idea de volver. Personalmente mi objetivo es quedarme aquí aunque profesionalmente puede cambiar todo de la noche a la mañana.

¿Cuáles son las cifras de la compañía?

La tasa anual de criminalidad de la provincia es del 18,2% por cada 1.000 habitantes, un dato que se ha incrementado respecto a 2020, cuando estaba en 17,6% aunque es un año que no nos sirve de referencia por las restricciones. Las infracciones penales también son un 20% más elevadas que el año pasado aunque iguales que en 2019. Desde que se han ido eliminando restricciones ha subido la delincuencia, a partir de febrero y marzo hemos vuelto a los datos de 2019.

¿Qué destacaría?

Es significativo el incremento de los delitos telemáticos, los cometidos a través de internet y las nuevas tecnologías. En la Compañía de Alcañiz en lo que llevamos de 2021 los delitos telemáticos suponen un 36% del total de hechos delictivos. Dentro de los delitos contra el patrimonio (robos), los telemáticos ya suponen la mitad.

¿Cuánto han aumentado?

Con respecto a 2019 se han incrementado en un 50%.

¿A qué se debe?

A las nuevas tecnologías.

¿Cuáles son los más habituales?

Existen muchos tipos. Las estafas en las compras por internet, que cada día son menos; el uso de la tarjeta; los cargos a tu cuenta, que van de los de 10 euros que se repiten hasta que te das cuenta y bloqueas hasta las estafas mayores de 300 o 1.000 euros; y las compras de chollos que no existen, sobre todo de artículos de más valor como vehículos, material de informática, móviles… Sobre todo el problema es cómo se previenen esos delitos y nuestra labor ahí es informar en charlas en los colegios, con los adultos, con mayores… ¿Qué pasa? Que estamos acostumbrados a facilitar demasiados datos en internet y no pasa nada sino los utiliza nadie en darles un mal uso.

¿Qué perfil tienen los estafados?

Estamos equivocados si pensamos que en las zonas rurales se producen más estos delitos por el envejecimiento de la población porque no es así. El abanico de personas estafadas por internet es muy amplio. Abarca a ciudadanos de todas las edades, profesiones y niveles culturales.

¿Se resuelven?

El problema de estos delitos es que la investigación es muy lenta, el delincuente va por delante de la regulación que existe, que aunque se va modificando, a día de hoy llegar al autor es muy lento. No es lo mismo esclarecer un robo en un domicilio, que es todo físico, que solo a través de internet, que te lleva mucho tiempo. Por eso la Guardia Civil ha creado los ‘Equipos Arroba’, empezaron a funcionar el 1 de octubre. En la provincia contamos con dos, uno en la Comandancia de Teruel y otro en la Compañía de Alcañiz. Tenemos tres agentes con una formación específica para desarrollar este trabajo con los que espero mejorar. No es lo mismo tener que sacar tiempo para los delitos telemáticos con muchas más cosas que hacer que tener personal específico.

En cada convocatoria de traslados se pierden agentes, se marchan más que los que llegan, ¿cómo se encuentran en estos momentos?

Ahora mismo tenemos 123 agentes en total en toda la compañía y la plantilla cubierta en un 85%.

¿Han ganado o han perdido con los últimos traslados?

Eso fluctúa cada año. Este año igual perdemos un 15 o 20% largo. A eso se le suma el personal que está haciendo cursos de especialización o ascenso, que también se nota.

¿Cómo se podría revertir esta situación?

Es complicado, incluso dentro de la propia Compañía no es lo mismo tampoco vivir en Alcañiz que en Ariño, donde te tienes que desplazar para lograr muchos servicios. ¿Por qué se mueve tanto el personal? Quizá ese sea uno de los motivos. Otro que el 90% de los agentes no son aragoneses y su objetivo es volver a su tierra.

¿Se podría incentivar de alguna manera la llegada de agentes a las zonas despobladas?

Es complicado.

¿Cuáles son las funciones del día a día de la Compañía de Alcañiz?

El principal punto de trabajo ahora mismo son los delitos telemáticos, aquí en el puesto de Alcañiz de cinco o seis denuncias que se presentan en una mañana, cuatro son de estos delitos. Del resto tampoco tenemos un porcentaje muy elevado. Han disminuido bastante los delitos que quizá más alarma social pueden crear como son robos en viviendas o masicos, los hurtos…

¿Por las restricciones debido a la pandemia o es una tendencia?

Los delitos contra el patrimonio en nuestra zona y en toda la provincia no son locales sino que vienen de fuera. Además, en verano está todo más tranquilo porque se mudan a la costa. Evidentemente hay delincuencia de la zona pero poca y son delitos menores. Ahora han bajado pero no sabemos si se va a mantener al depender de una delincuencia externa. Nuestra principal labor en el día a día es la seguridad ciudadana, la prevención, las patrullas que vemos en los pueblos o por caminos. También hay muchas más cosas como colaborar en eventos, actos públicos…

¿Cuál es su percepción sobre la seguridad ciudadana?

Es muy distinta para cada persona. Mirando las estadísticas esta es una zona segura. Han bajado los delitos contra el patrimonio y no se producen excesivos delitos contra las personas. ¿Qué otro contrapunto podemos tener? Quien ha sufrido un hecho delictivo no siente esa percepción pero en líneas generales es una zona segura y las estadísticas así lo atestiguan. Que pueden pasar y han pasado hechos, sí, y los que los han sufrido no dirán que es una zona segura.

¿Considera que la sociedad lo siente así?

Creo que si no has sufrido un hecho delictivo la sensación es de seguridad.

¿En qué ha cambiado en la forma de trabajar de la compañía o en otras cuestiones sucesos como los de diciembre de 2017 en Andorra y Albalate? Para detener al Rambo de requena se contó con un gran número de refuerzos que no hubo en un primer momento en Andorra después del tiroteo de Albalate.

De eso no voy a comentar nada porque no estaba entonces al cargo de la Compañía.

Uno de los principales déficits que quedaron reflejados en el triple crimen de Andorra es la falta de medios, ¿han mejorado el número de chalecos antibalas?

Desde que estoy de capitán a día de hoy todo el personal destinado tiene un chaleco individual de su talla.

Ningún cuartel del territorio está abierto las 24 horas del día, ¿en qué afecta al trabajo diario?

Se tomó esa decisión en Aragón para que hubiera más patrullas en la calle. El volumen de recogida de denuncias de algunas unidades es mínimo. ¿Como afecta? Hemos mejorado la seguridad ciudadana en la calle y evidentemente han bajado las horas de atención en los cuarteles pero eso no ha conllevado una disminución de las denuncias porque al ciudadano se le sigue dando el servicio. Hay un teléfono y si nos llaman, ante cualquier necesidad grave se les atiende.

¿Qué características de la provincia suponen un hándicap para el trabajo de la Guardia Civil? (despoblación, carreteras en mal estado, problemas de cobertura en algunas zonas…)

Como en cualquier otro trabajo las sufrimos. Nos dificulta la extensión de Teruel porque aunque haya una distribución de cuarteles las distancias a recorrer son mayores. Además, en algunas zonas no hay cobertura. La Guardia Civil ha modificado recientemente el sistema de nuestras transmisiones y parece que hemos mejorado. Quizá en Madrid no lo hayan notado pero aquí sí.

La asociación de guardias civiles AUGC ha denunciado públicamente la escasez o antigüedad de medios para el trabajo diario como los vehículos, ¿es así?

Evidentemente con más medios será más fácil nuestro trabajo. En la Compañía de Alcañiz en vehículos no estamos mal en número y se van renovando, quizá somos los que mejor estamos. Claro que podrían ser más nuevos. En cuanto a los móviles, en las zonas en las que no tenemos cobertura el agente usa su móvil personal, al igual que si emplea un coche que no tiene GPS.

¿Qué balance realiza del equipo Viogén para la Atención Integral a Víctimas de Violencia de Género que se implantó en 2017?

Las dos componentes hacen un trabajo magnífico, son un tipo de delitos que necesitan un cuidado especial a las víctimas. No es lo mismo que cada unidad tenga que hacer ese trabajo y personas distintas traten a la víctima, porque quizá la hacen sentirse más incómoda por tener que tratar con diferentes agentes que tengan a dos compañeras que se dediquen exclusivamente a estos casos. Consiguen que el trato sea más personal. A parte del trabajo con las víctimas, que es primordial, y el seguimiento a los presuntos autores, también es esencial la formación. Imparten charlas dentro del Plan Director para ver si poco a poco podemos erradicar este problema.

Ahora tendrán la colaboración de la Policía Local a través de un convenio, ¿de qué forma?

Se incluye a la Policía Local dentro del sistema viogén para un tipo de víctimas específico, está regulado por una normativa estatal. La colaboración se va a llevar a través de Guardia Civil y también nos encargaremos de la asignación de las víctimas a las que ellos harán seguimiento. Ahora a través de Subdelegación van a empezar una formación que es primordial.

¿Y qué balance hace de los equipos Roca?

Hace años que se crearon y su labor es muy buena. A parte de para lo que se crearon, los delitos en el campo, ahora llevan a cabo un apoyo bastante bueno en toda la Compañía a los puestos para los robos. Son agentes que tienen una formación y especialización que estamos aprovechando para asesorar a los puestos.