Demasiados coches fúnebres

En definitiva, una joya de la intriga clásica que, de seguro, nos va a amenizar la apatía de estos días veraniegos, tan lentos
Publicado por Miguel Ibáñez el 26 de junio de 2025

El escritor británico EDMUND CRISPIN (seudónimo de Bruce Montgomery) fue, en verdad, un tipo sorprendente y genial. Nacido en 1921, fue profesor de Lenguas Modernas en Oxford y, además, organista y maestro de coro, componiendo una buena cantidad de música vocal y coral y, además, un buen montón de partituras para comedias cinematográficas de la década de los 50. Sin embargo, su gran pasión y, en definitiva, por lo que ha pasado a la historia de la Literatura, fueron las novelas policíacas; convirtiéndose pronto en un auténtico maestro de dicho género.

Publicó nueve novelas y dos colecciones de cuentos, todas ellas protagonizadas por el profesor de Oxford y detective aficionado Gervase Fen: excéntrico y despistado docente afincado en el ficticio St. Christopher’s College.

La editorial Impedimenta (nunca lo suficientemente alabada) ya ha publicado en nuestro país varias de estas novelas, y últimamente –justo para disfrutarla en estos días de ardor veraniego– ha llegado a las librerías una nueva entrega de esta mítica serie que ya ha conquistado a múltiples lectores: "DEMASIADOS COCHES FÚNEBRES", ambientada en el mundo del espectáculo del Londres chispeante de los años 50.

En ella nos encontraremos con que Gloria Scott, una joven aspirante a actriz, se arroja desde el puente de Waterloo y muere ahogada. La noticia causa conmoción en el estudio cinematográfico donde Gervase Fen, profesor de Oxford y detective aficionado, trabaja como experto en la producción de una película sobre el poeta Alexander Pope. La trágica muerte de la joven no despierta el interés de Fen hasta que se descubre que Gloria Scott no era su verdadero nombre. El apartamento de la actriz ha sido registrado y todas las señales de la verdadera identidad de la víctima han sido eliminadas. Por si fuera poco, uno de sus compañeros de trabajo, un cámara del estudio, es envenenado momentos antes de su interrogatorio. Con la ayuda de un amigo, inspector de Scotland Yard, Fen intentará resolver todo este misterio.

Con su inconfundible mezcla de ingenio literario, ambientación exquisita y crímenes deliciosamente enrevesados, esta novela confirma a CRISPIN como uno de los grandes del misterio, capaz de combinar, como nadie, lo detectivesco con el humor más sutil, más "british".

En definitiva, una joya de la intriga clásica que, de seguro, nos va a amenizar la apatía de estos días veraniegos, tan lentos.

Miguel Ibáñez. Libreria de Alcañiz