El control al mosquito tigre se amplia a 24 municipios

Sanidad instalará trampas y realizará un seguimiento hasta octubre. Aquí algunos consejos para luchar contra este insecto, transmisor de enfermedades
Publicado por La COMARCA el 21 de octubre de 2019

Sanidad instalará trampas y realizará un seguimiento hasta octubre. Aquí algunos consejos para luchar contra este insecto, transmisor de enfermedades

El Departamento de Sanidad, a través de la Dirección General de Salud Pública y en colaboración con la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza, continúa trabajando este año en el plan de vigilancia entomológica del mosquito tigre que se inició en el año 2016. En esta edición, la vigilancia se centrará hasta octubre, en 24 municipios de la geografía aragonesa: nueve en la provincia de Huesca, seis en la de Teruel y nueve en la de Zaragoza.

El mosquito tigre, cuyo nombre científico es Aedes Albopictus, es una especie originaria de Asia. No obstante, como señala la Organización Mundial de la Salud (OMS), debido al comercio internacional el mosquito tigre se ha expandido rápidamente llegando hasta África, América y Europa. Su presencia en España está documentada desde 2004 y, en Aragón, desde 2015, cuando se detectó en Huesca capital y en Monzón. El problema es que esta especie puede actuar como vector de enfermedades producidas por virus como los del Dengue, Chikungunya y Zika.

Desde el inicio de la epidemia de Zika, en enero de 2016, Aragón ha acumulado un total de 30 afectados: 25 en 2016, 1 en 2017 y 4 en 2018. Respecto al Chikungunya, en la comunidad se han notificado un total de 19 casos desde el año 2014: 8 en 2014, 7 en 2015, 3 en 2016, 1 en 2018 y 1 en 2019. Además, desde el 2015 se han registrado 10 casos de dengue: 3 en 2015, 2 en 2016, 2 en 2017, 1 en el 2018 y 2 en el 2019 (estos últimos están pendientes de confirmar).

Durante esta campaña se modifican algunos de los emplazamientos que se escogieron el pasado año y se mantienen otros. Así, en la provincia de Teruel se desarrolla en Albarracín, Bronchales, Mirambel y Teruel capital. En estos casos el periodo de muestreo estará comprendido entre el 1 de agosto y el 30 de octubre. Y se inicia el plan de vigilancia en Alcolea de Cinca, Tamarite de Litera, Calanda y Valderrobres. Las ovitrampas son útiles para seguimientos semanales y a largo plazo y también para detectar colonizaciones nuevas. Son cubiletes de plástico oscuro, de entre 200 y 1.500 mililitros, llenos de agua hasta cierto nivel, con un listón de madera o tablex semisumergido en su interior donde las hembras acuden a poner sus huevos.

Durante la campaña del pasado año, el mosquito tigre fue detectado en siete municipios de la comunidad aragonesa: Huesca capital en la provincia de Huesca; Mirambel, Beceite y Mora de Rubielos, en la de Teruel; y en Calatayud, Cuarte, y Nuez de Ebro, en la provincia de Zaragoza. Cabe recordar que el mosquito tigre se reproduce en cualquier lugar que pueda contener pequeñas cantidades de agua estancada durante unos días, preferiblemente en recipientes oscuros, por lo que todos los ciudadanos pueden contribuir a eliminar los puntos de riesgo posible, es decir, el agua estancada. La Dirección General de Salud Pública ha mantenido encuentros con los ayuntamientos de los municipios que han registrado positivos en las campañas de 2016, 2017 y 2018 para informarles de las posibles medidas que pueden adoptar en el control de esta especie invasora.

Medidas de prevención

El mosquito tigre se cría en entornos húmedos, donde se acumula agua. Por eso, para prevenir su reproducción es importante: Evitar el agua estancada en charcos en el césped, macetas vacías o cubos. Asimismo, el Ministerio de Sanidad recomienda limpiar y renovar el agua de los bebederos de los animales cada 2 o 3 días. Otras medidas que ayudan a protegerse de la picadura de este tipo de mosquito son no utilizar perfumes, instalar mosquiteras en las ventanas de casa y hacer uso de los insecticidas.

Si, a pesar de todas estas medidas, el mosquito tigre al final pica, debemos saber que no es alarmante en un principio. Sin embargo, a medida que pasan los días en lugar de mejorar, empeora. Al cabo de 3 días suele aparecer un dolor muy agudo e hinchazón, por lo que hay que intentar bajar la inflamación y ponernos en manos de un alergólogo para cerciorarnos de que no hemos sido infectados con ninguna enfermedad que ponga en riesgo nuestra salud.