Las convocatorias de ayudas para la rehabilitación de fachadas y conservación y mantenimiento de edificios rurales tradicionales; y para la rehabilitación o reforma de viviendas destinadas a facilitar su utilización por personas con discapacidad y/o con movilidad reducida del Ayuntamiento de Caspe han quedado en el aire tras ser retiradas del orden del día del pleno de este jueves.
Partido Socialista, Somos Caspe y Chunta Aragonesista han advertido, en puntos anteriores de la sesión plenaria, su descontento ante el recorte de dotación económica que el equipo de gobierno había realizado, en ambos casos, de hasta el 20 % y han presentado una alternativa a las bases iniciales. Tras un receso, el equipo de gobierno ha anunciado que estudiaría la propuesta de la oposición antes de volver a presentar la convocatoria de dichas subvenciones.
Al contrario que con estas ayudas, las que sí salieron adelante y por unanimidad fueron las destinadas a los clubes deportivos locales, dotadas con 20.000 euros. «Se agradece que no se haya reducido ni un euro, como en otras (convocatorias)», destacaron todos los grupos de la oposición en su turno de palabra. No obstante, el PSOE incidió en la tardanza de los populares, ya que el año pasado la misma línea de ayudas se aprobó en marzo.
A debate la ordenanza de gestión de residuos
La recogida y tratamiento de residuos domésticos generó un amplio debate que fue transversal a tres puntos de la sesión. El debate comenzó con la presentación de un plan de gestión de residuos domésticos, financiado con 16.940 euros. PSOE y CHA criticaron el elevado coste y han apuntado la falta de concreción en las medidas y el análisis del servicio. En este sentido, Somos Caspe ha coincidido especificando que no se aborda «ni la mejor forma de implantar la recogida selectiva orgánica, ni cuál es la generación de residuos por tipo de actividad», entre otros asuntos.
Por su parte, Vox alegó no haber tenido el tiempo suficiente para revisar el documento, que cuenta con más de 300 páginas. El concejal de Medio Ambiente, Antonio Guiu, ha defendido el plan aseverando que «está lo suficientemente pormenorizado y adecúa todos los residuos según la nueva ley, algo que no se había realizado».
Al punto del plan de gestión, le ha seguido la votación de la ordenanza reguladora para este mismo fin. Los grupos tampoco le dieron el visto bueno argumentando la falta de adecuación a la casuística de Caspe, al ser un «copia y pega» del documento que facilita la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). Guiu ha invitado a todos los grupos a reunirse tras el pleno para trabajar en la ordenanza "entre todos".
Finalmente, se ha presentado por turno de urgencia la aprobación de la nueva tasa de basuras del Gobierno Central, que debería estar aprobada desde antes del mes de abril. La urgencia no ha salido aprobada con el voto en contra de toda la oposición.