La DPT impulsa la Economía Social con dos nuevas líneas de ayudas dotadas con 200.000 euros

Las subvenciones están dirigidas a entidades que desarrollan su actividad en el medio rural turolense y priorizan a las ubicadas en municipios más pequeños
Publicado por Sara Cubero el 29 de julio de 2025

La Diputación Provincial de Teruel ha lanzado dos nuevas líneas de subvenciones destinadas a reforzar el tejido de la Economía Social en la provincia. El objetivo es claro: dinamizar el territorio, fomentar el empleo y contribuir a frenar la despoblación, apostando por proyectos que arraigan población y futuro.

La convocatoria, publicada en el BOTE nº 131 del 15 de julio, contempla una dotación total de 200.000 euros, cada una de las cuales está dotada con 100.000 euros repartidos a partes iguales entre ayudas para gasto corriente e inversión. Las entidades interesadas pueden presentar sus solicitudes hasta el 12 de agosto y optar a un máximo de 12.000 euros por proyecto.

«Tenemos claro que las entidades de Economía Social generan el arraigo que necesitamos en el lugar donde se implantan y la ilusión de las personas por el futuro del territorio», destacó la diputada de Bienestar Social, Beatriz Redón.

Uno de los criterios clave que marcarán la puntuación de las solicitudes es el tamaño del municipio donde se ubique la entidad. Aquellas que operen en localidades de menos de 500 habitantes recibirán la mayor valoración (25 puntos), seguidas de los tramos de hasta 1.500, 3.000, 6.000 y más habitantes.

Podrán optar a estas ayudas todas las entidades de Economía Social que desarrollen su actividad en la provincia, incluidas cooperativas, mutualidades, asociaciones con actividad económica, fundaciones, sociedades laborales, empresas de inserción, centros especiales de empleo y sociedades agrarias de transformación. Todas ellas deberán estar debidamente inscritas en el registro correspondiente.

En el caso de las ayudas para inversión, se incluyen conceptos como obras de adecuación, adquisición de maquinaria, equipamiento, herramientas o material informático, así como gastos notariales y de registro. Las ayudas para gasto corriente cubrirán aquellos costes necesarios para la actividad diaria de las entidades.

Además, se contemplan gastos de constitución de nuevas entidades, transformación de proyectos existentes en modelos de Economía Social, acciones de consolidación, modernización e innovación, así como consultorías y asistencia técnica.