La empresa es una fundación de Zaragoza que ya se encarga de la residencia de Caspe
El campin municipal podría reabrir sus puertas en el mes de agosto aunque no hay una fecha fijada para su puesta en funcionamiento. El Ayuntamiento acaba de adjudicar la concesión a la Fundación para el Desarrollo Social, con sede en Zaragoza. Es la única empresa que se presentó al segundo concurso después de que la primera licitación quedara desierta porque la empresa interesada no presentó a tiempo la documentación.
Ahora es la sociedad la que debe poner al día la instalación, muy afectada porque lleva año y medio cerrada y el anterior gestor no la dejó en buen estado. Debe revisar las instalaciones y después realizar trabajos de acondicionamiento de las instalaciones, de las zonas ajardinadas, de las instalaciones eléctricas o de la piscina, entre otras.
La nueva adjudicataria pagará un canon de 10.000 euros anuales durante los 15 años que está vigente el contrato. Un precio que triplica los 3.000 euros abonaba el anterior concesionario. Según su oferta, la fundación se compromete a la instalación de 30 bungalós, una rebaja del 2% en el precio de las tarifas establecidas y la aportación de diferente mobiliario. Además, debe contratar a dos personas con discapacidad por 1.200 euros al mes y a otras seis personas de las cuales el 50% serán mujeres.
Según informó el Ayuntamiento ayer en un comunicado, la empresa tiene mucho interés en impulsar actividades deportivas y lúdicas en las instalaciones municipales, situadas junto a La Estanca. «Estoy muy satisfecho porque es una empresa con garantías. Va a mantener los servicios y dotar la instalación de otros nuevos. Creo que por fin vamos a tener un camping del que todos nos sintamos orgullosos en una zona lúdica y deportiva muy importante», afirma el primer edil de Alcañiz, Juan Carlos Gracia Suso, en la nota de prensa.
La Fundación para el Desarrollo Social es una organización aragonesa sin ánimo de lucro creada en 2004 que «promueve el desarrollo de las personas, especialmente las que viven en el mundo rural».
Su actividad se centra en tres áreas: la integración, a través de la formación y colonias urbanas para niños y jóvenes en riesgo de exclusión; proyectos europeos relacionados con la telemedicina, la formación de adultos, el turismo cultural y el desarrollo sostenible del mundo rural; y la gestión de residencias y centros de día para la Tercera Edad en el ámbito rural con más de 200 usuarios atendidos. Esta última faceta la desarrolla en el territorio bajoaragonés mediante la dirección de la residencia de Caspe.