El VI Curso de Periodismo se extiende a la calle con visitas guiadas y gastronomía

Los participantes han disfrutado de comidas y cenas a base de productos del territorio y de una ruta nocturna por la ciudad y sus pasadizos
Publicado por Beatriz Severino el 21 de septiembre de 2024

Ponentes y alumnado del curso predicaron con el ejemplo en todos sus días de estancia en Alcañiz y se empaparon de la cultura y gastronomía de la ciudad. Además de las ponencias en el teatro, las comidas y cenas estuvieron cargadas de producto local y proximidad en elaboradas y variadas propuestas. Son las llamadas jornadas 'networking', que se concibieron para facilitar la fluidez de conversación entre diferentes grupos en los tiempos de comidas y cenas, a la vez que degustaron tapas creadas para la ocasión y vinos dispuestos a propósito. De las comidas se encargaron en el restaurante Liceo con un cortador de Jamón de Teruel en la sala, y la distribución de tapas con una elaborada preparación y una detallada y cuidada preparación. Una de las cenas se celebró en el antiguo Mercado de Abastos. La noche del jueves disfrutaron de variedad e ingenio a cargo de los cocineros Enrique Micolau, de Fábrica de Solfa (Beceite); Ignacio Alcalá, de Fonda Alcalá (Calaceite); y Manuel Barrau, de Gastrobar Micelios (Alcañiz).

No obstante, la velada la abrió Apadrinaunolivo.org con su co-fundador, Alberto Alfonso, que realizó una presentación junto a Víctor Vidal, agricultor ecológico y técnico de campo. Comentaron y explicaron el proyecto que mantienen en Oliete y la elaboración del producto premiado como Mejor Aceite del Bajo Aragón 2024 por la Denominación de Origen antes de proceder a la cata de aceite de oliva arbequina y empeltre. Por su parte, Alimentos de Aragón estuvo presente con dos de los productos más preciados del territorio: la DO Jamón de Teruel, con Iván Martínez cortando en vivo; y la DO Melocotón de Calanda, con la directora de certificación, Ana Omedes, que se encargó de la cata y entrega de melocotones a los asistentes. En cuanto a los restaurantes, cada uno preparó dos tapas. La Fábrica de Solfa ofreció una mousse de garbanzos con alcaravea y sardinas y delicias duro al curry verde y emulsión de limón en salmuera. La Fonda elaboró un canelón de rabo de ternera del Pirineo aragonés, salsa de boletus y lascas de champiñón, y robellones en escabeche, fesol de Beceit, parmentier de patata y yema curada. Por parte de Micelios, la propuesta fue un carpaccio de presa con chutney de melocotón de Calanda, olivas negras deshidratadas y kikos, y risotto de borrajas, longaniza y Tronchón. La noche, así como las comidas, estuvo regada por vinos del Bajo Aragón Histórico, entre ellos, los elaborados en Crial de Lledó y en Casa Masas en Mirambel.

Dos días de curso dieron para visitar la ciudad por la noche, en una ruta el jueves que empezó en la plaza de España, siguió a la puerta de la iglesia y la Torre Gótica y continuó por el subsuelo. A través de los pasadizos conocieron la historia de Alcañiz en tiempos en los que la nevera servía para guardar los alimentos que vender al por mayor a comercios de todo el territorio para su posterior venta al por menor. Hubo preguntas, dudas y curiosidades a las que se dieron respuesta. La guinda fue una visita al ayuntamiento, donde conocieron de la mano del alcalde el despacho y el salón de plenos y también el de cuadros. Por supuesto, los gigantes y cabezudos se llevaron todas las miradas y fotografías.