Álvaro Vicente: «En Historia del Arte ves la vida con otros ojos»

EncontrARTE. El alcañizano es especialista en pintura del siglo de Oro y, además de avanzar en su tesis, ha trabajado en la sección de restauración de bienes muebles de la DPZ ayudando desde la parte documentalista. Su investigación sobre Jusepe Martínez le llevó a dar una ponencia en el Prado
Publicado por Beatriz Severino el 8 de agosto de 2024

Metido de lleno en el doctorado no puede elegir una bondad de la carrera que eligió estudiar. Historia del Arte es un grado con muchas oportunidades, ya no solo a nivel académico, también en el día a día. «El patrimonio histórico-artístico se ve con una nueva óptica, con otros ojos. Se comprende el propio entorno mucho mejor, porque es como volver a verlo, no lo ves solo una vez», reflexiona. Álvaro Vicente Romeo (Alcañiz, 1997) mostró desde bien pequeño mucho interés por las cosas, las antigüedades y la historia. Sus abuelos ayudaron a saciar su curiosidad sobre modos de vida de antaño o acerca de la evolución de Alcañiz, una ciudad cargada de historia y de patrimonio que rodearon el crecimiento de Álvaro y alimentaron sus ganas de conocer más y más.

Su vocación temprana, que ya le llevó a matricularse en Historia del Arte, encontró confirmación en su año de Erasmus en Roma. «Me di cuenta de que la pintura italiana y su relación con Aragón tenían que tener un papel fundamental en lo que quería hacer y era lo que más me atraía», dice. Tras el máster en Estudios Avanzados, decidió investigar e iniciar su tesis doctoral sobre ‘Pintura aragonesa del siglo XVII y sus relaciones con Italia’. Su especialidad es la pintura del siglo XVII, el siglo de Oro que abarca a figuras como Velázquez. Se está dedicando en especial a Jusepe Martínez, que además de no ser italiano, fue uno de los pintores más importantes de su época y a la vez «bastante desconocido». Con toda la cautela establece un paralelismo: «podría decirse que es un equivalente a Goya o Pradilla, ambos muy importantes en sus siglos». Jusepe Martínez «pertenece además a una época pendiente de más estudios y a ello va mi esfuerzo», añade.

Fotografiando un retablo antes de iniciar su detenido estudio. / V. C.

Compagina la investigación con muchas más labores. Además de que siempre lleva entre manos publicaciones de artículos académicos, y eso implica lidiar con plazos y burocracia; en el curso recién terminado dio sus primeras clases y lo hizo en la Universidad de la Experiencia. También trabajó como ganador de una beca en la sección de restauración de bienes muebles de la Diputación Provincial de Zaragoza. Ayudó en restauración de retablos y pinturas en la provincia con la parte documentalista de las obras y de la colección de la institución. También actualizó el catálogo que incluye más de cien dibujos donados por descendientes del albalatino Juan José Gárate.

«Mi cometido no es intervenir la obra, de eso se encargan los restauradores, yo la estudio en un estrecho trabajo con ellos». Se analiza con ojos clínicos si es original, si está restaurada o si se ha movido o no. Se va al archivo para ver desde cuándo existe y quien pudo hacerla y se revisa si hay algún contrato para su realización. «Se trata de rescatar la vida o historia de la obra en cuestión», apunta. También se buscan inscripciones de fechas o firmas, algo que se encuentra «en poquísimas ocasiones». Son horas y horas en soledad y muchos días que terminan sin un avance, aunque acaban llegando. «Lo hago porque me encanta y es muy gratificante porque esas investigaciones me han dado alegrías», dice.

Una de ellas, y de las grandes, le llegó el año pasado en el Museo del Prado. Expuso su investigación sobre las influencias y relaciones entre las obras de dos autores que llegaron a conocerse como fueron Jusepe Martínez y Guido Reni, pintor italiano al que el Prado le dedicaba en ese momento una exposición. «Hablar allí en un foro tan importante con los mejores especialistas del mundo es muy gratificante y fue un premio al trabajo», reflexiona.

Álvaro Vicente dando su conferencia en el Museo del Prado en junio de 2023. / J. D.

Ver comentarios (1)

  • ¡Enhorabuena, al fin una noticia cultural sin botellón, ni ruido por medio!
    ¡Felicitaciones al joven investigador!