El actual modelo económico desarrollado desde la Revolución Industrial, que sigue un paradigma lineal basado en «Extraer, Producir y Tirar», está dando síntomas de agotamiento y expone a nuestro planeta a problemas ambientales y sociales, como el cambio climático, la contaminación atmosférica, el agotamiento de recursos naturales y la acumulación de residuos. Si además tenemos en cuenta el aumento de población previsto para las próximas décadas y el desarrollo de los países emergentes, es evidente que el modelo económico actual no es sostenible, y no podrá hacer frente a los retos medioambientales y climáticos a los que nos enfrentamos.
Frente a este modelo, la Economía Circular ha adquirido un interés creciente entre instituciones, empresas y sociedad, y se presenta como la respuesta necesaria para desvincular el crecimiento económico del consumo de recursos y del deterioro ambiental.
La Economía Circular se está imponiendo como una nueva visión para conseguir un desarrollo que combina competitividad, innovación y sostenibilidad. Se trata de un nuevo modelo económico que aspira a realizar un uso más eficiente de los recursos, minimizando los que se consumen y reincorporando al proceso productivo los recursos aprovechables de los residuos. Contribuye con un nuevo enfoque, que satisface el respeto al medio ambiente al mismo tiempo que mantiene el desarrollo industrial y aporta beneficio económico.
Se basa en tres principios básicos: preservar el capital natural, evitando el consumo de recursos no renovables, mantener el valor de los productos y materiales el mayor tiempo posible y, minimizar la generación de residuos al diseñar productos que eviten la generación de los mismos.
La representación de esta visión en la estrategia de la compañía se basa en cinco pilares:
1
Inputs circulares. A través del uso de fuentes renovables y de recursos materiales reutilizados o reciclados en el mismo o en otro sector de la economía.
2
Extensión de la vida útil de los productos. De los activos y productos actuando sobre el diseño, posibilitando su reparación y facilitando un adecuado mantenimiento
3
Producto como servicio. Nuevo modelo de negocio en el que se ofrece la contratación de un servicio en lugar de la venta de un producto, como por ejemplo el coche compartido o el renting de productos. Este nuevo modelo aporta ventajas respecto al anterior, como la mejora de la calidad del producto, del mantenimiento y de la gestión del residuo. Ya que la propiedad es de la empresa que presta el servicio, interesada en aumentar la durabilidad y el factor de utilización del producto, y maximizar el valor residual al final de su vida útil.
4
Plataformas para compartir. Aplicaciones digitales para compartir activos, incrementando el factor de utilización de bienes y productos.
5
Nuevos ciclos de vida. Cierra el círculo de la visión de los cinco pilares, al proponer soluciones que preserven el valor de los activos y productos al llegar a su fin de vida y usarlos en nuevos ciclos por medio de la reutilización, regeneración o reciclaje.
Endesa integra la economía circular en toda la cadena de valor y la visión integra desde los aprovisionamientos hasta las soluciones finales para los clientes, pasando por la descarbonización de las centrales de generación de electricidad y al "smartización" de las redes de distribución. Un enfoque basado en recursos sostenibles (renovables, reutilizables y reciclables), en la maximización de la vida útil de bienes y productos y de su factor de uso, y en la valorización de los activos al final de su ciclo de vida.
En primer lugar, el aprovisionamiento: trabajar en colaboración con los proveedores es un ámbito clave puesto que lo que adquieren representa un componente importante de la circularidad por el gran impacto que tiene en el negocio de la eléctrica. Desde esta perspectiva ven a los proveedores como aliados fundamentales en el proceso. Han comenzado a trabajar en una estrategia de aprovisionamiento orientada a la compra de bienes, obras y servicios que tienen como objetivo minimizar y/o evitar los impactos ambientales negativos y la generación de residuos durante su ciclo de vida.
El enfoque circular se aplica también en las fases de proyecto y construcción de nuevas plantas, buscando siempre "cerrar el círculo" tanto desde la fase de diseño, considerando el ecodiseño de los materiales utilizados y criterios de construcción sostenible, como la utilización de energías renovables, el reciclaje de los materiales utilizados en la propia obra o el uso de vehículos eléctricos. También se han incorporado criterios de Economía Circular a la actividad de operación y mantenimiento, a través de iniciativas de reparación de grandes y pequeños componentes, creando una red de talleres que permite su recuperación y reutilización, extendiendo la vida de estos equipos y componentes.
Otro ejemplo de esto es el enfoque que se está poniendo en marcha en el proceso de cierre de las centrales de carbón. Nuestra visión incluye el vector de la circularidad tanto por la reutilización del emplazamiento y las infraestructuras, buscando nuevas actividades de reindustrialización y de desarrollo de negocio en el territorio, como por el propio carácter circular del desmantelamiento en sí mismo. En lo que se refiere a las nuevas actividades se trata de aprovechar las posibilidades energéticas del emplazamiento y cuando no lo es, buscando alternativas de reindustrialización de terceros siempre con un enfoque de generar economía y empleo en el territorio. El objetivo es identificar nuevos usos alternativos para los emplazamientos existentes, a través de inversiones propias de la Compañía o de un tercero que creen valor para las comunidades locales, de acuerdo con el potencial y las prioridades del territorio al que pertenecen.
Por la parte del desmantelamiento de las centrales se aplican los principios de la Economía Circular, en el caso del desmantelamiento de la Central Térmica de Andorra se ha implantado con el contratista del desmantelamiento una serie de medidas y planes de acción con la finalidad de optimizar los recursos disponibles y garantizar la recuperación de materiales, equipos y componentes mediante su reutilización, reparación y/o valorización; llegándose a plasmar todos estas medidas en un documento contractual como es un Plan de Desmantelamiento Circular que es de aplicación y obligado cumplimiento durante toda la ejecución de los trabajos.
El desmontaje de la Central de Andorra valorizará el 90% de los residuos
Entre otras actuaciones incluidas en este proyecto se encuentra la reutilización de los equipos, componentes o materiales a través del aprovechamiento interno para otras plantas del Grupo Enel o bien mediante la venta a terceros o donación a entidades culturales o educativas. También se hace hincapié en la posibilidad de proporcionar nuevos ciclos de vida a los materiales cuya vida no se puede extender, esperándose unas tasas de valorización de residuos cercanas al 90%. Esto último se consigue planteando un reciclado in situ de todos los materiales pétreos (como hormigones, elementos de fábrica de ladrillo o bloque de mortero de cemento), mediante sistemas de machaqueo in situ que generen áridos artificiales procedentes del reciclado que puedan utilizarse en la instalación para relleno.
Otro ejemplo de implantación de economía circular en las diferentes líneas de negocio es la certificación de residuo cero de Aenor para los residuos generados en las actividades de e-distribución en Aragón, Castilla y León y Galicia. En concreto, Aenor ha certificado que casi el 93% de las 395 toneladas de residuos generados en las actividades de distribución han sido valorizados, evitando terminar en un vertedero. En la mayor parte la valorización consiste en el reciclado o recuperación de metales y compuestos metálicos, reciclado o recuperación de disolventes o regeneración de aceites.
Se reciclan materiales y el 93% logra evitar terminar en el vertedero
Dentro del compromiso de la empresa de extender la cultura de economía circular se han realizado proyectos de sensibilización y formación a los empleados de la compañía. En el año 2019 se realizó la campaña "Plásticos Zero", el objetivo de la misma es reducir el consumo de plásticos de un solo uso en la compañía, desde su implantación y hasta el año 2020 se han evitado la generación de 11,7 toneladas de residuos plásticos de un solo uso en las sedes. Durante este año 2021 se han realizado dos ediciones formativas en Economía circular en colaboración con Campus Iberus, del que la Universidad de Zaragoza forma parte, llamada "Academia Endesa de Economía Circular", la formación con más de 36 horas de duración y 8 sesiones en cada una de sus ediciones, se ha impartido a más de 60 empleados de las distintas áreas de la compañía.
Se impulsan campañas de sensibilización y formación
En cuanto al uso final, Endesa impulsa y acelera la circularidad de los clientes. Esto incluye incorporar también el concepto de circularidad en nuestros productos y soluciones y acelerar el despliegue de plataformas para la recarga de vehículos eléctricos que permita la necesaria electrificación del transporte.