«Que un abuelo se sienta cerca de su pueblo con mis vídeos es mi felicidad»

ENTREVISTA. José María Meseguer Bernad 'Josme' (1964) es fijo en todos los actos, eventos o festividades de Híjar que graba con un despliegue de cámaras también por aire y 360º
Publicado por Beatriz Severino el 8 de febrero de 2025

José María Meseguer Bernad (1964) regentó una tienda de prensa y chucherías en la N-232 a su paso por Híjar hasta hace una década, aunque sobre la puerta todavía puede leerse JOSME, como es conocido por sus vecinos. Es trabajador municipal unos meses al año y fijo en todos los actos, eventos o festividades del pueblo que graba con un despliegue de cámaras también por aire y 360º. Parte del archivo lo va compartiendo en su canal de Youtube y parte también en sus redes como Instagram. A través de Facebook es como llega a su público de mayor edad a los que acerca los actos de Híjar sin importar distancias.

Estás en todos los actos de Híjar y siempre con tus cámaras de vídeos. ¿Cómo empezaste a hacer vídeos?

En el pueblo me conoce todo el mundo pero yo era súper tímido, lo sigo siendo porque eso no se cura. No daba un paso si no me empujaba alguien y en los años 80 vino un cura y le hablaron de mí las hermanas del Carmen, dijeron que era muy buenecito y él me propuso entrar a dar catequesis. Esa fue la base. Ahí empecé a relacionarme con la gente, me metí en el montaje del Belén, los festivales de Navidad, concursos de villancicos… Y fue ahí cuando pensé en empezar a grabar todo lo que hacíamos.

De los años 80 a ahora ha cambiado mucho el mundo vídeo.

¡Mucho! Yo soy muy editor y ahora las redes sociales te exigen un minuto pero si quieres que tenga esencia para llegar a ese minuto hay horas detrás. Cuando empecé me pasaba toda la noche para editar un título y que salieran las letras.

¿Eres autodidacta?

Sí. De hecho, sé hacer muchas cosas y no tengo título de nada.

Has pasado del VHS a la revolución tecnológica.

Había una cámara del ayuntamiento e íbamos grabando los actos. Era todo muy manual y pierde calidad. Con el tiempo son los propios chavales los que me iban hablando de programa pero el cambio siempre me ha costado, incluso para tener móvil. Cámaras tengo unas cuántas y es que veo las 360º y se pueden hacer tantas cosas… Poniéndola en una tirolina haces unos planos del Duatlón increíbles.

Te cuestan los cambios, pero vas equipado a la última.

Sí. También tengo el dron y me pasó lo mismo, que al principio no lo quería. Son equipos ligeros y seguros y empleados con sentido común. En eventos como el Duatlón tienes mucha ayuda con colaboradores que te llevan y vigilan cámaras en puntos clave, pero en momentos como Semana Santa esa ayuda se te va porque todo el mundo está participando. Te ves con varias cámaras que manejas tú solo. En la procesión de los Rosarieros metes la 360º en el centro y los sacas a todos, que es muy complicado.

También viajas con los Gigantes, ¿cómo llegaste a la comparsa?

Sigo siendo muy tímido pero se aprende a convivir con ello, y nunca me he metido a nada si no me han llamado, pero una vez dentro me entrego. La implicación con los gigantes empezó con un ‘¿por qué no vienes a grabar esto?’ y con esa pregunta empiezan cantidad de cosas. En el 2000 fui a grabarlos a un pueblo, me puse un gigante y hasta ahora. Si me conoce gente fuera de Híjar es por el mundo de los gigantes, esa es una de mis tres grandes pasiones.

¿Cuáles son las otras dos?

El Belén y los audiovisuales.

¿Y la Semana Santa?

Me encanta, y haciendo vídeo ves otras cosas. Aquí nuestro tesoro son los tambores y, en cuanto a procesiones, la de los Rosarieros, que es única por muchos motivos, también porque recorre las tres plazas de las tres culturas; y la del Pregón que es por el día.

¿Qué tiene el Belén?

Para mí todo el año es Belén porque veo cualquier cosa y pienso en cómo aplicarlo. Está lleno de recuerdos porque todo el mundo ha colaborado. Igual para el belenismo puro hay piezas algo toscas, pero lo hacían chavales de 14 ó 15 años. Lo que hago es completarlo, ir uniendo zonas para que sea lo más parecido a Híjar. Tenemos cierta similitud con Tierra Santa.

¿En qué sentido?

Tenemos barrio judío, las calles y la zona desértica arenisca y dura del campo. Soy catequista y religioso y procuro que no se pierda la esencia de las tres escenas fundamentales. Son los Magos, la Anunciación -que aquí es una cueva y la gente pasa por debajo- y el Nacimiento. Y es que Jesús nace en todos los pueblos. Se trata de aportar y todo el mundo puede, no hay que saber, aprendes.

¿Este año hay novedades?

Que se desmonta una parte pero no entero. Algunos no se creen que lo montemos y desmontemos cada año, pero sí. Incluso los peces sobreviven.

¿Cómo va la catequesis?

Llevo a chavales de Confirmación, que no está mal porque hay pocas vocaciones y hay pocos jóvenes. En general somos pocos y estamos e todo y es milagroso, nunca mejor dicho, que salgan las cosas. Los fracasos no existen, siempre hay un resultado. Eso les digo a los chicos del fútbol sala, voy a grabar porque me lo pidieron los chavales y les hago un resumen y lo subo a Instagram.

Instagram sí que es inmediatez.

Soy muy editor pero me cuesta tanto que ya no hago bodas, bautizos y celebraciones así porque me lleva mi tiempo. Instagram me obliga a resumir y se quede ahí de inmediato.

¿Hay mucho archivo? ¿Se puede ver?

Mucho tengo y voy subiendo a Youtube, me gusta compartir porque para eso lo subo. No gano nada material, gano la satisfacción de compartir. Muchos abuelos que no pueden volver al pueblo me agradecen que cuelgue los vídeos en Facebook porque así lo pueden ver, eso es lo más grande. A mí me hace feliz.

Alguna vez tendrás que elegir entre participar o grabar...

Me pasa en el Concurso Nacional de Tambores y Bombos, que lo presento y también lo grabo. Este año innovamos porque, además de la cámara en el balcón, yo tenía otra delante del atril y aparte pusimos otra en una tirolina que seguía a las cuadrillas de que salían del cantón hasta el centro de la plaza.

¿Sientes ese cariño de la gente?

Sí, además fui pregonero tres veces. Una en 2004. Era concejal de Fiestas Jesús Puyol, ahora alcalde, y yo no quería ni a tiros, pero acepté. Años más tarde lo fui con los Gigantes y después con el Belén. Me siento querido y valorado, aunque hay gente que cree que me estoy forrando pero no, ¡ojalá! (ríe). Lo importante es la amistad y estoy bien rodeado. Trato de hacerlo cada vez mejor, las críticas son buenas para eso pero yo mismo conmigo mismo me reto para procurar ser mejor. Hay gente en Híjar que se desvive por su pueblo y con esa gente es con la que me gusta colaborar.

Ver comentarios (3)

  • Me ha emocionado esta entrevista, primo. Porque sé lo que haces, porque te conozco, porque los dos amamos a nuestro pueblo y queremos lo mejor, por ese trabajo que haces tan grande y desinteresado, y porque, no lo dudes, te queremos. Todo el pueblo te quiere. ¡Enhorabuena!
    Y también mi enhorabuena a esa pedazo periodista (como se suele decir), que es Beatriz Severino. Siempre en el lugar adecuado, con la pregunta precisa. La Comarca se hace eco de todo, porque todo es grande en nuestra tierra.
    Un abrazo inmenso a ambos.