Fernando Martínez Ubieto sigue estando muy presente en Alcañiz y su sector sanitario, porque más de 30 años de profesión los ha ejercido en la capital bajoaragonesa en el sistema de salud público, desde que terminó la especialidad en Zaragoza hasta su jubilación reciente salvo un año que estuvo ejercdiendo en Andalucía. Sigue en activo en el ámbito privado y cada dos semanas regresa al Bajo Aragón a pasar consulta. Martínez Ubieto ha sido incluido en la lista de 'Top Doctors' valorado por pacientes y colegas de profesión. Es experto en cirugía laparoscópica con visión en 3D de la obesidad y diabetes, así como de cirugía sin ingreso de la patología anal por láser. Ha realizado numerosas intervenciones en clínicas y es experto destacado en Coloproctología. Ha dedicado buena parte de su carrera también a investigar, publicar y a la formación.
«Todo médico debería pasar por un hospital comarcal. Te abre otras miras»
Martínez Ubieto sigue activo en lo privado y mantiene el contacto con Alcañiz. / Archivo personal
¿Cómo asume ser uno de los 50 en ‘Top Doctors’ España de 2024?
Estoy doblemente orgulloso porque los votos proceden tanto de los pacientes que hemos visto, algo que está muy bien; como de los propios compañeros, que es algo que se agradece mucho. Esta es la segunda vez que estoy en la lista y se lleva bien (sonríe).
¿Cómo es su vida laboral ahora?
Me jubilé en el sistema sanitario público y ahora trabajo en el sistema sanitario privado. Tengo consulta en Zaragoza y opero en la clínica Viamed-Montecanal, que es la clínica donde he operado en mis últimos 15 años. Tengo una unidad de cirugía de la obesidad y de la diabetes, de la cual estoy especializado y a la que me dedico mucho, junto a la cirugía proctológica láser, que también hago muchas operaciones de este tipo. Son aquellas cirugías de las hemorroides, las fisuras y fistulas de ano y los sinus pilonidales, que es una patología tremendamente frecuente hoy día. Y también paso consulta cada dos semanas en Alcañiz.
En la descripción que hacen de usted en Top Doctor destacan, entre otros muchos aspectos, el uso que ha hecho siempre de la tecnología en la medicina. ¿Siempre ha tenido claro que era el camino?
Sí, sin duda. Es como todo, que tienes que estar a la última e irte actualizando continuamente. Con los avances que hay en medicina y en mi especialidad como en cualquier otra, o te actualizas y te pones al día o no podrías hacer nada. Imagina que nos quedáramos con lo que hacíamos hace 20 años. Si echas la vista atrás, y yo puedo echarla bastantes años, te das cuenta de que hay cosas que hacíamos que están obsoletas, que serían prohibidas.
Ha mencionado Alcañiz, donde pasó más de tres décadas de ejercicio profesional y sigue pasando consulta. ¿Qué relación mantiene?
No he perdido el contacto con mi Alcañiz. Ha sido mi vida profesional fundamental, es donde más he estado, donde más he trabajado, y es verdad que este premio se lo debo también a Alcañiz. Al acabar la especialidad en Zaragoza, me fui a Alcañiz y estuve allí más de 30 años. He aprendido muchísimo, me he formado y me he actualizado allí.
Usted que conoce bien la medicina rural y la urbana, ¿cómo ve la situación en la que no se cubren vacantes? También dicen que si no se da la oportunidad de probarla, difícilmente se puede valorar. ¿Qué le parece?
Cuando yo llegué al hospital de Alcañiz durante años no había problema de que fueran especialistas, los problemas han surgido cuando el número de médicos y el número de especialistas ha empezado a ser insuficiente para cubrir las vacantes. Entonces, mucha gente por comodidad o por otros motivos, preferían quedarse en las grandes ciudades como Zaragoza antes que ir a los hospitales comarcales. Hasta que no se resuelva la falta de médicos y de especialistas, yo creo que seguirá sucediendo esto. Sí se pueden tomar medidas para intentar afianzar a algunos especialistas o a algunos médicos de Primaria, pero es difícil porque la gente vive en un sitio y el desplazamiento siempre supone un hándicap. Llegará un día, que yo espero que no tarde mucho, en que el número de especialistas y de médicos sea suficiente para cubrir todas las vacantes. Hasta entonces va a haber problemas, pero es que pronto habrá hospital nuevo.
¿Qué pasará con el nuevo?
Se va a necesitar más personal facultativo, de enfermería… entonces el problema ya no es solo a nivel de médicos. Se trata de un nuevo hospital que va a tener más especialidades y más recursos y pensar que a lo mejor no vas a cubrir algunas especialidades es muy duro. Se va a abrir una UCI, una unidad de cuidados intensivos que va a necesitar intensivistas. La cosa se pone peligrosa.
Desde el papel del gestor, en lo que también tiene experiencia, ¿se sufre en situaciones así?
Sí, sí, sí. Es muy duro. Pero tengo que decir que gracias a Dios en Cirugía nunca hemos tenido ningún problema de especialistas. Siempre han querido venir cirujanos. Nosotros no hemos vivido estos problemas que han tenido y tienen en otras especialidades. Siempre era un orgullo para nosotros pensar que siempre querían venir al hospital.
También hay quien dice que la opción es un hospital grande antes que venir al rural porque en la ciudad hay más opciones de investigar . ¿En la medicina rural no hay espacio para investigar y aprender?
¡Claro que se aprende muchísimo! Soy de los de la idea de que al acabar la especialidad en un hospital grande se debería pasar un tiempo obligatorio en un hospital comarcal. Te abre otras miras.
¿En qué sentido abre miras?
Si solo haces la formación en un hospital grande como puede ser el Servet, creo que se te crea una visión tubular y no ves la periferia. Es importante conocer el medio rural para que luego, si trabajas en un hospital grande, te des cuenta de lo que pasa en un comarcal. Es importante que veas las ventajas y desventajas que tiene para que cuando estés trabajando en uno grande no hagas una mala crítica de las actuaciones que se hacen en un comarcal. Con una mala crítica me refiero a que si no te has dado cuenta de los recursos y de las cosas que tiene un comarcal, difícilmente puedes valorar la asistencia que se da ahí. Por eso, en mi opinión, es importante pasar por un hospital de primer nivel, por un hospital comarcal como es el hospital de Alcañiz.
¿Qué ventajas tiene el comarcal? Quizá esa falta de recursos obliga a ser más resolutivo...
Un hospital comarcal tiene las desventajas de no tener las especialidades de uno grande y no tener los mismos recursos. Ventajas tiene muchas, empezando por el propio acceso entre los compañeros porque el trato es mucho más cercano que en uno grande. Y en un comarcal, las posibilidades de ejercer tu especialidad son mayores porque no hay tanta gente para hacerlo, mientras que en un hospital grande tienes muchísima. En un comarcal, aunque no puedas hacer ciertas cirugías porque no dispones de los medios necesarios, sí puedes hacer muchas y más veces.
Tiene la jubilación entretenida... Pero entiendo que es pura vocación.
(Ríe) A Alcañiz voy cada 15 días y empiezo sobre las tres de la tarde y son las ocho y pico y ahí estoy. Nunca he considerado la Medicina como un trabajo en el sentido de ser algo forzado, incómodo o impuesto. Siempre me ha gustado mucho la medicina y me ha gustado la cirugía e ir a trabajar me ha provocado una satisfacción más que un dolor. Siempre me he sentido un privilegiado por ello. Me he sentido un privilegiado en mi trabajo y un privilegiado por trabajar en el Hospital de Alcañiz que me ha aportado tanto.
Ver comentarios (4)
a ver si leen esta entrevista muchos médicos, especialistas, etc para que vengan al medio rural.
.. trabajé con él varios años,en mis tiempos jóvenes, aprendí con él y aunque mi destino me trajo a Madrid y me incliné por otra rama de la Enfermería,sigo recordándole con mucho aprecio.Gracias Dr.Martinez, gracias Fernando.
Supo animarme y quitarle importancia a un " problemilla".
recuerdo el chiste que me contó, en el momento adecuado.
Gracias Doc.
GRAN MEDICO DR.MARTINEZ ME HA OPERADO VARIAS VECES..