Xifra: «Queda mucho por hurgar en la obra de Buñuel, hay partes apenas exploradas»
Jordi Xifra en una visita a la casa de Buñuel en México. / L.C.
Todos los febreros y julios son señeros en el CBC por el nacimiento y la muerte, de Buñuel pero esta vez la cifra redonda hay que celebrarla bien. También llegan a las aulas...
Por un lado, se trata de celebrar el 125 aniversario de una manera original, por otro, de acabar con una asignatura pendiente. No sé si la tiene pendiente el país, la comunidad autónoma, Calanda o el CBC, pero el caso es que hay que hacer llegar a los jóvenes y escolares la figura de Buñuel como se hacen llegar otras figuras eminentes de la cultura. Aprovechando esta celebración se añade un segundo día de actos con la presentación de las guías didácticas. Me parecen que son una iniciativa excelente para introducir de una manera menos compleja su figura y lo que representa su cine.
No se han privado de nada y hay un poco de todo. ¿Es la esencia de Buñuel como genio que abarcó más áreas además del cine? Hay películas, música, la exposición...
No podía faltar la exposición y, en este caso viene de México y focalizada en sus películas. Creo que está bien porque es una muestra 100% buñueliana, no hay flecos, es la interpretación pictórica de varios artistas del norte de México de películas suyas. Luego está la música y la literatura y hace dos años ya publicamos la obra literaria. Han aparecido iniciativas que pensamos que estaban bien traer a Calanda, como el recital que va acompañado de la proyección de las dos primeras películas de Buñuel con música de jazz y, por otra parte, quedaba pendiente un concierto de los Lagartija Nick. Mientras preparábamos la obra literaria ellos sacaban un disco musicando poemas suyos. Creo que fue una coincidencia y una oportunidad para reforzar esa idea del Buñuel literato que aquí en Calanda estaba pendiente y qué mejor fecha que el 125 aniversario para celebrar el concierto.
También el CBC cumple 25 años el sábado 22 y todo el mundo recuerda aún aquella inauguración con el príncipe Felipe y Yoko Ono. ¿Por qué momento pasa el centro?
Creo que en el aspecto museo ha alcanzado una velocidad de crucero; y como Fundación hemos hecho algunas cosas que hemos añadido, sobre todo, para la transmisión de conocimientos con la publicación de libros y la creación de la revista académica ‘Buñueliana’ junto con Prensas de la Universidad de Zaragoza. Estamos intentando avanzar y focalizar en esa idea de que con la obra de Buñuel es complicado hacer mucho más porque sus películas están prácticamente todas restauradas. Hacemos lo que hacen las fundaciones de artistas: publicar, hacer catálogos, conferencias… estamos en esta línea.
¿Qué retos se le plantean al CBC como centro expositivo?
Una actualización en cuanto a digitalización, experiencias más inmersivas… creo que estaría bien y, de hecho, se ha empezado a pensar. No lo digo porque se haya quedado anticuado porque sigue siendo muy vigente y ya fue muy adelantado en su tiempo, pero la gente pide más. Se está pensando en buscar nuevos alicientes, una nueva narrativa del museo o incluir nuevos elementos que sirvan para entender mejor a Buñuel más allá de lo que se ve en el museo. Vamos en ese camino.
Es que en cuestión de un año la tecnología ha explotado con la Inteligencia Artificial.
Así ha sido y tampoco hay que abusar de ello, pero es que la gente lo demanda.
En una parte en la que trabajan desde el CBC es en la restauración del cine de Buñuel y en la colaboración con otras instituciones. ¿Sigue siendo así?
Sí, pero en cuanto a las restauraciones ya están hechas y, además de que es carísimo, nosotros no tenemos los derechos de las películas. Las colaboraciones las invertimos en la difusión y transmisión del conocimiento a través de publicaciones, de estudios, de investigaciones… Es a lo que podemos aspirar porque la obra es la que es, son películas accesibles y se pueden ver. Es decir, que difícilmente puedes aportar algo más allá de eso pero sí fomentar el estudio, la investigación y promover su figura. Creo que la función del centro es como si fuese una cátedra y fomentar eso además, por supuesto, de la protección del patrimonio del cineasta pero eso ya está hecho también. Ahora se trata de facilitar el acceso a las fuentes y difundir el conocimiento de la obra de Buñuel.
Volviendo a la fiesta, va a ser grande porque incluso romperán la hora.
Sí, se ha elegido a las 17.00 porque es la que aparece en la partida de nacimiento. Otra cosa es que sea esa la correcta, que en el año 1.900 a saber… (ríe). En cualquier caso, es lo que aparece en la partida y se romperá la hora en su honor.
Después de todo lo hablado y a las puertas de celebrar los 125 años de su nacimiento, ¿queda algo por contar de Luis Buñuel?
Uf, queda mucho, de verdad que sí. De su vida, bueno, se ha contado todo y muchas cosas dan lugar a especular, pero de su obra queda mucho. Se han estudiado mucho determinadas películas como ‘Viridiana’ o ‘Tristana’ y hay muchas etapas, como por ejemplo, la de películas americanas o mexicanas. Hay mucho que hurgar todavía en Buñuel porque se ha escrito mucho pero se ha repetido mucho y de interesante tampoco hay tanto porque se ha escrito mucho sobre lo mismo. Creo que hay épocas de su vida que son apasionantes como la de Buñuel dedicado a la propaganda de la Segunda República o el periodo de películas políticas que hizo en América entre su etapa mexicana y francesa. Para un analista de su obra, todavía hay mucho recorrido. De hecho, a lo largo del año se va a celebrar en Calanda el I Congreso Internacional de la Asociación de Estudios Cinematográficos (SURCOS) en Calanda. Se dedicará a Buñuel y espero poder ver nuevas investigaciones que van a demostrar que todavía hay bastante campo.
¿Ve reminiscencias de Buñuel en directores actuales?
Puede haberlas pero es tan suyo que no te puede influenciar, solo lo puedes copiar. Y tampoco veo un nuevo Buñuel. Además, en el cine español creo que se menciona pero queda lejano.