La cooperativa 'La Calandina', con sede en Calanda, ha sido distinguida por EROSKI con el Premio de Reconocimiento y Trayectoria. La entrega del galardón tuvo lugar en Zaragoza durante la feria de producto local organizada por la cadena de distribución junto a una veintena de proveedores regionales, con el objetivo de poner en valor la producción de proximidad y fomentar su consumo.
Fundada en 1974 por 53 agricultores con el propósito de comercializar el melocotón tardío de Calanda, La Calandina ha ampliado con los años su actividad a otras producciones, entre ellas la del aceite de oliva virgen extra con sello de Denominación de Origen Protegida Bajo Aragón, del que celebra 25 años. Actualmente integrada por 158 socios, la cooperativa exporta sus productos a mercados europeos y asiáticos, beneficiándose del microclima privilegiado de la comarca que confiere una calidad diferenciada a sus cultivos.
La colaboración entre La Calandina y EROSKI se inició en 2011, basada en valores compartidos como la sostenibilidad y el compromiso con el entorno rural. «Otorgamos este reconocimiento por su trayectoria profesional con nosotros y por poner en valor productos tan emblemáticos de nuestra tierra como el melocotón embolsado de Calanda y el aceite de oliva virgen extra de la variedad Empeltre», destacó Pilar Cristóbal, responsable regional de EROSKI en Aragón.
El gerente de La Calandina, Antonio Cerdán Crespo, fue el encargado de recoger el premio en nombre de la cooperativa. En la entrega participaron también el responsable de Relaciones Institucionales de EROSKI, Eder Mena; la responsable de Producto Local, Ana Isabel Calvo; y la propia Pilar Cristóbal, junto a representantes del sector agroalimentario aragonés. Desde la cooperativa se ha agradecido el reconocimiento, que consideran un estímulo para seguir manteniendo viva la tradición y el esfuerzo colectivo de las familias agricultoras del Bajo Aragón.
El acto contó con la presencia de representantes institucionales como Amparo Cuéllar, directora general de Innovación y Promoción Alimentaria del Gobierno de Aragón, y Miguel Ángel García Muro, concejal delegado de Transformación Digital del Ayuntamiento de Zaragoza.