Ha arrancado la vendimia y en principio las perspectivas son de muy buena calidad. Se estima que la recolecta sea un poco inferior a la de un año normal debido a los problemas de hongos originados por la abundantes lluvias de la primavera.
Primavera muy lluviosa, pero verano seco, lo que ha permitido mantener la calidad de las uvas. La campaña de vendimia ha empezado en tiempo y forma y se espera que se desarrolle con normalidad. "La perspectiva es muy buena, la campaña va bastante en tiempo, la evolución de la uva ha sido bastante buena", ha explicado Javier Azuara, presidente de la IGP Bajo Aragón.
El año está siendo complicado para el sector del vino. La crisis sanitaria ha afectado indirectamente por el daño que el coronavirus ha ocasionado a la hostelería. "Las ventas de las bodegas se han reducido entre el 30% y el 40% con lo cual todavía queda stock del año anterior. Las exportaciones también se han reducido", ha matizado. No obstante, resaltan que la colaboración de la entidad con los establecimientos del territorio está siendo muy buena y que el turismo de interior ha minimizado los daños.
Cabe destacar que la IGP Bajo Aragón está a punto de constituirse como Denominación de Origen. Se espera que los documentos puedan estar listos a finales de año. Para ello se ha contratado a un técnico especializado.
Agricultura no prevé complicaciones derivadas del covid-19
Tanto el consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, Joaquín Olona, como los representantes de los Consejos Reguladores de cada una de las Denominaciones de Origen Protegidas aragonesas –DOP Calatayud, DOP Somontano, DOP Campo de Borja, DOP Cariñena-, coinciden en que no se prevén complicaciones en la recogida y tratamiento de la uva en Aragón y que las bodegas y cooperativas están cumpliendo con los protocolos de sanidad e higiene desde el inicio de la pandemia. Asimismo, destacan que tienen cubierta la mano de obra para la actual campaña, respetando la Ley de prevención de riesgos laborales.
Olona ha querido poner en valor la buena organización del sector que se demuestra muy necesaria no solo en la comercialización sino a la hora de enfrentarse a situaciones adversas como la actual. «El sector vitivinícola aragonés es un ejemplo dentro del sector agroalimentario por estar muy bien organizado en torno a cooperativas y empresas mercantiles que no solo facilitan la comercialización, sino la gestión de la vendimia y del trabajo temporal de forma segura en una situación de pandemia», ha señalado el consejero.
«Los presidentes de los Consejos Reguladores me han transmitido que las necesidades de mano de obra están cubiertas por lo que no cabe hacer ningún llamamiento y consideran que no hay ningún problema para que el desarrollo de la vendimia transcurra con normalidad, tal y como preveíamos desde la Consejería», ha destacado Olona del encuentro, ratificado además el buen hacer del sector vitivinícola, «perfectamente consciente de sus obligaciones y responsabilidades en materia sanitaria y prevención de riesgos laborales».
Para el consejero Olona no se trata de asegurar que no se vaya a producir ningún contagio sino de constatar de que se están haciendo las cosas bien para evitar que se produzca.