La alerta por la gripe aviar extendida desde el pasado lunes ha preocupado no solo al sector avícola, sino también a los consumidores de carne y huevos. Los controles de seguridad alimentaria reducen prácticamente al completo la probabilidad de ingerir alimentos contaminados y los expertos señalan que si se cocinan correctamente, el virus "desaparece".
La razón por la que una cocción entre los 68 y 70 grados evita el contagio de gripe aviar es la termolabilidad del virus. «En cuanto la pechuga de pollo pasa de rosada a blanca al hacerla a la sartén, por ejemplo, ya no hay riesgo. Por otro lado, no se recomienda el consumo de huevos pasados por agua, ya que no ha dado tiempo a la eliminación del virus con esa cocción», ha ejemplificado el catedrático del Área de Sanidad Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza y docente de enfermedades infecciosas y parasitarias de impacto en salud pública.
Por otro lado, el virus no puede contagiarse de persona a persona, por lo que la enfermedad no se extiende entre la población. «De momento, el virus no tiene la capacidad de producir una pandemia. Podría ocurrir, pero no ha sido el caso» hasta la fecha, ha recalcado Badiola.
La principal razón de base que reside en la probabilidad de que se extienda entre el ser humano es la alta capacidad de mutación y recombinación -con virus de otras especies- con la que cuenta este patógeno. En esta ocasión, los expertos se refieren al virus H5N1 como el responsable de la «pandemia mundial» que están sufriendo las aves. «Es peligroso porque este virus tiene una alta patogenicidad, lo que significa que puede provocar la muerte de los animales. Además, es muy inestable porque no pueden reproducirse y requieren del contagio para su supervivencia»,
El Gobierno de Aragón no prevé ayudas para el sector avícola
Para los ganaderos, el contagio en sus explotaciones implica el sacrificio de todos los animales, lo que les obligaría a enfrentarse a pérdidas económicas elevadas. Las ayudas para una situación de esta envergadura serían imprescindibles, sobre todo, para la supervivencia de explotaciones familiares.
El Gobierno de Aragón, por el momento, no plantea una convocatoria de ayudas ante el posible escenario de contagio en las granjas. «Es muy prematuro porque, en el caso de que haya que sacrificar animales, son las administraciones las que se tienen que hacer cargo y están los seguros agrarios. Además, habría que analizar la situación de las explotaciones porque intervienen una multitud de factores», afirmó el consejero de Agricultura, Ganadería y Alimentación en declaraciones a Radio La Comarca.