Tremedal Bel, matriarca de la familia alcañizana Meseguer, falleció este lunes, día de Reyes, a los 85 años de edad a causa de una disección aórtica. Natural de Valjunquera, fue una mujer ligada a la historia de la gastronomía de la capital bajoaragonesa por su trabajo en los fogones del Restaurante Meseguer. Aunque siempre estuvo en la sombra, Tremedal fue un pilar fundamental en buena parte de los más de 70 años de historia del establecimiento, logrando que la cocina de Meseguer se convirtiera en un referente regional.
Tremedal empezó en el restaurante de la mano de su suegra Agustina Regidor, madre de Fidel Meseguer. Año tras año y hasta su jubilación se mantuvo al frente de la cocina. El éxito profesional estuvo acompañado del personal, ya que fue madre de tres hijos y abuela de siete nietos. Su familia quiso despedirla públicamente compartiendo en redes sociales una foto de ella acompañada de un emotivo mensaje. «Nuestra historia no hubiera sido igual sin la aportación de una mujer inigualable, nuestra madre Tremedal Bel. Luchadora, trabajadora incansable. Un ejemplo donde mirarnos... Hasta siempre mamá», escribieron a través de la cuenta del Restaurante Meseguer.
La publicación se llenó de mensajes de cariño recordando la «gran persona» que era Tremedal. Ese mismo calor humano se trasladó a la familia de forma presencial durante el funeral celebrado este martes. La iglesia de San Francisco se abarrotó de familiares, amigos y seres queridos, que dieron el último adiós a la matriarca de los Meseguer en una misa cantada con jotas en su homenaje. Posteriormente, se llevó a cabo el entierro en el cementerio de Alcañiz.
Adiós de dos grandes amigas
Asistieron al funeral de Tremedal dos de sus grandes amigas y compañeras de profesión, Vicentina Calvo (hotel Guadalope) y Tere Hernández (Hotel Calpe). Aunque ambas sabían que «estaba flojica desde hace unos meses», ninguna esperaba su partida tan repentina. «Hace dos días estaba mirando una fotografía de nosotras tres junto a nuestras parejas. Pensaba lo bien que nos lo pasábamos siempre cuando salíamos, íbamos al casino y bailábamos. Cómo me iba a imaginar que iba a tener ahora esta conversación por su fallecimiento», señala Calvo a La COMARCA. También Hernández se encuentra «muy triste» desde que conoció la noticia, ya que Tremedal era «muy buena amiga y mujer». «Todo lo que se diga de ella es poco», subraya.
Los tres matrimonios fueron tejiendo una profunda amistad a raíz del sector de la hostelería al que se dedicaban. «Antes Santa Marta, patrona de la hostelería, se celebraba mucho. Era una fiesta. Entonces los hosteleros éramos una piña, así que de ahí vino la amistad», recuerda Hernández. Recientemente, el pasado mes de noviembre, cuando Calvo fue reconocida por el Gobierno de Aragón con una placa al Mérito Turístico 2024 les dedicó unas palabras a las otras dos parejas. «Como estábamos muy unidos siempre, cuando nombraron mi trayectoria, en seguida lancé los nombres de ellos también porque consideré que lo que estábamos haciendo era cosa de todos. Todos trabajamos en el pueblo y para el pueblo», señala la propietaria del Guadalope.
La relación entre las tres mujeres creció poco a poco en el ámbito personal y cuando fueron madres incluso se ayudaron las unas a las otras cuidando de sus hijos. «Nuestros críos se han criado juntos», destacan. «Las dos estábamos en la cocina, pero cuando salíamos del trabajo nunca hablábamos del negocio. Por eso ha durado tanto la amistad», confiesa Hernández, quien rememora con especial cariño las fiestas de septiembre. «Nos llamábamos para salir y nos íbamos muchas veces al casino sin cenar, y allí éramos las que más bailábamos», cuenta. Por su parte, Calvo recuerda los viajes que hacían todos juntos, en los que, por supuesto, «se olvidaban de la faena».
Trabajadora «incansable»
Como trabajadora, Tremedal era «incasable», según apunta Calvo. «Era muy buena cocinera en todos los sentidos. Tenía muy buenas manos. Tuvo muy buena maestra, su suegra, ya que ella, como yo, no era cocinera y aprendimos a base de hacer cosas», detalla Hernández. En su faceta personal, ambas la recuerdan como «muy buena mujer». «Es una persona a la que todo le venía bien. La relación era tan buena... No solo conmigo sino con toda la gente. La querían mucho en el pueblo, era algo fuera de lo normal», acentúa Calvo.
Ver comentarios (1)
GRAN PROFESIONAL Y MEJOR PERSONS . D.E.P