Cada verano, Fayón pone en valor su antiguo pueblo, inundado por la construcción del embalse de Ribarroja, con rutas fluviales que acercan a los visitantes a sus restos. Para completar esta propuesta turística, el Ayuntamiento del municipio junto con la Asociación de Empresarios han incluido una nueva parada: las ruinas del castillo del pueblo viejo. "Tras poder rehabilitar y acondicionar el acceso al castillo, con una subvención del Ministerio de Fomento, queríamos organizar visitas. Pusimos un embarcadero a los pies de los restos del antiguo Fayón para poder bajar y recorrer la zona", precisa el alcalde, Roberto Cabistany.
Con estas iniciativas turísticas, el Ayuntamiento pretende poner en valor el patrimonio de la localidad. Cabistany recalca que con la inundación del antiguo núcleo urbano "se han perdido innumerables bienes, edificio y elementos patrimoniales ya sea por estar bajo el agua o porque se destruyeron".
Los visitantes podrán disfrutar de la visita al castillo, en llaüt (una embarcación que se empleaba para transportar carbón), los sábados por la tarde durante la temporada de verano. La salida dependerá de las condiciones climatológicas y está pensaba también para disfrutar de los colores del atardecer sobre el embalse.
Los paseos en llaüt han sido seleccionados por la Red de Cruceros Costeros y Fluviales de los Destinos Náuticos Sostenibles de España como ejemplo de visibilización del potencial de destinos náuticos sostenibles que impulsan otros recursos patrimoniales y culturales asociados.
La ruta se presentará al público este sábado a las 10.00 en el refugio de pescadores del Embarcadero de la Reixaga. Los asistentes participarán, además, en un paseo en llaüt por el pueblo viejo y en una visita al Museo de la Batalla del Ebro.
Los paseos fluviales comenzaron hace seis años y comprenden el siguiente recorrido: salida desde el Embarcadero de la Reixaga, paso por el antiguo túnel de ferrocarril del Matarraña, llegada al pueblo viejo hasta la torre de la iglesia y regreso al embarcadero.