El alcorisano Florencio Roselló es desde este sábado 27 de enero el nuevo arzobispo de Pamplona y, desde este domingo, también obispo de Tudela. La ceremonia de ordenación en la capital navarra se celebró este sábado en la catedral y hasta allí se desplazó un autobús con 53 personas procedentes de Alcorisa, que realizaron el viaje en el día para arropar a su paisano. Roselló, que ha sido capellán del centro penitenciario de Castellón durante años, nunca ha perdido el vínculo con su pueblo. Más bien, al contrario. "En cuanto le comunicaron su siguiente destino y nombramiento se puso en contacto con el Ayuntamiento para trasladar la ilusión que le haría contar con sus paisanos en un día tan importante", dice el alcalde, Miguel Iranzo, uno de los integrantes de la expedición a Pamplona. "Junto al grupo de la parroquia fletamos un autobús que se llenó, así que, muy contentos todos porque además, hemos pasado un día magnífico y muy bonito como una gran familia", añade.
El primer edil adelanta que el próximo 11 de febrero será Roselló quien visite Alcorisa. Lo hará para celebrar misa y será reconocido por su pueblo. De hecho, la jornada transcurrió muy en familia, ya que una vez hecha la ordenación y la toma de posesión, el arzobispo de Barcelona y natural de Cretas, Juan José Omella, pronunció la homilía. Este domingo, Roselló será ordenado obispo de Tudela, donde también tomará posesión de la cátedra.