La fonda, La Plaza y la Familia. Estas tres palabras han definido durante doce años la trayectoria de Loli Collantes al frente de la Fonda La Plaza de Valderrobres. Un espacio emblemático que no solo ofrecía buena cocina, sino también cercanía, conversación y un ambiente familiar. El fin de semana de Halloween será la fecha de su último servicio.
«Una casa grande. Una familia con mucha gente», así ha descrito Loli Collantes su andadura todos estos años en La Plaza. Y así lo vivieron las generaciones de vecinos, visitantes y turistas que visitaron alguna vez ese mismo lugar.
Pero este cierre no es una despedida, es un traslado. El equipo encabezado por Loli, toma rumbo a 10 kilómetros, al Vilar Rural de Arnes, donde comenzarán una nueva etapa con un nuevo proyecto basado en la restauración. "La gente busca el abrir todos los días, tener nuestro menú como lo tenemos hasta ahora, con el cordero de Aragón, con caldos caseros, con nuestra carta, en el que pueda venir la gente todos los días a disfrutarla a un precio razonable, que sea algo competitiva calidad-precio y que la gente pueda adquirir sin tener mucha complicación", ha explicado Collantes.
Además, el nuevo espacio ofrecerá un nuevo entorno más amplio y versátil. "Tendremos más capacidad, zonas para eventos, bodas, banquetes y un entorno natural", describe. Con 95 habitaciones, piscina climatizada, gimnasio y amplias zonas verdes, el Vilar Rural se presenta, según Loli, como una oportunidad para crecer y llegar a nuevos públicos.
El proyecto comenzará poco a poco, como en su día empezó en La Plaza, "flojitos y subiendo poco a poco". En un futuro, Loli y su equipo necesitarán más personal para llevar a cabo todos los objetivos que se plantean. "Abrir todo el año es duro, hay que trabajarlo mucho, pero no es imposible porque es una zona maravillosa, que a la gente le encanta, entonces iremos con nuestro equipo que iremos ampliando porque el sitio es más grande, y esperamos necesitar mucho y que quieran venir con nosotros", ha explicado Loli con mucha emoción por la nueva etapa.
La nostalgia de despedir una etapa
Pese a la ilusión, la decisión no ha sido fácil. El vínculo emocional con Valderrobres es profundo. «Yo me hubiera jubilado aquí. Soy una persona que se implica mucho con los clientes y la gente que viene y los quiero mucho. Los clientes preguntan por tu madre, por tu padre, por cómo estás...», ha añadido Loli, invadida por la nostalgia.
El último servicio coincidirá con la celebración de Halloween y la Castañada, una cita especial para las collas del municipio que tradicionalmente llenaban el comedor. "Me encantaría que vinieran a celebrarlo por última vez a celebrar la Castañada con nosotros y el Halloween, es con ellos con los que empezamos las andaduras aquí y me gustaría que fuera con ellos con los que cerremos este círculo".
El reto ahora es replicar esa atmósfera única en un lugar nuevo con fecha definitiva en el puente de diciembre. Aunque las instalaciones son diferentes, la esencia, asegura, seguirá intacta.
Ver comentarios (2)
muy buena gente. suerte en vuestro nuevo proyecto
Buenas tardes somos los chicos de la parada de incienso , aunque nos da mucha pena que dejeis la Fonda pero nos alegramos mucho por vosotros. Esperamos que tengais toda la suerte del mundo que os la mereceis todo el equipo. Esperamos poder visitaros pronto en vuestro nuevo negocio.
Un fuerte abrazo
Paco y fina